Polémica tras las quejas de los vecinos durante el fin de semana
Vázquez negó que continuó el descontrol en Barrancas del Río
A pesar de que hubo nuevas imágenes grabadas por los habitantes del sector, la responsable de Seguridad dijo que “no se instalaron” los jóvenes. También reconoció que esto “no va a desaparecer en una semana”Mientras vecinos de Barrancas del Río enviaban a nuestra Redacción videos de jóvenes defecando al lado de la ventana de una casa o haciendo picadas a pocos metros del nuevo destacamento policial, la secretaria de Prevención Comunitaria, Seguridad y Convivencia Urbana, Guadalupe Vázquez, dijo ayer que, a diferencia de otros fines de semana, esta vez, las juntadas masivas de jóvenes no se llevaron a cabo como en otras oportunidades.
“No hubo instale”, expresó la funcionaria al ser consultada sobre la problemática en una rueda de prensa que hizo en el municipio.
“A los días siguientes que hablaron los vecinos en el municipio, se instaló la casilla policial, con mucho esfuerzo, porque tuvimos que hacer un reordenamiento eléctrico. Estuvo todo el fin de semana y esto va a perdurar durante una semana. Hemos trabajado con móviles de la Guardia Local, no permitiendo el instale del grupo”, aseguró Vázquez.
“No hubo instale ni en la avenida Savio ni adentro del barrio. Pareciera que esto continúa y no fue así. De hecho, están los registros del Centro de Monitoreo en el sector”, añadió la funcionaria.
También dijo que “se dispersó una gran cantidad de jóvenes, ya no lo hacen más”.
Las declaraciones de la funcionaria contrastaron con la bronca de los vecinos que durante el sábado a la noche, y también el domingo, volvieron a estar complicados por el desfile de motos y las juntadas de jóvenes.
Una vecina grabó cómo una joven directamente defecó al lado de la ventana del dormitorio.
Otros, directamente dijeron que, al desafiar las nuevas medidas, muchos jóvenes redoblaron la apuesta e “hicieron más ruido” con las motos frente a las viviendas.
“Molestan”
Vázquez dijo que “es una problemática. Lo hablamos con los vecinos; esto no va a desaparecer en una semana”.
De todas maneras, subrayó que “la situación no es la misma. En el sector del Desagüe hay más concentración, es cierto, pero porque no es residencial, aunque los ruidos molestan”.
Precisamente, ante los ruidos, el municipio hizo hincapié en que entró la emergencia vial.
“A esto veníamos viéndolo desde mayo. La oposición, en ese momento, no lo quiso tratar, ni mucho menos ordenar”, se quejó Vázquez.
También admitió que “la zona costera en general es la que más reclamos tiene, por la cantidad de motos en manera conjunta. Eso potencia el ruido, claramente”.
Un 40% con el escape ruidoso
Tras promulgarse la Ordenanza N° 8.156, que declara el estado de “Excepción y Emergencia Vial” en relación con la emisión de ruidos por parte de motovehículos y automóviles particulares, el municipio ya retuvo a 35 motos desde el viernes hasta la madrugada de ayer, de los cuales, el 40% tiene que ver con estos escapes modificados.
En ese sentido, la secretaria de Prevención y Seguridad, Guadalupe Vázquez, afirmó que también se envió “una nota a la Secretaría de Inclusión porque se establece que quienes hayan violado esta ordenanza van a salir de los programas sociales que tiene el municipio”.
“También al área de Habilitaciones enviamos nota para que notifique a los talleres que está prohibido la modificación o alteración de los caños de escape de los vehículos que circulen en la ciudad”, aclaró la funcionaria.
La nueva normativa, que tendrá una vigencia inicial de seis meses, establece medidas concretas para combatir la contaminación sonora.
Los vehículos deberán circular con el caño de escape original o uno similar que cumpla con las normas establecidas. Los infractores tendrán la posibilidad de solicitar una prueba de emisión sonora y, en caso de que las emisiones resulten dentro de los límites permitidos, quedarán eximidos de multas y gastos de traslado.
Los talleres mecánicos que realicen alteraciones en los caños de escape o coloquen dispositivos no reglamentarios serán sancionados con una multa mínima de 500 UM.
Además, la ordenanza establece que quienes infrinjan esta normativa quedarán excluidos de beneficios sociales municipales, incluyendo asistencia alimentaria, subsidios y programas de medicamentos gratuitos, entre otros.
Vázquez contó que esta ordenanza permite actuar rápidamente ahora para comenzar a atacar un problema de larga data.
Los controles seguirán intensificándose en los próximos días, aseguró.
