Joaquín Herrera, quien reside en la zona del drama, habló con elDiario

Villamariense en el desastre de Valencia: abandono y desidia

Se encuentra perplejo por el abandono que hizo el Estado de la población y también habló de la responsabilidad empresarial. Las alarmas sonaron tarde y todo fue un caos mortal
sábado, 2 de noviembre de 2024 · 07:00

Joaquín Herrera es un villamariense y junto a su pareja, Lara, está viviendo desde el año pasado en Europa. El destino los encontró en la zona del desastre climático y humano de los últimos días, que ha dejado colapsado a todo un sector y que se cobró la vida de decenas de personas. Un horror, otro signo de la crisis climática global que atravesamos y de la ausencia de respuestas y contención colectiva.

“Vivimos justo donde sucedió. Esto es como el área metropolitana de cualquier ciudad grande, vivimos afuera de Valencia. En los años 50 se hizo este nuevo cauce del Turia, en una obra de ingeniería muy grande, para, justamente, desviar el agua que cae en mucha cantidad a través del río Turia, para que no ingresara dentro de la ciudad de Valencia. Lo que genera eso es que, si el agua está a punto de desbordar este cauce, que es inmenso, quede del otro lado, no pase para Valencia”. Pero eso fue lo que pasó, entró, explicó Joaquín al dialogar ayer a la siesta con elDiario desde Aldaia, donde viven.

Contó que “largaron tarde las alarmas, cuando ya estaba todo inundado, con agua que caía de la montaña, sin previo aviso”. “Avisaron mediante alarma en celulares a las 20, cuando a las 19 ya estaba todo inundado”, afirmó el joven, que es politólogo y analista de datos.

“Como argentino, me resulta verdaderamente extraña la ausencia total del Estado”, contó a este medio. Toma como base la Argentina, “donde prevalece la noción asistencialista del Estado”, entonces, en la comparación, le alarma “el estado de desidia y abandono que sufre el pueblo valenciano”.

“La falta de voluntad política, el rechazo a la utilización del Ejército frente a la catástrofe, me dejan pasmado, más allá de toda creencia”, confió, señalando que el Ejército cuenta con los recursos y los conocimientos para asistir de manera efectiva a la población.

“La incapacidad para articular de manera efectiva un plan de prevención y uno de contingencia de daños roza lo inhumano e irracional”, expresó Joaquín, quien ha visto desastres naturales, problemas y disturbios sociales, pero “nunca, y me refiero a nunca, el total y completo abandono de la población como en esta parte del mundo”.

Todo esto lo llevó a reflexionar sobre si, tal vez, categorías de primer, segundo y tercer mundo “habría que ir eliminando del vocabulario corriente, porque estas experiencias muestran que no son más que ideas en cuerpos acéfalos”.

La cámara del villamariense captó imágenes de la tragedia

Muchos pueblos del área metropolitana están afectados, “tanto para el este como el sur, los pueblos que están entre la montaña y el mar”. Algunos, “completamente arrasados”.

Joaquín habló también de la responsabilidad empresarial. “Sabiendo de la alerta roja, igual pidieron a los trabajadores que el martes fueran a trabajar. Mucha gente muerta y desaparecida son trabajadores que, como todos los días, quedaron embotellados en la ruta y de la nada vino una avalancha de agua”, describió.

Joaquín y Lara se encuentran en buen estado, en un panorama desolador, que invita a reflexionar en varios aspectos.

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