Tres peritos tasadores cuentan sobre la profesión, su trayectoria y el momento del sector

Ética e imparcialidad en justo equilibrio

Para ser perito tasador se requiere de un compromiso indeclinable con la profesión, algo que saben muy bien los tres villamarienses que acá cuentan detalles sobre su experiencia y la actualidad en el rubro, tan importante como indispensable
domingo, 15 de diciembre de 2024 · 09:19

Quizá habría que comenzar contando por qué hoy se conmemora el Día del Perito Tasador. Esta jornada se celebra cada 15 de diciembre para conmemorar la primera habilitación de colegiados para ejercer la especialidad de perito tasador en el ámbito judicial, particular y oficial.

Este día tiene su origen desde 1987, cuando se tomó por primera vez un examen de idoneidad a todos los que venían desarrollando la profesión, y justo en agosto de ese año, en un día como hoy, les entregó el título, y por lo cual el Colegio Profesional instituyó la fecha como celebración anual

Cabe recordar que un perito tasador es un profesional técnico o personal jurídico que se especializa en la labor de tasaciones, y su función es realizar el avalúo y certificar el precio o valor de un bien.

Para ser perito tasador se requiere de una titulación universitaria y formación específica de la materia a examinar, como martillero y corredor público, y luego, realizar un curso, en general de 10 meses, para poder ser un PT colegiado.

Dicho esto, y como parte de la conmemoración de este día que para los profesionales que se dedican a esto es tan importante, elDiario conversó con tres de ellos, Sergio Giusti, Marcos Scauso y Pablo Menardi, dos villamarienses y un hernandense que es prácticamente de esta ciudad, tras realizar toda su actividad profesional acá.

 

SERGIO GIUSTI

Villamariense orgulloso, Sergio Giusti se hizo perito tasador tras estudiar la carrera de Martillero y Corredor Público en Bell Ville, en la FUPEU, una extensión del Colegio Monserrat de Córdoba, que tenía la matrícula.

“Me matriculé en 2001, y después de eso, una vez que ya formaba parte del Colegio, hice el curso de perito tasador. Yo no hago tanto la parte de martillero, hago más corretaje público, pero lo de la tasación sí, porque es algo permanente, ya sea encargada por algún cliente para dirimir en un pleito, alguna división de bienes entre familiares, o las tasaciones que hacemos para las ventas de inmuebles”, expresó.

Explicó que una cosa es “dar una estimación de valor de una propiedad que se va a poner a la venta; y otra, donde personas deben dirimir una división de bienes, generalmente por una declaratoria o algún divorcio, y ahí se hace más por escrito, basándome en los métodos, y es uno de los temas más importantes de este rubro, porque se le da valor a las cosas ajenas y al capital de la gente”.

“En corretaje, lo que más reditúa es la venta, pero valorar algo para dar dirimir en un conflicto es fundamental, y por eso hay que ser objetivo y disminuir el margen de error lo más posible, y depende, claro, de lo que sea el valor real de las cosas, del mercado y otros factores. Y la clave para hacer bien este trabajo está en el conocimiento de la parte teórica, la experiencia de cada uno, porque juega la subjetividad del tasador, y conocer los diferentes mercados, porque no es igual tasar acá que en Córdoba u otra ciudad”, detalló.

Explicó que se toma muy en serio su trabajo, que disfruta mucho hacerlo, “porque también consultar entre colegas es una prioridad para tasar con mayor precisión, porque para nosotros es un número, pero para la gente es plata”, detalló, y envió un saludo y felicitaciones a todos los colegas: “Felicito a todos mis colegas. Deseo estemos siempre unidos y que la profesión crezca. Para eso es fundamental la ética en la tasación y todo lo que es la compra-venta, porque hay que ser justos siempre con las dos partes. Es un momento difícil en que el sector inmobiliario; está muy parado, sobre todo en construcciones nuevas, que está desacelerado, al igual que las ventas que han bajado, sobre todo por la incertidumbre que hay con el tema del dólar, que tiene un piso demasiado bajo para quienes venden, aunque, contrariamente, las tasaciones están en alza, porque la gente necesita saber el valor hoy”.

 

MARCOS SCAUSO

Nacido en Villa María hace cinco décadas, Marcos Scauso comenzó a estudiar en 1993 en la FUPEU. Esa carrera duraba 2 años “y era casi como una Tecnicatura, pero con muy buena salida laboral, y quise estudiar por la parte social, por las relaciones públicas; en principio quise estudiar Abogacía, pero por temas económicos no pude, y gracias a un amigo que estudiaba para martillero la hice, que algo con leyes tiene que ver. Yo me fui más por la parte de martillero y perito judicial, no como corredor, que lo hice muy pocos años. Empecé muy joven. A través del Colegio entré a la parte judicial. Es complicado estar en la parte de corredor y en lo judicial, es como que es como muy específico. Yo estoy muy en contacto con los expedientes y puedo decir que soy martillero y perito judicial casi exclusivamente desde hace 20 años”, contó Scauso.

Explicó que, para ser perito judicial, uno debe capacitarse especialmente con un curso a pedido del Colegio, “porque, además, las tasaciones son muy amplias, e incluyen peritaje de obras de arte, animales, campos, casas, terrenos, es decir, se profundiza más que lo que se ve en la carrera de Corredor”.

“En mi caso, que no hago corretajes inmobiliarios, es vital -para hacer bien este trabajo- tener un momento con colegas de confianza, con quienes nos pasamos información, para saber de cada barrio, ciudad y demás, y un montón de variables, pero la base es la información fehaciente para poder tasar lo más precisamente posible. Creo ser un buen perito, tengo muchos años en esto y sé cómo ir explicando a la gente, cómo justificar que una cosa vale lo que vale, o por qué no vale lo que otros piensan que vale”, expresó.

Indicó que el perito debe dar certezas a ambas partes, porque media entre ellas; “además, los valores dependen también, no solo de las circunstancias, de la billetera que tenga un comprador o quien vende. Hoy, por ejemplo, hay mucho trabajo como perito tasador, porque la gente está pidiendo información, hay mucho movimiento sobre el valor de sus propiedades, por la difícil situación económica, porque muchos necesitan vender y otros aprovechan el momento para comprar. Y también se están resolviendo temas de declaratorias de herederos, juicios comerciales, tasaciones de fondos de comercios, y no justifico que esto está bien, porque hay años que tasamos poco y nada, pero evidentemente hay una necesidad, y quienes tasan, además, tasan con diferentes colegas”.

“Por último, en este día tan especial, le envió un saludo a todos mis colegas, y darles un poco de más valor a esta profesión, sobre todo en este momento complejo”.

 

PABLO MENARDI

Pablo Menardi es originario de Hernando, pero vive en Villa María hace más de 18 años, donde se ha desarrollado profesionalmente como martillero y corredor público, y claro, y se especializó como perito tasador de oficio. “Uno, cuando se hace perito tasador, se especializa en la tasación de bienes de diferentes tipos. Obviamente, muchos nos dedicamos a la parte de inmuebles, pero estamos capacitados para valuar cualquier tipo de bienes en la provincia de Córdoba”, señaló.

Con 19 años de experiencia en este rubro, Menardi, quien sobre todo se dedica a la parte inmobiliaria, contó que hace muchas tasaciones, “porque presto servicio a los privados, y aunque estoy incluido en la nómina anual de los peritos tasadores, estoy más en la parte privada y trabajando con diferentes estudios jurídicos. Y la verdad es que hay mucho trabajo de tasación, es un trabajo muy regular. Por ahí, en la parte inmobiliaria, hay momentos altos y bajos, según el año y el contexto económico, y hasta político. Sin embargo, la tarea del tasador no termina nunca, porque siempre hay intenciones, gente que requiere saber dónde esta parada con relación al valor de un bien, y tomar decisiones de vender o no, de acuerdo al contexto y sus necesidades”.­­

“Lo que más me gusta de esto es la tasación de inmuebles, lo disfruto porque tiene que ver con mi inmobiliaria y es lo que más hago. Es fundamental, para hacer una buena labor, tener objetividad, y hay que ser totalmente imparciales, porque estamos en medio de dos partes, y la ética y la conducta deben de ser intachables, ya que trabajamos con el futuro, a veces, de una familia, un particular, y no podemos tomar partido por nadie”, destacó.

Afirmó que las crisis económicas hacen que la gente necesite vender lo que les da más trabajo a ellos, “pero también hace que nuestros informes ahora son más duraderos, porque la baja inflacionaria estabiliza los valores. Antes había que actualizar mucho, pero pasa que la gente, a veces, no cree el valor que les damos, porque está acostumbrada que vaya valiendo más con el tiempo, porque venimos con la inercia de inflación”.

“Para terminar, quiero desearles a mis colegas lo mejor, y una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo”, finalizó.­­