Empresaria - Una firma de 41 años de vida y en puro crecimiento
La Alemana, más que diferente
Nació en Tío Pujio gracias a una sodería y se convirtió en un emprendimiento que se magnificó en Villa María, con infraestructura, calidad y buenos precios. Lisandro Gauss, su titular, cuenta cómo hizo para tener éxitoDesde hace un buen tiempo, decir La Alemana es marcar el nombre de un comercio diferente en la ciudad y región.
Los sabores que uno empieza a percibir convocan a un lugar de buena atención, infraestructura, calidad de productos y precios directos de fábrica. Un combo que Lisandro Gauss, propietario de La Alemana, supo amalgamar desde muy joven.
“La Alemana nace en 1983, como una pequeña fábrica de soda en Tío Pujio”, comienza contando Gauss.
“Luego se fue armando también un pequeño almacén de la mano de mis padres, Juan y Nora”, añade.
Fueron los abuelos de Lisandro quienes llegaron provenientes de Alemania, motivo por el cual nace el nombre que eligió su padre, cuando comenzó con la fábrica de soda.
Con el almacén en Tío Pujio, La Alemana fue creciendo, mientras Lisandro comenzaba a trabajar.
“Cuando terminé el secundario, armé un reparto de soda en Villa María, pero entre 2008 y 2010 fallecieron mis padres y tuve que decidir si seguía con la soda o con el almacén en Tío Pujio”, afirma.
“Para no dejar sin trabajo a dos empleadas que tenía en ese momento, decidí seguir con el negocio”, agrega.
Gauss acertó porque el almacén se transformó en un supermercado, que se desarrolló en un local de 240 m2.
“Junto a mi señora, Florencia, disfrutamos un local hermoso, aunque yo veía también que teníamos un techo de crecimiento de venta. Fue así que se comenzaron a abrir algunas puertas y pensamos en abrir un local en Villa María, pero haciendo foco en fiambres y quesos”, cuenta.
Así, La Alemana hizo pie en nuestra ciudad.
En ascenso
Gauss trabajó mucho, primero en sociedad y luego solo, para expandir el comercio en la ciudad.
“Hoy podemos decir que el local que está en Sarmiento y Pasteur tiene un movimiento extraordinario, y el local de Italia 585 va camino a ser el otro”, remarca el tiopujiense.
Para ello, no tuvo otro primer paso que el de apuntar a la compra directa con fábricas de quesos y frigoríficos, sin intermediarios.
“Estamos con las más prestigiosas”, señala Gauss. Así, los productos de calidad que se consiguen no tienen un precio elevado.
Como última propuesta, La Alemana también incorporó la distribución de ultracongelados canalenses, de pan, facturas y criollos, muy solicitados.? También distribuyen fiambre, queso, aceitunas y especies, entre otros productos.
Más allá de esto, Gauss resume: “Siempre le digo a los chicos que son parte de La Alemana que la infraestructura, la calidad y los precios los pongo yo; representa un 30%; todo el resto depende de ellos. La mayor atención depende de ellos, y ese es el éxito de La Alemana”
