Camiones cargados de explosivos ingresaron en los últimos días a la Fábrica de Pólvoras de Villa María
“No existe peligro alguno de explosión, ni mucho menos”
El desguace de la Fábrica Militar de Jáchal, en San Juan, siempre considerada como “la hermana menor” de la villamariense, hace que sus existencias se almacenen en esta ciudadDentro de una semana exactamente, los trabajadores de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María, junto a sus pares de Río Tercero y de otros establecimientos como el de Fran Luis Beltrán, se manifestarán en inmediaciones del polvorín local, más precisamente sobre la ruta 9, para protestar “contra el vaciamiento del Complejo de Fabricaciones Militares (FM) que se lleva adelante desde el Estado nacional”.
En ese contexto, nuestra Redacción pudo corroborar que en los últimos días ingresaron al predio ubicado en el cruce de las avenidas Savio y Borrás varios camiones cargados de explosivos, entre ellos el denominado Mastermix, que según documentación interna de la compañía estatal (en vías de privatización, previa conversión en sociedad anónima), es un “alto explosivo con nitroglicerina; producto obtenido por mezcla de la nitrocelulosa con una mezcla de nitroglicerina dinitroglicol, y otras sustancias adicionales”.
“Es verdad que están llegando camiones. Puede que hayan sido cuatro o cinco, hasta ahora. Vienen de la fábrica de Jáchal, en San Juan, que está siendo desguazada luego del despido de sus 60 trabajadores. Antes lo enviábamos de acá hacia allá, para ser usado en la explotación minera, pero como están desarmando todo, ahora lo almacenan acá”, dijo ayer a elDiario el secretario gremial de la junta interna de trabajadores, Lucas Gorosito.
Al ser consultado acerca de si esas cantidades acumuladas representan algún riesgo adicional para el personal en particular y para la población en general, respondió que “no, no existe peligro alguno de explosión, ni mucho menos, de ninguna manera; estamos acostumbrados a trabajar, a manipular ese material; es lo nuestro, aquí hay gente con decenas de años de experiencia”.
“Lo que sí preocupa es la falta de información, la incertidumbre acerca del futuro del establecimiento, que luego de los 64 retiros de personal, que en realidad fueron despidos encubiertos, sigue siendo la fuente de trabajo para nuestras 250 familias”, añadió.
También nos comunicamos con una portavoz de Fabricaciones Militares, quien afirmó que lo de Jáchal fue “un acuerdo por el que se llegó a retiros voluntarios” y que sobre el tema del traslado de material desde San Juan a Villa María no tenía “nada que decir, porque son órdenes del Directorio”.
Alerta
La voz de alerta a nuestra Redacción sobre el arribo a Villa María de camiones cargados con explosivos llegó de manera anónima y de allí la consulta a la comisión interna de los trabajadores y a personal del área de comunicaciones de la compañía, creada por el general Manuel Savio en 1936, sobre la idea de que la producción para la defensa nacional debe estar en manos de argentinos.
Hace algo más de dos años, concretamente en junio de 2022, el por entonces gerente ejecutivo de Producción, Pablo Ruffini, decía a este medio que “la Fábrica de Villa María tiene una representación de aproximadamente un 90% de la fabricación de los productos exportados, Gelamón y Mastermix, compuestos por la mano de obra y recursos de la misma fábrica, quedando un 10% para el resto de las unidades productivas, que aportan algunos insumos”.
“Además, el valor agregado y el orgullo es que la autoridad de diseño de los productos mencionados es la Fábrica Militar de Villa María”, aseveraba el funcionario.
Se encontraba en la ciudad supervisando el cuidadoso embalaje y la posterior carga de los explosivos para su traslado a Perú, donde se emplean en la producción minera.
Meses antes, desde la misma dirección del Complejo de Fabricaciones (que revistaba como Sociedad del Estado y estaba encabezada por Iván Durigón), toda la producción posible “de los próximos 5 años” se hallaba colocada en base con convenios de exportación.
Ahora, esta fábrica y la de Río Tercero -como lo publicó este medio recientemente- están en la mira de empresas ligadas a la OTAN, que participa en conflictos vigentes, como el que tiene lugar en Ucrania, por ejemplo.
