Carlos Gagliano, médico, radical y exdirector del Pasteur, habló sobre los dichos de Javier Milei contra el “padre de la democracia”
“Alfonsín es símbolo nacional”
Sigue dando de qué hablar lo que dijo el presidente en contra de uno de los máximos referentes radicales de la historia, e incluso de buena parte de los argentinos. Y acá, la opinión de alguien con autoridad para darlaFue Arturo Illia, presidente argentino y también médico, como su padre lo era en 1966, quien de alguna forma hizo que Carlos Gagliano, a sus 15 o 16 años -hoy renombrado médico y cirujano local, militante social, y exdirector del Hospital Pasteur-, decidiera militar de lleno las banderas del radicalismo y, tal vez, terminar de confirmar que estudiaría Medicina.
Sin embargo, aunque desde la universidad militó en la Unión?Cívica Radical, terminó de meterse de lleno en los ideales originales del partido gracias a la figura de Raúl Alfonsín. Por lo mismo, repudia los dichos del presidente Javier Milei en contra de quien la gran mayoría de los argentinos consideran “el padre de la democracia”.
“A mí me sensibilizó Arturo Illia. Creo que fue un buen presidente y honesto. Nosotros crecimos en un ambiente de peronismo y antiperonismo muy duro, y una cosa que hizo bien él fue desproscribir al justicialismo, lo cual es un hecho muy democrático; otra cosa que me arrimó más las ideas del radicalismo. Luego, tras militar en los movimientos juveniles de radicalismo y leer mucha historia, llegó la figura de Raúl Alfonsín, que de alguna manera seguía y continuaba las ideas de Hipólito Yrigoyen”, señaló.
Gagliano expresó que Alfonsín fue la renovación del radicalismo frente a Balbín, “y fue un imán democrático, por todo lo que irradiaba su persona, su discurso, su personalidad. Y eso movilizó a la juventud, sobre todo hablando de la Patria y la unidad nacional, hablando de la democracia como valor social indispensable, estrechando lazos entre propios y extraños, con una mirada original y muy interesante, frente a otros radicales y opositores. Incluso, fue el único político que en el 82 dijo que lo de Malvinas era una barbaridad, y aunque lo criticaron mucho, tras la derrota, Alfonsín resurgió y terminó siendo presidente”.
Milei, muy equivocado
A Carlos Gagliano le sobran argumentos y datos sobre lo que significa la figura político e histórica de Raúl Alfonsín, “cuya campaña, donde lo acompañamos mucho, no fue en términos de economía, sino por la vida y la muerte, por la democracia o la dictadura. Fue del renacer. Él habló de democracia por cien años, de la paz entre los argentinos, de la vida... Ahí fue cuando comencé realmente a militar activamente en el radicalismo, alfonsinista e yrigoyenista. Cuya génesis, la columna vertebral, tiene que ver con la libertad, la República, la división de poderes, la justicia social, la democracia limpia y plena, y el respeto a la Constitución”.
“Por eso, el que Javier Milei haya dicho las barbaridades que dijo contra Raúl Alfonsín es inadmisible. Imaginate qué tan democrático fue, que hasta le ofreció a Luder la Corte Suprema Justicia de la Nación, su adversario en la elección, para que lo controle desde el Tribunal de Justicia de la Nación. Más democrático que eso no hay. Y que venga alguien como Milei a decir que Alfonsín le hizo un golpe de Estado a De la Rúa es absurdo. Hay que recordar que ya desde antes el libertario decía que tenía un muñeco con la cara de Alfonsín al que golpeaba todos los días”.
Dijo que a Milei “nunca lo escuchó hablar de democracia ni de la Constitución Nacional, mientras dice que la justicia social es una estafa y que él es un topo que viene a destruir el Estado desde adentro, que los evasores son patriotas, que lo que arruinó a este país fue la casta, concepto que no comparto. Lo que sí creo es que el resto de la política dirigencial argentina tiene una responsabilidad muy grande, por el hecho de que tenemos un presidente de estas características”.
“Eso sí, lo que repudio total y absolutamente son las declaraciones falaces, demagógicas y fuera de contexto contra un hombre como Alfonsín, respetado en todo el mundo, y no solo en la Argentina, por su condición de gran demócrata. Galardonado en múltiples y prestigiosas universidades del mundo con doctorados honoris causa, y reconocido por infinidad de líderes de todo el planeta como el demócrata de América del Sur. Y que venga Milei a manchar y cambiar la historia no tiene asidero. Solo el hecho de que lo diga y quiera enlodar su figura, merece mi más absoluto repudio. Alfonsín es un símbolo nacional”, expresó.
Sobre la opinión que tiene sobre esa parte del radicalismo, que desde el Congreso ha acompañado a Milei en la aprobación de leyes claves para que se lleve a cabo su plan de desregulación y desguace del Estado nacional, dijo enfáticamente: “Yo creo que hay que diferenciar en si lo banca el radicalismo o lo bancan algunos dirigentes que se dicen radicales, dos cosas muy distintas. Pero el pueblo y el militante radical, no quienes están en el Congreso, como De Loredo y a quienes maneja, el que la lucha y la pelea y conoce bien las bases y principios doctrinarios del radicalismo, no comparten esta manera de hacer política. No tiene que ver con radicales de verdad. A?nosotros nos votaron para estar en la oposición. Imaginate que el 37% del ajuste lo pagan los jubilados. Y el tipo desprestigiando a las universidades públicas. Que sepa que el mundo reconoce a Raúl Alfonsín como el hombre que juzgó a los represores y genocidas. Con Milei tenemos profundas diferencias de forma y abismales diferencias de fondo”.
