LO RECUERDA UN AMIGO
Murió en España el hombre que abrió La Lomoteca
Falleció ayer, en España, el villamariense José Ignacio Córdoba, muy conocido en la ciudad por ser el creador de La Lomoteca, ese boliche que acunó diferentes historias en la costanera, frente al Anfiteatro.
Tras su fallecimiento, otro villamariense, Ernesto Fernández Núñez, actual vicepresidente de la SADE nacional, lo recordó con estas líneas:
“Tratar de definir la amistad, es tratar de conseguir algo que todavía nos está vedado. Las palabras se extinguen, son imprecisas, todavía los hombres no han encontrado sonidos que interpreten esa sensación que se tiene cuando uno tiene un amigo.
Por dónde habría que empezar, por la ternura solitaria de largas horas de café cuando el camino se hacía angosto y oscuro, y allí estaba, de un lado o del otro, o las noches donde la ciudad se vestía de sonámbulos, falsos ilusionistas, magos, trapecistas suicidas, de caminantes sin caminos, y allí estaba.
Preocupado por tanta soledad nocturna, creó algo que solo podía caber en su corazón, una iglesia nocturna, para evitar ser clausurada por los necios, la denominó La Lomoteca. Allí fuimos todos los penitentes a ser escuchados y José Ignacio, nos perdonaba a todos, nos recibía en su templo con su afecto, como quien recibe un pájaro amigo ya malherido.
Hoy la lluvia golpeaba distinto la ventana, no era lluvia era un mensaje, era tu despedida.
Sí habíamos quedado en que el año que viene te iría a visitar, qué apuro tenías”.
