Problemática habitacional - Gloria Mansilla busca un lugar para vivir
En reclamo de vivienda, planea acampar frente al municipio
La mujer, que trabaja por su cuenta, dijo que se instalará desde el 8 de febrero frente a la Municipalidad, para visibilizar su situación y reclamar que se le dé una vivienda que pueda ir pagandoLa derogación de la Ley de Alquileres N° 27.551 que estaba vigente desde el macrismo, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del presidente Javier Milei, entró en vigencia a fines de diciembre pasado, y las primeras consecuencias empezaron a vivirse desde los primeros días del corriente año.
Además de derogarse la norma que regulaba los contratos de locación, también se modificó el Código Civil y Comercial, por el que se reglamentaban los contratos previo a la ley, otorgando la libertad de contratación entre propietario e inquilino. Esa libertad lleva, por otra parte, a que el propietario pueda solicitar el valor de renta que él considera, sin tener en cuenta otros parámetros que antes estaban establecidos. Y eso ha llevado, en muchos casos, a que los valores de los alquileres sean impagables para más de un inquilino.
Exactamente en esa situación es en la que hoy se encuentra Gloria Mansilla, una trabajadora independiente a quien se le vence el contrato y no puede afrontar uno nuevo, por los valores que se piden.
Desesperada por esa situación, decidió que va a acampar a partir del 8 de febrero frente a la Municipalidad.
Consultada por El Diario, Mansilla dijo que el acampe es con el fin de solicitar que el municipio le brinde una vivienda social que ella pueda ir pagando.
“No quiero que me regalen nada, quiero una casa que pueda pagar. Tampoco quiero promesas, sino hechos. Solo pido un lugar para vivir, porque no puedo pagar lo que están pidiendo”, afirmó.
“Tengo una hija de 20 años, que está a mi cargo, estudia, trabajo de modista, pero no me alcanza. Pago un alquiler de 45 mil pesos, más 15 mil pesos de expensas, pero el 29 de febrero tengo que entregar la llave. No me renuevan el contrato, porque se vienen a vivir los dueños del departamento”, contó.
“Empecé a buscar y son abismales los precios que piden las inmobiliarias, no sé de dónde sacar ese dinero. Ahora los alquileres no bajan de 150 mil pesos, a eso se suman los honorarios de las inmobiliarias, cobran las certificaciones de firmas ante escribano público, por lo que, además, hay que pagarle al escribano. Para ingresar, tengo que contar con 600 mil pesos, es un desmadre, y no hay quién nos ayude”, remarcó.
“Alquilar a los dueños directos no es la mejor opción, porque igualmente piden dos garantías, mes de depósito, cobran la averiguación de antecedentes, y otros requisitos que se le ocurran”, agregó.
“Siempre alquilé, jamás me atrasé, pero ahora se me fue de las manos. Es una desesperación no saber adónde ir. Pensé en alquilar un depósito para guardar los muebles y vivir en una carpa, porque ya no sé qué hacer”, insistió.
En diálogo con El Diario, Mansilla sostuvo que la idea de acampar a partir del 8 de febrero frente a la Municipalidad es para visibilizar su situación, porque en esa fecha “es cuando viene mucha gente a la ciudad, por el Festival de Peñas”.
“Hay gente que entiende mi planteo y me ha dicho que se va a unir, pero no sé si van a ir a acampar conmigo”, aclaró.
“Le escribí al intendente a través de las redes sociales, pidiéndole una entrevista, pero no me contestó. Desde la gestión anterior, de Martín Gill, me acompaña una asistente social, que me ayuda a recibir alguna asistencia cuando lo necesité. Ahora le pedí que me ayudaran con el alquiler, pero me dice que no tienen recursos”, indicó. “Quiero que se entienda que no quiero vivir de la Municipalidad, no es mi intención, lo que quiero es que me den a pagar una vivienda social, con un valor similar al alquiler que estoy pagando hasta hoy”, concluyó.
