Solidaridad - Empezaron una triste cuenta regresiva en la ciudad
Una familia necesita una mano porque puede quedar en la calle
A fin de mes deben dejar una vivienda que ocupan. El papá tuvo un problema de salud que le impidió seguir trabajando y solo tienen la asignación como único ingreso. Alquilar les resulta casi imposible y hoy están vendiendo todo lo que tienenAyelén, Saúl y sus dos niños de 9 y 10 años, atraviesan un momento de desesperación como familia y necesitan de una mano.
Con la llegada del nuevo año comenzaron una triste cuenta regresiva porque pueden quedar en la calle, si alguien no los ayuda a salir del problema que afrontan antes del 31 de enero, día en el que tienen que dejar el domicilio que ocupan.
Sucede que Saúl tuvo un problema de salud que le impidió seguir trabajando en la construcción, como lo hacía un tiempo atrás, y desde entonces la situación se fue agravando.
Ayelén contó que la familia vive en una vivienda ocupada, en el barrio Nicolás Avellaneda, donde vivía su padre.
“Cuando él falleció, empezaron a decirnos que nos teníamos que ir y nos dieron hasta el 31 de enero, a las 12”, contó Ayelén.
Ante esta situación, la familia empezó a buscar dónde parar, pero la falta de recursos para alquilar ante las cifras que hoy se piden, se suman también a la falta de garantías y otras situaciones que conspiran para tener una certeza.
El tiempo corre y la familia entra en la desesperación.
“No conseguimos nada, los lugares para vivir están arriba de los 120 mil pesos, que no podemos pagar, y piden garantías que no tenemos”, reconoce Ayelén, quien agregó: “Estamos luchándolo como podemos”.
Saúl es un papá joven que siempre laburó. Pero un día, en su tercera jornada dentro de una obra en construcción, sufrió un problema en la columna muy grave y ya no se pudo mover como antes, aunque lo intentó de todas maneras posibles.
Ayelén mostró una radiografía de su marido y la misma comprueba cómo el hombre tiene la columna doblada, que le provoca dolores constantes.
“El Día de la Madre la pasamos yendo de un lado al otro para calmar el dolor que tenía en la espalda”, contó Ayelén.
A pesar de todo, Saúl dice que si hoy aparece un trabajo de lo que hacía, lo acepta, aunque eso complique aún más su columna.
“Busco y no hay trabajo, no consigo o no me aceptan”, afirmó.
Hoy, sin esa fuente de ingreso del papá y con la mamá también desocupada, la situación de la familia se complica, más allá que los niños siguieron yendo a la escuela pública (“están en cuarto y quinto grado del José Ingenieros”, contó Ayelén) y no les faltó comida gracias a las asignaciones universales por hijo.
“Hoy el único ingreso que tenemos son las asignaciones”, reconocen.
Al Gobierno local
La familia se movió también por una ayuda del Estado municipal.
“En las PASO nos cruzamos con (el entonces intendente) Martín Gill. Hablamos, quedó en ayudarme con el problema de columna de Saúl y con la casa, pero no tuvimos respuestas”, contó Ayelén.
“También nos anotamos en la casita de la Eva Perón y nos movimos por todas partes, pero no logramos nada”, agregó.
Por otra parte, también hubo gestiones con el gobierno actual.
“Hace poco, en la Catedral nos cruzamos también con el intendente, Eduardo Accastello; le dimos una carta que leyó al frente nuestro y quedó en hacer algo”, indicó.
Se quedan sin nada
En la desesperación, Ayelén y Saúl tomaron también una drástica decisión para afrontar los gastos diarios: vender los muebles.
“Ya vendimos el televisor, la base del sommier y estoy vendiendo los muebles que tengo; no me importa, porque tenemos que sobrevivir a esto”, contó Ayelén.
“La desesperación que tenemos ya son los chicos. Ellos van a la escuela, pero no pueden vivir en la calle y no queremos que tengan que soportar eso”, reconocieron los padres.
“Encima sabemos que la situación del país es complicada, todo cuesta más caro que antes y no sabemos cómo afrontar esto sin un lugar para vivir”, sostuvieron.
Una pensión, una casa prestada, un alquiler barato, una mano del Estado, un trabajo para Saúl... La familia necesita una mano solidaria antes que “el agua llegue al río”, el 31 de este mes. Para ayudarlos, llamar a Ayelén: 3534128090.
