LAS CALLES - ­­Juan José Hernández Arregui

Tributo a un intelectual de lujo

El nombre de esta arteria fue impuesto el 6 de junio de 2012, mediante la Ordenanza 6.518
domingo, 1 de diciembre de 2024 · 09:00

Juan José Hernández Arregui nació en Pergamino el 29 de septiembre de 1913.

Fue un escritor, político y periodista argentino, considerado uno de los intelectuales más importantes de la corriente de izquierda del peronismo revolucionario

La calle se extiende por siete cuadras irregulares del barrio Ramón Carrillo. Nace en Aldo Serrano y termina después de atravesar 50 metros la calle Chile

Se casó con Odilia Giraudo, una maestra de 20 años que lo acompañaría toda su vida.

Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Córdoba.

En uno de sus libros, “La formación de la conciencia nacional”, relató, con documentación fehaciente y con datos y cifras de la economía, el vaciamiento de capitales del que fue objeto el país durante la Década Infame (años 30) y posteriormente, con el ­Gobierno militar que derrocó a Perón en 1955

En 1947, durante la Presidencia de Juan Domingo Perón, Hernández Arregui renunció al partido radical y comenzó su aproximación al partido peronista. Se mudó desde Córdoba a la ciudad de La Plata. De la mano del intelectual Arturo Jauretche ingresó como funcionario en el Gobierno bonaerense de Domingo Mercante, como director de Publicaciones y Prensa del Ministerio de Hacienda.

Fue profesor adjunto de Historia en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional Eva Perón (actual Universidad de La Plata) y en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Con la salida de Mercante del Gobierno provincial, Juan José Hernández Arregui se trasladó a la ciudad de Buenos Aires, donde se “refugió en el medio universitario”, manteniendo el cargo en la Universidad Nacional de la Plata y ocupando, además, la Dirección del Instituto de Historia. Hasta el golpe de Estado de 1955 también tenía un programa en Radio del Estado, “donde reseñaba libros y comentaba actividades culturales”.

En 1955, con el golpe de Estado de la “Revolución Libertadora”, Hernández Arregui fue expulsado por sus ideas políticas de algunos puestos en la universidad, y se concentró fundamentalmente como director del citado Instituto de Historia de la Universidad Nacional de La Plata, mientras estuvo en Radio del Estado, con programas culturales. Ya había practicado el periodismo militante en los diarios radicales Debate, Doctrina Radical y La Libertad. Permaneció brevemente en el exilio.

En ese contexto, bajo un ambiente opresivo en medio de fusilamientos y con el peronismo proscripto, durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu, Hernández Arregui escribió sus obras más importantes, convirtiéndose en el ideólogo más leído por las organizaciones que combatieron en la resistencia peronista hasta el regreso de Perón al poder.

En 1964, Hernández Arregui lanzó el movimiento Cóndor junto con otros intelectuales. El  1972 sufrió un atentado en su domicilio y salvó su vida porque se encontraba en una habitación interior, pero su esposa resultó herida.

Fue distinguido como “Profesor Emérito” de la Universidad de Buenos Aires.

Con el regreso de la democracia, en 1974 dirigió la revista Peronismo y Liberación.

Tras la muerte de Perón, el 1 de julio de 1974, la Triple A puso una bomba en su casa, en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, que solamente produjo daños materiales.

Su nombre en ese entonces ya había aparecido en una lista de “condenados” de la organización terrorista paramilitar Triple A, sostenida por el entonces Gobierno nacional, influenciado por José López Rega.

Tras ello, con su mujer, opta por huir a Mar del Plata, a la casa de unos amigos -la familia Elizagaray-; posteriormente, en ocasión del golpe cívico militar eclesiástico de 1976, su familia completa fue desaparecida.

El 22 de septiembre de 1974, Hernández Arregui fue sorprendido por un infarto y falleció, a los 60 años, en Mar del Plata.

 

Su vida en Villa María

A fines de 1933, cuando fallece su madre, Patricia Arregui, quien era su soporte en todo sentido, quedó envuelto en una profunda congoja (su padre había abandonado a toda la familia cuando él tenía 5 años).

Por tal motivo  se mudó a  nuestra ciudad, a la casa del hermano de su madre, consiguiendo un empleo en la Biblioteca Bernardino Rivadavia.

En 1936, con la victoria del villamariense Amadeo Sabattini a la Gobernación de la provincia de Córdoba, Hernández Arregui fue nombrado secretario de la Universidad Popular Víctor Mercante.

En 1938, a los 24 años, se mudó a Córdoba capital, donde consiguió trabajo en el Boletín Oficial de la provincia y también en el diario Debate.

 

 

Sus obras

Siete notas extrañas. Cuentos (1935)

Imperialismo y cultura (1957)

La formación de la Conciencia Nacional (1960)

¿Qué es el ser nacional? (1963)

Nacionalismo y liberación (1969)

Peronismo y socialismo (1972)

 

 

 

 La representación villamariense, entre los que estaba Hernández Arregui (señalado en el círculo), que formó  parte del encuentro que se dio en Córdoba, en la Caja Popular de Ahorros, aquel histórico día de 1938

Hernández Arregui, el Día del Periodista y la calle Periodistas Argentinos

En su obra “La ciudad, las obras y los días”, de Bernardino Calvo, se destaca: “El 7 de junio de 1938 quedó instituido el ‘Día del Periodista’ en todo el país, en homenaje a la fecha de aparición de la ‘Gazeta de Buenos Ayres’ en 1810, órgano de prensa vocero de la Revolución de Mayo, creado e inspirado por Mariano Moreno”.

 La conmemoración anual de este día, destinado a "afirmar la libertad de prensa sin la cual no se concibe un periodismo digno y eficaz", fue adoptada por el Primer Congreso Nacional de Periodismo, reunido en Córdoba, entre el 25 y el 27 de mayo de 1938, con la asistencia, y activo protagonismo, del Centro de Periodistas de Villa María, cuya delegación integraron nuestros periodistas Eneas Álvarez Igarzabal, Juan José Hernández Arregui, Gregorio Parra y Armando Castillo.

Precisamente, se debe a una iniciativa del villamariense Álvarez Igarzabal por la cual se creó la Federación Argentina de Periodistas, que representó durante varias décadas a los hombres de prensa de todo el país.

A la vez, un 7 de junio, pero de 1956, se impuso el nombre de "Periodistas Argentinos" a la calle donde actualmente Cooperativa Comunicar edita elDiario del Centro del País.

 

El preferido de Perón

En 1963, tras recibir un ejemplar de su libro “¿Qué es el ser nacional?”, el

presidente Juan Domingo Perón le escribió una carta:

       He leído sus anteriores obras Imperialismo y cultura y La formación de la

conciencia nacional, que representan dos jalones de la cultura sociológica argentina, hasta entonces servida en su mayoría por vendepatrias y cipayos. Le considero a usted el mejor escritor argentino de la actualidad [...]

Muchas gracias por todo. Le ruego que acepte, con mi admiración y el saludo más afectuoso, un gran abrazo

                        Carta escrita en Madrid el 20 de agosto de 1963