Así lo aseguró Juan Carlos “Pato” Fonseca, referente nacional e internacional en la lucha contra este flagelo
“La crisis aumentará las adicciones”
El villamariense, que gracias a su amistad con famosos deportistas logra hacer llegar su mensaje a más gente, habló de la actualidad y el futuro inmediato de las adiccionesHace más de 30 años que Juan Carlos “Pato” Fonseca logró salir del infierno del alcohol y las drogas. Y desde ese entonces ha dedicado su vida a ayudar a que otros que salgan de ahí, siempre con la mejor onda y con la fuerza de la palabra. Pero, sobre todo, de esa charla de ida y vuelta con quien sufre este flagelo que sigue creciendo.
Ha dado charlas sobre este tema en todo el país, en Italia y Francia, y de manera virtual en muchos otros países del mundo. Fiel creyente de Jesús, también ayuda directamente (se puede contactar a través de su perfil Facebook) a quienes tienen problemas de adicción, ha encabezado grupos de ayuda, como lo fue por ejemplo la Catedral, que funcionó en un espacio precisamente junto a la sede religiosa en la calle Estados Unidos, y funcionó muy bien hasta la pandemia, cuando todo se complicó.
Hoy realiza seminarios bajo el título y consigna de “Nocaut a las drogas”.
“La pandemia se llevó puesta la Catedral, donde había hasta profesionales médicos, todo gratuito, pero seguimos ayudando personalmente y dando charlas. Mucha gente cree que yo soy boxeador por el programa “Nocaut a las drogas”, que lleva años, pero viene en honor a los boxeadores porque son de los que más colaboran y donde más amigos tengo, de Argentina, de México, Estados Unidos, muchos países de Centroamérica. Son gente muy generosa, y grandes seres humanos”, señaló.
Explicó que la cercanía que tiene con estos deportistas, además de futbolistas, como Tata Martino y el propio Lionel Messi, e incluso la relación que tiene con el papa Francisco, ha ayudado a que su mensaje sea mucho más y mejor escuchado.
“Yo siempre laburé, en varios rubros, en el Molino Fénix y en la construcción. Tengo tres hijas y un hijo maravillosos. Fui dirigente gremial en ATE y me fui porque no soporto las injusticias, si el pueblo trabajador está mal, tiene muchísimo que ver con entregarlos, y de ahí nace la empatía por el que menos tiene, con el que sufre, y por haber vivido yo mismo las adicciones. Nunca recaí, hace 30 años que estoy limpio. Las adicciones las provocan las fugas mentales y geográficas. Vienen desde el vientre materno. Uno busca distintas sustancias tóxicas para fugarse. Sin embargo, cuando empezás a divagar y eventualmente te vas, incluso de tu lugar, por más que te vas a otra ciudad, el problema va a ir con vos, está dentro tuyo”, expresó.
Contó que él viaja dando charlas por todo el país “y hablo de mis miseras, no de mis virtudes, públicamente y en entrevistas en diarios, televisión y radio. En esas charlas el adicto se identifica conmigo y con lo que cuento, y se da el ‘efecto espejo’, donde el que no te conoce se ve como vos porque ha vivido lo mismo. Es ahí donde el que tiene el problema comienza a no querer consumir más. Y eso es maravilloso”.
Crisis y adicciones
“Yo abrazo a todo el mundo, sin banderas políticas, credo, raza... mi idea es ayudar a quien busque ayuda, y más hoy, porque en el contexto actual, la situación de las adicciones se está agravando y va a ser peor. A mayor conflicto social, más consumo de sustancias tóxicas. Porque a la gente se le achican los ingresos y se le aumentan las preocupaciones. Además, crece el narcomenudeo, la plata fácil, el juego, la prostitución, los robos. Y los que están en villas de emergencia, donde voy por todo el país, lo viven aún peor, porque están excluidos de todo. Encima esto lo fomentan desde el gobierno, del narcoestado. La crisis aumentará las adicciones”, dijo.
Indicó que es una cadena donde están implicados “policías, autoridades y jueces corruptos, y los narcos, obvio, y mientras más pobreza e ignorancia haya, más fácil gobernarlos. Encima siempre terminan cayendo los pequeños narcos, no los grandes narcos que viven en Nordelta, que son muy conocidos. Así que mientras más pobreza y adictos haya, mejor para ellos”.
“El Gobierno debe dar un trabajo digno a la gente. El trabajo es dignidad. No dar planes, que los convierte en rehenes políticos, fomentando la vagancia”.
Su salud
El Pato Fonseca sigue en su lucha tratando de ayudar a salir de la adicción a todos lo que pueda, mientras también está luchando con una enfermedad a la que le pone el pecho.
“Tengo un tumor en el esófago. Pero estoy bien. Está encapsulado. Ahora me hicieron rayos y me dan medicamentos. Después vendrá la cirugía para luego iniciar un tratamiento fonoaudiológico para recuperar las cuerdas vocales. Tengo 60 años, y he vivido de todo. Lo que quiero es poder seguir ayudando a los adictos que quieren salir del infierno de la droga. Sé lo que es. No es fácil salir. Pero cuando hay empatía por los otros y ganas es posible recuperarse, sin duda”, finalizó.
