Tres consultores económicos locales analizan el escenario nacional

Hay un veranito financiero que contrasta con el deterioro social

En un detallado informe, Martín Roganti, Iván Antón y Manuel Cabaleiro indicaron que el humor social podría cambiar rápidamente si no se logra la sostenibilidad económica
lunes, 14 de octubre de 2024 · 08:30

Para los consultores económicos locales Martín Roganti, Manuel Cabaleiro e Iván Antón, el programa del Gobierno nacional “sigue mostrando resultados mixtos”.

Iván Antón, uno de los autores del informe mensual

Indicaron que “no logra resultados concretos en materia de actividad e inflación, a pesar de los avances en el plano fiscal y monetario”.

“El ‘veranito financiero’ alimentado por el blanqueo, la compresión de la brecha cambiaria y la baja del riesgo país, contrasta fuertemente con el marcado deterioro observado en los indicadores sociales”, apuntaron en el informe mensual sobre septiembre, al que accedió elDiario.

Para los citados profesionales de la economía y las finanzas “el humor social podría cambiar rápidamente y erosionar el apoyo político a una velocidad inesperada si el modelo no logra cierta sostenibilidad económica. Incluso, podría volverse políticamente inviable si no consigue revertir el daño ocasionado en pocos meses”.

Ven que “el Gobierno carece de los recursos (y de la capacidad) para enfrentar ambas batallas simultáneamente, de ahí la urgencia de que la economía repunte cuanto antes”.

Mencionaron que las reservas internacionales continúan siendo el talón de Aquiles del modelo, “con un Banco Central que enfrenta serias dificultades para acumularlas y revertir el saldo negativo, a pesar del superávit comercial de 14 mil millones de USD en lo que va de 2024”. Y consideran que aun si se realizara un Repo para ganar tiempo, “la opción más viable para fortalecer las reservas y sostener la política cambiaria y monetaria hasta alcanzar la convergencia, sería recurrir a un nuevo préstamo del Fondo Monetario Internacional”.

En esto, advirtieron sobre dos obstáculos. Por un lado, que “el propio FMI ha señalado la necesidad de una nueva devaluación; por otro, esta solución también depende del resultado de las elecciones de noviembre en Estados Unidos, donde el futuro político de Donald Trump podría influir de manera significativa en las decisiones del organismo respecto a nuestro país”.

 

Actividad sin tendencia clara

Sobre la actividad económica del país, afirmaron que se presenta “sin una tendencia clara”. “Si bien mostró en los últimos meses signos de estabilización, de cara al futuro no se observa repunte sólido. El segundo semestre se destaca por una lenta e irregular recuperación, bastante heterogénea a nivel sectores, y que sigue sin poder hilar dos subas mensuales consecutivas”, precisaron.

Puntualizaron que el último dato oficial (el EMAE de julio) mostró una suba de 1,7% mensual ajustado por estacionalidad, recuperando todo lo perdido desde febrero. El nivel actual se encuentra 2,4% por debajo de noviembre (antes de asumir Milei) y 1,9% por debajo del peor registro de 2023 (mayo/junio), influenciado por el impacto de la sequía.

 De acuerdo a los datos del informe, en términos interanuales, la economía cayó un 1,3% y “podría haber sido peor si no fuera por el impulso del agro, gracias a la normalización de la cosecha en este año versus la sequía del año pasado”.

 

Más pobre y desigual

  Además, “el consumo privado sigue siendo el más afectado en una economía que se volvió más pobre y desigual durante el primer semestre de 2024. Aunque el poder adquisitivo tuvo una recuperación marginal, el desempleo aumentó considerablemente”.

En un segmento del informe mensual, Roganti, Antón y Cabaleiro hablan de los “costos sociales del modelo”, y allí apuntaron que “el ingreso real cayó por el incremento de los precios, menores transferencias y suba del desempleo. Esto, a su vez, empujó hacia arriba las mediciones de pobreza y desigualdad, en algunos casos a los niveles más altos en décadas”.

En cuanto a lo fiscal, comentaron que hasta agosto, inclusive, “se confirmó el superávit fiscal primario y financiero luego del impasse del mes de julio, que había registrado el primer y único déficit en lo que va de la gestión”.

En la faz cambiaria, creen “todavía que existe riesgo de corrección cambiaria en un horizonte de corto/mediano plazo”, al analizar, por un lado, el nivel de las reservas internacionales netas del banco central que se encuentran negativas; por otro, la liquidación de divisas del sector exportador que fue menor a la esperada en los meses fuertes, la falta de acceso a los mercados de créditos internacionales y un riesgo país en niveles todavía altos comparados con países de la región (1.290 puntos).

Más adelante, indicaron que “el problema para el sector agropecuario no solo es endógeno por atraso cambiario y consecuente pérdida de competitividad, sino también exógeno por bajos precios internacionales”.

 Desde el frente financiero, “las dificultades se asoman por los compromisos de pagos de importaciones e intereses, en meses que por estacionalidad hay menor liquidación de divisas de exportadores y, por ende, menos dólares en el central”.

 Además de analizar el panorama internacional, los citados consultores también hicieron foco en que “la balanza comercial argentina registró en agosto un superávit de 1.963 millones de dólares, consolidando un resultado positivo por noveno mes consecutivo”. Aunque los resultados “podrían evidenciar a priori una relativa fortaleza del sector externo argentino en un contexto global de alta volatilidad”, desmenuzaron el detrás de esto con un análisis detallado sobre diversos elementos.