Paro y movilización - Contundente rechazo al DNU y al proyecto de Ley Ómnibus
Numerosa movilización en defensa del trabajo y la cultura
La movilización de ayer tuvo una nutrida concurrencia, con más de dos cuadras ocupadas con manifestantes. Artistas, organizaciones, vecinos y sindicatos, protestaron en la ciudadUna numerosa movilización se realizó ayer en el centro de Villa María, protagonizada por trabajadores de diferentes actividades, artistas, jóvenes y organizaciones sociales que, en consonancia con el reclamo que se hizo en todo el país, protestaron contra el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del presidente Javier Milei y el proyecto conocido como “Ley Ómnibus”, que promueve, entre otros puntos, la privatización del Banco Nación y la Fábrica Militar, la eliminación de la categoría de “zona fría” que permite tarifas reducidas del servicio de gas y elimina derechos de trabajadores.
El acto
En la movilización de ayer, primero estuvieron los artistas. Desde el escenario montado en la histórica esquina de la plaza Centenario, comenzaron a leer, actuar y bailar para trasmitir algo que todos -o casi todos- sabemos: son indispensables. Y no solamente los famosos de la televisión, sino también, aquellos que dan un taller en un barrio, los que descubren en el aula el talento temprano de algún niño o niña, o los callejeros que arrancan una sonrisa en esos días complicados.
Entre ellos, sonó con potencia la voz de un niño, Gerónimo Lucian Montoya Odetti, quien junto a su padre, Martín Montoya, hablaron de la construcción “del país de las maravillas”.
Martín contó que vive en un barrio con muchas carencias, cuyos habitantes esperaron más de un año la posesión de sus terrenos para empezar a construir. Mientras tanto, vivieron en casas con techos de lona. “Les pido a todos y a todas que miremos a los costados, hacia aquellas personas que no tienen acceso a ningún derecho”.
En los carteles, remarcaban que “la cultura es trabajo” e identidad. También pedían: “Señor, defienda a sus artistas, no deje la cultura en manos de un economista”.
Luego, llegó el turno de los dirigentes gremiales: representantes de las dos organizaciones obreras (CGT y CTA) y referentes de otras organizaciones leyeron el comunicado consensuado para la movilización de ayer en la ciudad.
“Como en el resto del país, hoy, en Villa María, el pueblo organizado salió a las calles dispuesto a dar pelea. Las políticas que buscan implementar con el DNU y la Ley Ómnibus forman parte del programa de saqueo y explotación que pensaron para el país las clases dominantes mundiales. Sus objetivos principales son atacar la organización de los trabajadores y el poder adquisitivo del salario, entregar las empresas y los recursos nacionales a las grandes corporaciones privadas y los fondos de inversión, y destruir la educación, la cultura y la comunicación popular”.
En otro tramo expresaron: “Venimos de décadas de sufrimiento, donde cada crisis económica significa para nosotres mayor pobreza, desocupación, precarización y ajuste. Mientras que la crisis, para otros, significa un acrecentamiento exponencial de sus ganancias y la fuga de dinero al exterior”.
Pidieron expresamente que no desmantelen los organismos de fomento cultural y los medios públicos, tales como el Fondo Nacional de las Artes, el Instituto Nacional del Teatro o el INCAA.
Había pasado casi una hora. Era el momento de marchar.
La marcha
La bandera de la CGT con los dirigentes de los gremios que la integran, encabezados por Edgardo Garmendia, fueron al frente de la movilización que inició su camino por la calle General Paz para rodear la plaza Centenario.
Seguían por detrás los militantes con las banderas de los diferentes sindicatos que participaron:?empleados públicos, gastronómicos, docentes, trabajadores universitarios, camioneros, viajantes, empleadas de casas particulares, bancarios, molineros y empleados del correo, por citar algunos de los gremios que iban al frente de la movilización. Eran muchos más.
Luego, una gruesa columna de artistas y estudiantes que le pusieron ritmo de tambores a la marcha.
Al final de la columna, la Asociación de Trabajadores del Estado, cuyo secretario General es Jorge Heredia, pidió a viva voz que la comunidad rechace la privatización de la Fábrica de Pólvoras y Explosivos de Villa María.
La marcha fue una de las más numerosas que se recuerda en Villa María. Para tener una idea de la cantidad de manifestantes, se pudo apreciar que mientras los primeros estaban por la calle José Ingenieros -entre Santa Fe y Buenos Aires-, los últimos estaban en la esquina de General Paz y Buenos Aires. Es decir, ocuparon más de dos cuadras.
El cierre fue con los ritmos que aportaron los percusionistas dentro del círculo que conformaron todas las organizaciones que motorizaron la protesta.
En la plaza, quedó un cartel que, al igual que “la Patria no se vende”, fue motivo de muchas de las canciones con las que marcharon. Ese cartel decía: “¡Cuidado, argentinos, estemos en alerta, así ya nos cagaron una vez en los 90!”.
