Justicialismo - Lo que ocurría en la ciudad aquel día de 1945

El 17 de octubre en Villa María

jueves, 17 de octubre de 2024 · 09:08

Escribe: Lic. Gerardo Russo
Exconcejal de la ciudad y expresidente del Instituto Municipal de Historia

Resulta altamente probable que quien esté leyendo esta nota no desconozca que el 17 de octubre de 1945 una multitudinaria movilización de trabajadores y trabajadoras provenientes del cordón fabril de Buenos Aires se concentró en Plaza de Mayo para pedir por la libertad de Juan Domingo Perón, quien hasta el momento de su detención concentraba los cargos de secretario de Trabajo y Previsión, ministro de Guerra y vicepresidente de la Nación. Ese día nacía el peronismo, el movimiento político y social que cambiaría la historia de nuestro país.

Pero, ¿sabemos qué sucedió por aquellos días de octubre en Villa María? ¿Los trabajadores de la que era aún una pequeña localidad del interior de la provincia de Córdoba se habrán manifestado también a favor de Perón? ¿Y si lo hicieron, quienes fueron? ¿A qué organizaciones gremiales pertenecían?

 

En defensa de sus intereses de clase

La creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión, en noviembre de 1943, significó el comienzo de una época distinta para quienes poblaban los lugares de trabajo. Una etapa en la que el Estado intervino como un aliado de la clase trabajadora, garantizando con su acción el cumplimiento de las leyes laborales. Los testimonios de dirigentes sindicales de la época permiten comprender mejor el impacto que tuvo aquella medida en la clase laboriosa.  De todos ellos, elegimos transcribir el siguiente: “En nuestro trabajo sindical advertimos a partir de 1944 cosas increíbles: que se hacían cumplir las leyes incumplidas en otra época; que no había necesidad de recurrir a la justicia para el otorgamiento de vacaciones; otras disposiciones laborales, tales como el reconocimiento de los delegados de fábrica, garantías de que no serían despedidos, etc., etc., tenían vigencia inmediata y rigurosa...”. (Ángel Perelman, citado por En Del Campo, 2005:210).

Las expresiones de este trabajador metalúrgico, nos muestran la radicalidad del cambio que se había producido en la actitud estatal frente a las relaciones obrero-patronales. Un giro que, impulsado desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, le permitió a Perón ganarse la confianza y el apoyo de vastos sectores de la clase trabajadora, pero que, al mismo tiempo, le enajenó el apoyo de los sectores capitalistas. De ahora en más, las entidades patronales intentarían deshacerse de Perón y de sus políticas obreristas. En tanto que, el grueso de los sindicatos, apoyaría a la Secretaría de Trabajo y Previsión y al hombre que la simbolizaba. Había comenzado así una suerte de pulseada que prontamente se trasladaría a los principales centros urbanos del interior del país. Resulta interesante analizar, entonces, cómo se desarrolló y qué actores involucró este enfrentamiento en Villa María.

El 16 de junio de 1945, 321 entidades empresariales de todo el territorio nacional se manifestaron contundentemente contra una serie de iniciativas impulsadas por Perón, entre las que se destacaban aumentos salariales para los trabajadores, un salario mínimo vital y móvil y la participación obrera en las ganancias. A este pronunciamiento, que fue suscripto por la totalidad de las fuerzas capitalistas del país, pronto se le sumarían las voces de amplios sectores de la clase media, todos los partidos políticos, casi toda la prensa, importantes sectores del poder judicial y de las fuerzas armadas, y las organizaciones sindicales aún controladas por socialistas y comunistas. Todos ellos, bajo la coordinación del embajador de Estados Unidos Spruille Braden (Del Campo, 2005:246-247).

Entre las asociaciones gremiales empresarias que se expresaron en aquella oportunidad, se encontraban las más representativas de la provincia de Córdoba: la Bolsa de Comercio, la Federación de Entidades Comerciales e Industriales, el Centro Comercial, el Centro de Almaceneros Minoristas y anexos, y numerosas entidades del sector empresario de Córdoba, incluyendo los Centros Comerciales de Villa María, Río Cuarto, Bell Ville, San Francisco y Oliva, entre otros.  Todas ellas se opusieron al aumento salarial anunciado por el Gobierno y cuestionaron los aportes previsionales para los trabajadores por considerarlos excesivos. De este modo, la burguesía agraria, industrial y comercial cordobesa demostraba su resistencia a la injerencia estatal en las relaciones laborales entre los patrones y sus trabajadores.

Aquellos pronunciamientos patronales eran una verdadera “declaración de guerra” contra Perón, por lo que este dependía ahora, casi exclusivamente, del respaldo que pudieran brindarle los trabajadores organizados. Estos, temerosos por la suerte que podían correr las conquistas laborales y sociales que habían logrado, amparados en la acción de la Secretaría de Trabajo y Previsión, se movilizaron en todo el país en apoyo a la dependencia estatal y al hombre que la conducía. El punto más alto de esta movilización se produjo el 12 de julio de 1945, en Capital Federal. En esa oportunidad, convocados por la Comisión de Unidad Sindical, 300.000 trabajadores se manifestaron contra la reacción capitalista, en defensa de las conquistas obtenidas, por aumentos de sueldos y jubilación para los obreros industriales, por las libertades, y la pronta normalización institucional del país que, como se recordará, estaba bajo un Gobierno de facto (Del Campo, 2005: 287288).

En esta ciudad

En Villa María, pocos días después de aquella multitudinaria demostración obrera, la “Junta Intersindical” convocó a los trabajadores locales a congregarse, el 24 de julio, en el cine “Monumental” para apoyar públicamente “la obra social y proletaria realizada por el Coronel Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión”.  Ese día, los discursos pronunciados por los representantes de la mayoría de los gremios locales y por el Delegado Regional de Trabajo y Previsión, Lisandro Videla, debieron ser amplificados al exterior con una red de parlantes para permitir que la muchedumbre que no había podido ingresar a la sala pudiera escucharlos.

Antonio Martín Iglesias, quien por aquellos años se desempeñaba como secretario general del Centro de Empleados de Comercio y de la Industria, recordó: “Con la Junta Intersindical propulsamos un significativo evento. El 24 de julio de 1945 con el cine Monumental absolutamente repleto se da paso a una multitud agrupada para respaldar el accionar de la ‘Secretaría de Trabajo y Previsión’, que en ese momento estaba cercada con manifestaciones y proclamas ‘empujadas’ por las fuerzas ‘reaccionarias’. Pedían la renuncia de Perón y la separación de los cargos, motivaciones fomentadas desde los sectores de la oligarquía y la mayoría de los partidos conservadores o antipopulares. El radicalismo mantenía la iniciativa (…) Allí, posteriormente se escucharon encendidos discursos en apoyo de quien comenzaba a transformarse en un gran líder y estadista. El éxito obtenido nos da plafón para extender la formación de gremios en los pueblos de campaña, adhiriéndose trabajadores de campos y estibadores, logrando entre disímiles conquistas que a estos se les reconociesen derechos desconocidos hasta ese momento”  (elDiario, Villa María, 17 de febrero de 1996).

Los recuerdos de aquel dirigente mercantil y las reseñas periodísticas de la época permiten afirmar que en Villa María, para mediados de 1945, se había articulado un núcleo gremial abiertamente alineado con Perón, a quien ya no solo veían como un funcionario competente, sino también como una opción en el plano electoral, lo que se puso de manifiesto más claramente durante las jornadas del 17 y 18 de octubre de 1945.

Al referirse a aquellos episodios, Martín Iglesias sostiene que, pasado el mediodía del 17 de octubre, los vecinos y trabajadores de esta ciudad ya sabían que una multitud se había reunido en la Plaza de Mayo pidiendo la presencia Perón, pero que, sin embargo, durante esa jornada, las organizaciones gremiales villamarienses no habían salido a la calle, algo que sí hicieron durante las últimas horas del día 18.  Ese día, convocados por al menos 10 sindicatos -continúa narrando Martín Iglesias- la gente se concentró en la Plaza 4 de junio (Centenario) para escuchar la palabra de Ricardo Dibárbora, Francisco Millán, Gerardo López, Celso Gómez y Felipe Prado. Estos dirigentes obreros hablaron a la multitud, destacando su apoyo a la obra social que había iniciado el coronel Perón.

Al finalizar la concentración, “gran parte de la concurrencia recorrió las calles en manifestación dentro de un enorme entusiasmo, pero sin cometer desmanes ni actos de violencia”. (Tercero Abajo, Villa María, 20 de octubre de 1945). Solo se sintió, “con interminable insistencia, el estribillo: Perón presidente. Mientras en el Molino Fénix sonaban las sirenas y los trabajadores del ferrocarril dejaban escapar el silbato de las locomotoras”.

De este modo, en las jornadas del 17 y 18 de octubre, en la ciudad se puso en evidencia la conciencia de clase de los trabajadores villamarienses, así como su capacidad de reacción ante quienes pretendían cercenar sus conquistas gremiales. Obreros y sectores populares parecieron haber recuperado el poder de movilización que los había caracterizado durante la década de 1920-1930. Esta vez, detrás de un líder carismático cuyo proyecto político modificó -entre tantas otras cosas- la correlación de fuerzas de los partidos políticos en el ámbito local como proyección de lo que lograba a nivel nacional y provincial.

 

 

Bibliografía:

-Hugo Del Campo (2005), Sindicalismo y Peronismo. Los comienzos de un vínculo perdurable. Buenos Aires.

Siglo XXI. 

-Diario Córdoba, junio de 1945, citado por Bernardino Calvo (2002). Córdoba en la encrucijada del 45,

Villa María. SADE.

-Diario Tercero Abajo, Villa María, 28 de julio de 1945.

-Martín Iglesias, Antonio. Secretario general del Centro de Empleados de Comercio de Villa María entre 1946 y 1955, diputado provincial durante el mismo período.

Entrevista realizada por Miguel Andreis.

Y entrevista realizada por Bernardino Calvo.

-Félix Luna (2012). El 45. Crónica de un año decisivo. Buenos Aires. Sudamericana. 

-Reyes, Cipriano (1973), Yo hice el 17 de octubre. Buenos Aires. Pirámide.

-Torre, Juan (1995) El 17 de octubre de 1945. Buenos Aires, Argentina. Sudamericana.