Facundo Menard contó sobre la profesión elegida en una realidad que la complicaría mucho
Un nuevo guardaparque villamariense
Recién graduado, ya busca un lugar natural donde ejercer su vocación. Y no es el mejor momento, porque el DNU de Javier Milei, que desregula la Ley de Fuego, de Bosques y los parques nacionales, pone en duda el futuro de su gran pasiónFacundo Menard (20), nacido en Villa María, estudió el primario y el secundario en el colegio Trinitarios. Y desde muy chico la idea de convertirse en guardaparque (como algunos dicen: el oficio de proteger la tierra y todo lo que habita en ella, preservando así la biodiversidad), rondaba su cabeza: “Quizás porque con mi familia viajábamos mucho a lugares menos turísticos, o digamos no urbanos, y que tenían que ver con la naturaleza, quedándonos en general en cabañas e incluso haciendo campamentos”.
Dicen que la “infancia es destino”, así que evidentemente esos viajes a diferentes parajes naturales, donde uno está en contacto con el medioambiente, y obviamente con la flora y fauna de esos lugares, también tuvieron un efecto crucial en su vida, y por lo cual acabó de graduarse como Técnico Universitario en Guardaparque.
Vocación natural
“La pasión y la vocación por ser guardabosques se me despertó desde chico, con los viajes a áreas naturales, viajes muy de aventura. Casi sin darme cuenta eso se me metió adentro, y a la hora de terminar el secundario y ver lo que más me gustaba para estudiar o trabajar fui por eso, porque lo que más disfruto es estar en la naturaleza y al aire libre”, señaló.
Así que no fue difícil decidirse viajar a Córdoba capital y estudiar en la Universidad Provincial de Córdoba “una carrera que ya tiene 8 años de existir. Supe de ella gracias a que una vez que visité el Parque Nacional Quebrada del Condorito, hablando con una guardaparque, me contó de esta tecnicatura. De hecho, pensaba que para estudiar esto tenía que ir a Misiones o al sur”.
“Lo que más me gusta de la carrera, al menos por ahora, son los recorridos, los trabajos con herramientas, el comunicarse y ser enlace con los pobladores o los visitantes a los parques, e incluso la labor que se hace con los que vienen a investigar. En realidad, me gusta todo. En la poca experiencia que tengo me doy cuenta de que está bueno ir variando y mezclando las actividades, como para que no sea monótono el trabajo”, detalló.
Muchos de los que estudian para guardaparque después estudian otra carrera o especialización, como Biología, Medioambiente, Gestión de áreas, entre otras. Y Facundo también tiene algo de eso pensando: “Los guardaparques también siguen preparándose. Se puede uno formar también por el lado del turismo sustentable, la gestión ambiental o administrativa, investigación de la biodiversidad, biología, etcétera. En lo personal me gusta la gestión y manejo de las áreas”.
“Es un retroceso ambiental muy importante que se cesen los contratos de los guardaparques”.
Pocos guardaparques
En Argentina existen 39 parques nacionales, tres parques interjurisdiccionales marinos, seis reservas, dos áreas marinas protegidas y dos monumentos nacionales, mientras que en Córdoba hay 30 áreas naturales protegidas, entre parques, reservas y corredores. Sin embargo, nunca es suficiente la gente para resguardar todos estos lugares. Y la cantidad de guardaparques no sería más de 500 en todo el país.
“El cuerpo de guardaparques es insuficiente para la cantidad de áreas que hay en el país. No tengo el dato preciso. Cada año se abren vacantes y el número varía. A veces hay guardaparques de áreas privadas que pasan a las áreas nacionales o provinciales, que son administraciones obviamente diferentes”, indicó.
Sobre qué opinión tiene sobre el polémico DNU del presidente Javier Milei, que desregula la ley de Fuegos y la Ley de Bosques, así como también desfinancia a los parques nacionales (se habla que estarían cesando la mitad del personal existente, los guardaparques contratados -no de planta permanente-, y brigadistas), lo cual pondría en predicamento su futuro en esta profesión, dijo: “En el contexto actual, con el cambio climático a nivel global, incluido, obvio, Argentina y Córdoba, no estoy a favor, claramente. Es un retroceso ambiental muy importante que cesen los contratos de los guardaparques, que se derogue la Ley de Bosques, de glaciares y las leyes de presupuesto mínimo que son para proteger el medioambiente. Estas leyes fueron logradas con el apoyo de toda la sociedad. Es muy grave que se borren de un plumazo, porque son muy buenas. O la de Reordenamiento Territorial de Bosques Nativos, que categoriza los parches de montes y de bosques en tres categorías, donde se permite un determinado uso, o no. Por ejemplo, la Roja no permite ningún tipo de intervención en el bosque; en la Amarilla, se permite algún tipo de uso sostenible, ganadería o turismo; y la Verde, donde es un poco más libre la intervención. Si se desregula esto, todas las categorías serían intervenidas y se perdería muchísimo”.
Reservas locales
“En Villa María se habla como área protegida, pero no tengo la certeza de que sea así, del famoso Algarrobal, en el barrio Malvinas Argentinas. Son 26 hectáreas, aunque también dicen que son 13. No he encontrado forma de verificar que eso esté protegido.
Supuestamente, por ordenanza, esas tierras que son privadas no se pueden usar para loteo ni desmonte”, señaló.
Por el lado de Villa Nueva, explicó que “hay un ordenanza de 2018, la 2880, que declara Reserva Natural Autóctona, una porción de la ribera que va desde el Club Náutico hasta el Puente Andino, más o menos, donde se deben hacer tareas y actividades para la conservación del espacio, pero no sé qué tan implementadas estén”.
En este sentido, sobre si le gustaría ser parte de la conservación de áreas naturales protegidas en Villa María y la zona, afirmó que “sí, por supuesto, estaría muy bueno proponer algunas áreas protegidas consolidadas y que la gente sepa que están, lo que son, para qué sirven y que se las disfrute. Y sobre todo que conserve el ecosistema. En Villa María hay algunos parches de bosque por la zona del río. Se podrían hacer cosas. Para mí, sería ideal ser guardaparque en mi propia ciudad, me gustaría vivir acá porque me encanta, y trabajar en conservación en mi lugar de origen sería muy lindo”.
