Tasa de Servicios a la Propiedad - Carta de los Vecinos Autoconvocados al intendente Accastello
Piden la anulación del aumento
Los Autoconvocados consideraron que los montos en los cedulones enviados por el municipio, para muchos, directamente son impagables. Además, solicitaron al Concejo velar por los vecinosLos Vecinos Autoconvocados en defensa del patrimonio público de Villa María se dirigen al intendente de la ciudad, Eduardo Accastello, al Concejo Deliberante local y a la ciudadanía en general, para hacer conocer nuestra disconformidad ante lo que consideramos un atropello para los vecinos: el aumento desmesurado de la Tasa por Servicios a la Propiedad.
Solicitamos al intendente municipal la anulación de los aumentos que se otorgó a la Tasa por Servicios a la Propiedad, y al Concejo Deliberante, tanto a representantes del oficialismo como de la oposición, que velen por los vecinos. Un pedido de informes, si bien corresponde y es loable, no alcanza para corregir lo que consideramos es un avasallamiento a la magra economía que la gran mayoría de ciudadanos está padeciendo.
No nos caben dudas que expresamos la voz de los villamarienses, porque las calles y los distintos espacios sociales están invadidos de reclamos, puesto que, la gran mayoría sostienen que los montos que revelan los cedulones enviados por el municipio, para muchos, directamente son impagables. No pocos ciudadanos se expresaron en las redes, otros en los medios locales y una gran mayoría lo dice en la calle.
Se dio a conocer que el aumento aprobado por el Concejo Deliberante es el 105%, sin embargo, los cedulones de referencia dan cuenta de un aumento muy superior, oscilando entre un 300% a 400%. Por eso preguntamos cuál ha sido el criterio con que el Departamento Ejecutivo decide el porcentaje de aumento. Además, nos preocupa la situación planteada entre los poderes, puesto que el Concejo votó un monto que no fue respetado por el Ejecutivo, en tanto que, como ya se señalara, aparecen otros valores muy superiores.
En declaraciones a la prensa, desde el Ejecutivo local señalan que uno de los parámetros usados para calcular la tasa sería el precio de un lomito, lo que expresa una falta de respeto a la ciudadanía por la inconsistencia del criterio utilizado.
Nuestro país transita una profunda crisis, que consideramos abarca diversos aspectos de la vida de las personas, pero lo que se siente con una magnitud nunca experimentada es la situación económica. Ingresos que se van devaluando sistemáticamente, aumentos increíbles en alimentos y servicios (salud, electricidad, agua y gas), hacen insostenible, para la gran mayoría de los hogares, subsistir. Pareciera que el Poder Ejecutivo de Villa María decide hacer pagar la emergencia económica del municipio a los vecinos, haciendo cumplir el dicho popular que sostiene que “el hilo se corta por lo más débil”.
Recordamos que el artículo 58 de la Carta Orgánica Municipal (COM) dice textualmente: “La imposición tributaria deberá respetar el principio de proporcionalidad y gradualidad, teniendo en cuenta el costo del servicio o la obra con relación a cada contribuyente y la capacidad contributiva del obligado”. Entonces, ante el panorama descripto muy someramente, pero que el ciudadano padece diariamente, nos preguntamos si tal disposición del Poder Ejecutivo no está violentando la COM.
¿O acaso la situación de emergencia de las arcas municipales no tiene responsables? ¿O los responsables somos los vecinos? El manejo de los dineros públicos no es nuestra responsabilidad directa, por lo tanto, habrá que asumirlos como corresponde, es decir, denunciando a la Justicia a los presuntos responsables, pero no asumiendo políticas antipopulares como es esta, que pareciera destinada a recuperar lo perdido, y así, entonces, se les endilgan a los ciudadanos los faltantes económicos.
El criterio asumido por el Ejecutivo municipal no se condice con las decisiones tomadas por la Dirección de Rentas u otros municipios de la provincia de Córdoba, reconociendo que hubo inflación, pero no en los montos con que lo hace el Gobierno municipal local.
Sabemos que muchos hogares deben elegir entre pagar impuestos y servicios o alimentarse. Esto es así, una ecuación simple pero lamentable. No se descarta la intención de ser ciudadanos cumplidores con el Estado, pero de esta forma resulta directamente imposible para la mayoría.
