Desafíos de AMMAR, la asociación que nuclea a trabajadoras sexuales

Trabajo sexual: sigue la lucha para que se lo reconozca

Cinthya Vartalitis hizo hincapié en la importancia de que puedan acceder sin costo a preservativos. Persiste el estigma social
lunes, 7 de octubre de 2024 · 08:34

“La situación de las trabajadoras sexuales hoy es muy compleja. Cuando buscan reinsertarse en la sociedad o encontrar otro trabajo, muchas veces surge la discriminación, sobre todo en temas como vivienda o alimentación. En cuanto a la salud, estamos mejor, ya que hay varios dispositivos funcionando bien. Pero lo que más nos afecta es la vivienda y la alimentación”, dijo Cinthya Vartalitis, delegada de AMMAR Villa María.

La referente del sector recalcó que el trabajo sexual no es trata de personas. “La trata se da cuando una persona te obliga a ejercer el trabajo sexual y se queda con el dinero. El trabajo sexual, por otro lado, es una elección. Yo, por ejemplo, soy trabajadora sexual por decisión propia, porque para mí es un trabajo como cualquier otro. Y estamos luchando para que se reconozca legalmente, para que sea regulado como cualquier empleo”, explicó.

Contó que siguen insistiendo en que se reconozca como trabajo remunerado, con los mismos derechos que cualquier otro empleo.

En cuanto a la percepción social para diferenciar trata de trabajo independiente, Cinthya consideró que el panorama cambió mucho. “Antes, todo se veía como explotación, pero hoy hay más conciencia de que muchas personas eligen esta actividad. Sin embargo, la discriminación persiste, y por eso muchas chicas lo ejercen en privado, por miedo a lo que dirá la familia o la sociedad”, comentó.

Sobre la explotación, dijo que en la ciudad no han tenido casos recientes de personas que denuncian, pero que en la capital cordobesa es frecuente. “Es una ciudad más grande, con más exposición. Aquí somos una comunidad más pequeña, pero en Córdoba sé que es común”, dijo.

Actualmente, AMMAR Villa María rearma sus padrones, pero hasta el año pasado tenía “alrededor de 70 trabajadoras sexuales activas. Aunque es difícil llevar un conteo exacto porque muchas ejercen de manera privada”. No cuentan con sede propia, y es lo que desean para que haya un punto de encuentro.

Dijo que muchas trabajadoras son “golondrinas”, vienen a la ciudad por unos días.

 

El cierre de prostíbulos y los temores

Hace unos años se prohibieron las casas de trabajo sexual. “Aquí en Villa María, muchas ejercen en la calle, especialmente en la zona de Porfirio Seppey e Intendente Maciel. También hay chicas en la ruta 9, también en la ruta 2 en Villa Nueva. Antes asistíamos con preservativos e insumos, pero ahora, debido a la situación del país, esos recursos se han cortado”, describió.

Sobre los riesgos que enfrentan al trabajar en la calle, mencionó principalmente las infecciones de transmisión sexual, porque no les están proporcionando preservativos.

Ante la pregunta, dijo que los hombres no quieren usar preservativo.

Hizo hincapié en la importancia de poder contar con estos elementos de protección.

Por otro lado, valoró el trabajo junto con la Policía, expresando que brindan la correspondiente seguridad.

“También está la violencia, los robos y el estigma social que aún persiste. Muchas chicas no pueden decir abiertamente a qué se dedican por miedo a la discriminación”, contó sobre las problemáticas que presentan.

Cinthya no ve que el estigma alrededor del trabajo sexual se haya reducido en la ciudad. “En Villa María, si sos trabajadora sexual, aún te discriminan. A mí me ha pasado, cuando trabajaba en otro empleo (una panadería), que me pidieron hacerme análisis de enfermedades de transmisión sexual. Decidí hacerlo, pero renuncié el mismo día porque no es algo que deban exigir”, reveló.