No olvidar el origen, para observar mejor el porvenir
Gracias por todo, Amabilio García
A los 84 años, falleció un hombre cabal, de familia y ligado de una manera especial con nuestro medio de comunicaciónLa noticia, sencillamente narrada, dirá que un comerciante ya jubilado, esposo y padre ejemplar, aficionado al ciclismo, Amabilio García García, falleció en la ciudad a los 84 años.
Pero detrás de la información puede que haya algo más y, si un periodista lo sabe, debe darlo a conocer. Quienes hacemos elDiario sabemos de su hombría de bien, comprobamos esa virtud suya en nuestro peor momento.
Allá por los tiempos fundacionales de nuestra Cooperativa, en 2001 y 2002, no resultaba extraño que a una familia o a una empresa le cortasen la línea telefónica por falta de pago. Lo que sí era un tanto extraño es que un medio de comunicación estuviese incomunicado. En esas circunstancias, cierto día llegó a nuestra sede de entonces, España 125, un cadete que nos entregó en mano un papelito doblado en cuatro pliegues. “Acaba de presentar la renuncia el ministro Cavallo”, decía el mensaje, de puño y letra de la esposa de un compañero, que se enteraba por televisión y avisaba por las dudas, no fuera cosa que “pasásemos de largo” con semejante información.
Frente al diario, en la esquina de España y Santa Fe, Amabilio tenía su telecentro, su fotocopiadora y su quiosco. A poco de ver que íbamos a sus cabinas a realizar las llamadas para las entrevistas, tomó la decisión de ser uno más en la pelea que estábamos dando (desde sus ventanales hechos vidriera se podía observar la olla popular en la vereda del matutino)... Entonces, nos autorizó a poner en nuestras ediciones su número de teléfono, como si fuese el teléfono de nuestro medio. Él mismo atendía a la voz de: “El Diario, buenos días...”. Y se cruzaba el bulevar a los saltos, para avisar: “Chicos, tenemos una llamada desde la Municipalidad”, o desde donde sea que quisiesen comunicarse con uno de nosotros.
Recordar a Amabilio es eso: tener presente de dónde venimos, no perder nunca esa perspectiva que da el origen, algo que suele ayudar a visualizar mejor el horizonte.
Este querido “Socio Honorario” vino a nuestra nueva sede cuando cumplimos 20 años de cooperativismo, especialmente invitado como representante de todos los vecinos que nos acompañaron a lo largo del camino recorrido. Uno de esos anónimos que abrazaron nuestra causa llegó un día para contratar un aviso clasificado en el que solamente se leía: “Acá encontré la manera de ayudar a los chicos de El Diario”. Hubo (y hay) canillitas, lectores, publicistas, anunciantes, vecinos que de una u otra manera hacen posible que Villa María, Villa Nueva y la región sigan teniendo un medio para comunicar sus logros y sus necesidades; para comunicarse.
Este hombre que se va, Amabilio, simboliza el afecto que nos impulsa cada día para realizar dignamente nuestro trabajo. Queremos seguir “a rueda” su ejemplo de solidaridad para con los demás y expresar nuestro sentido pésame a su familia.
Descansa en paz, querido amigo.
RECUERDO - El Gallego
Cuando Amabilio cumplió los 80, su grupo de pedalistas, Los Sin Rumbo Team, envió a nuestra Redacción una nota que reflejamos en nuestras páginas. Entre muchos entrañables conceptos, decía: “Todos lo conocen como el Gallego, aunque los que se dedican al ciclismo lo llaman el Abue... Es uno de los que hace más de 200 kilómetros semanales en bicicleta; si hace mucho calor, sale tempranito, ni bien aparece el sol, a las 6.30 am, o si no, pedalea con toda la barra a las 13.30... Si pasáramos lista, tendría 100% de asistencia... Sos de los que, con una carita de ángel, pedalea tranquilito, basta que le digas: estás lerdo, vamos Abue, estás lerdo, y se transforma, y sin pausa, pisas esa bici como si anduviera en un 0 km... Sos un montón de anécdotas y recuerdos maravillosos compartidos en cada pedaleada de los sábados... Sos digno de admirar por tu fortaleza, tu constancia... ¡¡¡Te queremos mucho!!!”.
Firmaba Jorgelina Pesaña, en nombre de todo el grupo.
