Las hubo en el Hospital Pasteur y también en el resto de las reparticiones públicas de Villa María y de toda de la provincia

Siguen las asambleas del SEP

El estado de alerta máxima para los   empleados públicos continuó ayer con estas medidas de fuerza. En el nosocomio local se realizó de 10 a 12 y, según lo que se dijo, si no hay   una propuesta de salario digna, podría incluso haber un paro total
viernes, 8 de noviembre de 2024 · 09:40

El conflicto salarial -además de otros puntos- entre el Sindicato de Empleados Públicos de la Provincia de Córdoba (SEP) y el Gobierno de Martín Llaryora no solo continúa, sino que parece intensificarse con diferentes medidas; una de ellas, las constantes asambleas que se vienen desarrollando en las diferentes reparticiones públicas de la provincia, incluidas, obviamente, las de Villa María, como lo son el Hospital Regional Pasteur, el Centro Cívico, el Ministerio de Economía y el Paicor.

El día de ayer, en el nosocomio público local, se realizó otra Asamblea en el hall principal de la institución,  encabezada por el delegado del SEP del Hospital, Fabián Galleguillo, a cargo de la Secretaría de Piso en la Terapia Intensiva de Adultos, quien dio a elDiario un panorama de la situación: “Como es de público conocimiento, el Gobierno de la provincia, de manera unilateral, ofreció un aumento salarial de 3,6% para todas las categorías, lo que redunda en una suba para la categoría de un agente de servicios generales  de 18 mil pesos. Y con el aumento, también unilateral, del Apross, que se declaró ente autárquico,  no dependiente del Ejecutivo provincial, cuando en realidad es un apéndice del Gobierno, de 14 mil pesos el pasado, 17 de octubre, con los aportes; en realidad, lo que la Provincia ofrece es un aumento de 4 mil pesos. Y sigue el diferimiento con el pago a los jubilados”.

Galleguillo lamentó la situación, que tiene no solo a los empleados públicos del Pasteur -especialmente los administrativos- y del resto de las reparticiones en una situación económica muy complicada, que obliga a la mayoría a tener “dos o tres trabajos más, y terminan agotados, por lo que las asambleas cada vez son menos concurrentes, pero no por falta de ganas, sino porque a la gente no les da el cuero”.

 

Todo tiene un límite

“Se ha llegado a este estado de alerta máxima y de lucha, por ahora de baja intensidad, a raíz de lo bajo que han quedado los salarios, en consonancia con la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, que, acumulado, lleva en el año un 183%. No se puede bajar la inflación a costa del hambre de la gente. Incluso Llaryora se contradice, diciendo que no quiere una inflación de cero a costa de la paz de los cementerios, y es justo lo que está logrando. Encima, nos dan parte del salario en negro con los 45 mil pesos que cobramos desde hace unos meses, como una forma de bono, y ya se perdió la mitad de su poder adquisitivo. Y no es plata en blanco, y eso ya no queda en nuestros aportes, lo que al final afecta nuestra futura jubilación”, dijo.

Indicó que los empleados públicos están molestos, cansados, viviendo al límite, pero sobre todo “muy tristes, porque es como que la tristeza nos inunda a todos, porque estamos pasando, como la mayoría, un muy mal momento. Nosotros nos sentimos engañados y desilusionados con un Gobierno liberal (y hablo del provincial) que prometió otras cosas, que pensábamos iba a estar del lado del trabajador, pero hace cosas que van más en consonancia con lo que hace el Gobierno nacional”.

“Recién esta semana hubo apertura de diálogo entre el Gobierno y el sindicato, pero no hubo negociación, porque el Ejecutivo sigue firme con su postura de dar solo el 3,6%  en base con el IPC de Córdoba. Así que, hasta el momento, las directivas que tenemos desde la Secretaría General del SEP, que encabeza muy bien Sergio Castro, es tener las 2 horas de asambleas con quita de colaboración, y esperando se abra una mesa de diálogo para negociar con sinceridad y lógica respecto al costo de vida”, expresó.

Consultado sobre qué medidas de fuerza se avizoran si no no hay una respuesta satisfactoria, Galleguillo no descartó tomar medidas más enérgicas: “Un paro total no está descartado. Esperamos una propuesta superadora que sea aprobada en  el plenario de delegados, como igual se hizo y se rechazó por unanimidad la actual”.