ECONOMÍA

Una mirada local sobre el escenario argentino

domingo, 17 de noviembre de 2024 · 08:30

La victoria de Donald Trump fue muy bien recibida por el Gobierno argentino. Sin embargo, desde un punto de vista económico, hay más diferencias que similitudes en la política a instrumentar. Trump ha ganado las elecciones con un mensaje fuertemente proteccionista, de defensa de la industria y el empleo nacional, algo que se encuentra en las antípodas de la apertura unilateral que plantea Javier Milei.

¿Cuál es la apuesta entonces del Gobierno argentino? Que Trump presione al FMI para que tenga una posición más flexible hacia nuestro país, en el acuerdo que deberá celebrarse en 2025 y que incluso el Organismo Internacional esté dispuesto a acercar nuevos fondos frescos, tal como hizo en 2018 en la Presidencia de Mauricio Macri.

Si esto ocurriera, la Argentina contaría con un nivel de reservas en divisas que daría un mayor margen a la política económica, y permitiría, paralelamente, intentar levantar el cepo cambiario. Sobre este tema, Luis Caputo expresó esta semana que aspira levantar el cepo “en algún momento del año que viene” (si hay dólares suficientes en el Banco Central).

¿Es razonable la hipótesis que maneja el Gobierno? Desde el FMI, algunos funcionarios de alto rango, como Gita Gopinath, se encargaron de relativizar esta posibilidad en los últimos días. El contexto no es el mismo que en  2018, ya que en aquel momento el endeudamiento de la Argentina con el organismo era relativamente bajo, mientras que ahora es por lejos el deudor más relevante, representando más de un 25% de toda la cartera del FMI (el segundo deudor es Egipto, con solo el 5%).

Mientras tanto, el Gobierno sigue adelante con la fuerte prioridad dada a la política antiinflacionaria.

El índice de octubre, del 2,7%, ratifica la hipótesis de una inflación para todo el año en torno al 120%. En este marco, seguimos considerando que, si persiste la actual política económica, la inflación de 2025 podría ubicarse en torno al 30%, y el índice debería ser de un dígito en 2026.

A nuestro juicio, el único punto de inconsistencia en este contexto está expresado por el atraso cambiario.

Pisar el dólar es una de las herramientas antiinflacionarias, pero afecta cada vez más claramente la competitividad del sistema productivo, generando un país caro en dólares.

Las declaraciones del presidente planteando que cuando la inflación se ubique en el 1% mensual, también se reducirá al mismo rango la pauta devaluatoria que actualmente está en el 2% mensual hace ruido en este sentido, ya que cada vez son más fuertes los reclamos de algunos grupos empresarios en torno a la necesidad de flexibilizar la pauta devaluatoria llevándola a un rango de entre el 3% y el 4% mensual...

 

Tres consideraciones:

a. El dato oficial de inflación, del 2,7%, ratifica la visión de que la inflación minorista del presente año se ubicará efectivamente en torno al 120%.

b. Pese a que el piso de la recesión se alcanzó en algún momento del segundo trimestre del presente año, la recuperación en marcha es muy discreta y segmentada por sectores...

c. Queda ratificada la actual política cambiaria de parte del Gobierno argentino en lo que resta del año.

*En base al tramo del informe del consultor al cual tuvo acceso elDiario