La detención de la exauditora general resultó una bomba en el ambiente político
La oposición apuntó hacia Peressutti, acusada por su tarea en Vínculos en Red
Durante toda la mañana del viernes, un automóvil Ford K con policía de civil se apostó en la esquina de la casa de la pareja de Alicia Peressutti, la exauditora general de Villa María.
Hasta allí llegó la funcionaria de la Defensoría del Pueblo de Nación a las 13 horas. Buscó a su pareja y se dirigieron a un supermercado chino de avenida Deán Funes, en barrio Parque Norte. Allí, en ese local, y por disposición de la fiscal Juliana Companys, la exauditora fue detenida.
En el entorno de la ahora acusada creen que la detuvieron en el horario de cierre de Tribunales para no poder tener noticias hasta el lunes, ante la llegada del fin de semana.
Luego de un breve paso por la Alcaidía policial de avenida Presidente Perón, Peressutti fue trasladada al penal de Bouwer, donde, según una fuente, tiene custodia especial por su militancia contra la trata de personas.
Desde el verano, Companys iba tras los pasos de Peressutti.
Todo habría arrancado cuando la fiscal detuvo a Ernesto Lazarte, el exdirector de Casa Esperanza, la que pertenece a Asociación Nazareth, una entidad civil dedicada a la prevención, rehabilitación y reinserción social de personas con problemas de adicción a las drogas y/o alcohol.
Su casa central está ubicada en Cañada de Gómez, Santa Fe. Cuenta con 12 casas de atención en el país, cuatro en la provincia de Córdoba, una de las cuales está en calle Estados Unidos 9 (a metros de la Catedral) de Villa María, la que tiene su centro de noche en Villa Nueva.
Lazarte está preso acusado de abusos sexuales. Cuando la fiscal ingresó a su casa habría encontrado elementos que la llevaron a poner la mirada en Vínculos en Red.
Esta última es la organización de concientización contra la trata de personas que creó en la década de 2000 Alicia Peressutti y su exmarido, Omar Picatto, histórico conductor del programa de televisión NotiSociales.
Desde esa ONG, que Peressutti presidió hasta ser funcionaria municipal, la militante cobró notoriedad. Escribió libros en los que reflejó las historias de mujeres víctimas de trata que dijo conocer.
Justamente, su actividad en la temática le abrió las puertas de la política partidaria. El por entonces intendente Eduardo Accastello se fijó en ella y allí fue que terminó siendo la candidata a auditora general, cuando el ahora ministro provincial se iba del Ejecutivo y se aprestaba a sucederlo Martín Gill.
Gill llegó al poder en 2015 con Peressutti como candidata a auditora, y resultó electa.
Más notoriedad cobró aún por su amistad con el papa Francisco, que viene de los tiempos en que Jorge Bergoglio era cardenal en Buenos Aires. Se hicieron amigos por aquel entonces. Peressutti suele llorar cuando recuerda cómo lo conoció.
Con Francisco al frente de la Iglesia Católica a nivel mundial, Alicia tuvo un lugar de privilegio entre los argentinos, lugar al que accedieron muy pocos. Ha viajado seguido al Vaticano, para descansar en la misma residencia que Francisco.
Y desde esa ONG que creó fue que se acordó con Casa Esperanza un abordaje en común, y entonces, la casa que Vínculos generó en barrio La Calera, denominada Mama Antula, pasó a ser de las dos organizaciones para trabajar con personas con adicciones.
Companys la vino investigando desde al menos enero pasado y finalmente el viernes la imputó por muy graves delitos: asociación ilícita, peculado, defraudación a la administración pública y falsificación de instrumentos privados.
Por ahora no se conocen muchos detalles de las causas, pero todas estarían vinculadas a su tarea como dirigente social, y no a su rol en la Auditoría General, en la que estuvo siete años, ya que en 2019, como Gill, fue reelecta en el cargo, que dejó en diciembre pasado para asumir en la Defensoría del Pueblo de Nación.
A lo largo de los años se codeó con políticos de distintos partidos, pero con todos terminó tomando distancia. En su momento, recibió dinero de parte del vicepresidente Julio Cobos y, durante el macrismo, recibió en La Calera al presidente Mauricio Macri en su contado paso por la ciudad.
Tanto con Accastello como con Gill tomó distancia.
Pese a que sus imputaciones estarían vinculadas a la ONG y no a su rol en la Defensoría local, hubo algunos pronunciamientos de políticos locales, en un viernes en que la noticia de su detención resultó una bomba.
“Me sorprende, me sorprende. Hay dos caminos para tomar: no digamos nada y ocultemos todo lo que se pueda, camino que muchos eligen; o el avalar y acompañar todas las medidas que la Justicia debe tomar. La Fiscalía debe tener toda la fortaleza y acompañamiento para ir a fondo. Deseo que se esclarezca”, dijo ayer a El Diario el legislador provincial y candidato a intendente Darío Capitani.
La edil Karina Bruno, del mismo partido, recordó que Peressutti “dejó acéfala la Auditoría para irse a un cargo nacional, y nunca cumplió su rol de controladora de los servicios públicos municipales”. Recordó también cuando, años atrás, “curiosamente habían desaparecido las declaraciones juradas de Accastello, que debían estar en custodia de la Auditoría”. Peressutti fue sobreseída por ese hecho.
Por otro lado, el concejal radical Luis Caronni dijo que la detención es “una muestra más del grado de descomposición del Gobierno de Gill”. “El propio intendente está imputado, otro funcionario (Jorge Barrera) sigue detenido, y ahora la exauditora, por cargos de una gravedad inusitada para alguien que tiene que administrar los bienes de todos con total transparencia”, expresó.
