Gremial - La Clínica Rucci, de la UOM, cumple medio siglo de existir
Sirviendo a su gente
Este centro de salud en su momento fue el más importante de Villa María, con internación y consultorios. A pesar de muchas crisis, hoy sigue en pie, con 21 médicos dando consulta, soñando volver a ser como lo fueSe cuenta que la Clínica José Ignacio Rucci que hoy, 25 de septiembre (según el acta constitutiva, aunque formalmente fue inaugurada en noviembre de 1973) cumple 50 años dando servicios médicos a los afiliados y las afiladas de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa María y la región. Fue bautizada así porque el histórico secretario general de la CGT, y también metalúrgico, fue asesinado cuando se disponía a venir, tras salir de la casa de su esposa en Buenos Aires, a inaugurar la clínica.
Esta clínica, lamentablemente, ha tenido un proceso involutivo. Cuando se inauguró era de lo más avanzado que había en la ciudad y la región, por la aparatolgia y la calidad de los profesionales que acá trabajaban. Pero sufrió muchas crisis. Y aunque fue intervenida como todos los gremios durante la dictadura, esos fueron sus años de gloria, porque los militares, sabiendo la importancia que tenía para la ciudad, no se metieron con ella, explica Leo Lualdi, secretario de la UOM Villa María.
Sin embargo, tras la llegada de la democracia y las consecuentes crisis económica, la clínica, donde además de internación se llevaban a cabo todo tipo de cirugías, además de tener un laboratorio y sala de rayos que no había en muchos otros sanatorios, decayó. Tras la privatización, sobre todo de Somisa, de contar la UOM con 500 mil afiliados, pasaron a tener solo 73 mil, “por lo que vino una etapa de decadencia por no contar con los recursos mínimos para operar como lo venía haciendo, hasta que la clínica cerró en el 2001”.
“La obra social de Osuomra no pudo sostener este lugar como era, ni dar la misma cobertura de servicios. Durante dos años solo hubo dos médicos clíniccos, y trabajaba únicamente la administración. Pero con la llegada del nuevo gobierno en 2003, y el impulso de la industria comenzó a mejorar, con 230 mil afilados, y eso ayudó planificar mejor la salud. Así que, con la mejora y la modernización, pensamos en hacer de la una clínica de consultorios como es hoy, y cada vez mejor”, destacó.
Contó que han tenido otras crisis, “como la del 2008, pero ha cambiado mucho la medicina, hubo una fuerte evolución, es más complejo todo, y hoy estamos muy contentos, con 21 médicos de distintas especialidades, incluso soñamos con algún día volver a tener una clínica con como la que tuvimos”.
Lualid se emociona cuando habla de la clínica, sobre todo de la gente que trabaja en ella “nosotros antes que dirigentes sindicales somos dirigentes sociales. Todos los que estamos acá, quienes trabajan en la clínica, lo hacemos desde una vocación de servicio, de ayudar a la gente, por sobre todas las cosas. Eso es lo que nos mueve, como a nuestra insigne compañera que más años ha trabajado acá”.
Con 38 años de servicio
Laura Iruretagoyena es un icóno de la clínica. Comenzó como enfermera hace 38 años. Siguió preparándose y estudió como instrumentista. Ha hecho de todo, incluso trabajo administrativo, aunque lo suyo es estar junto a los pacientes. Siento un orgullo enorme sirviendo y ayudando a toda su gente.
“Me siento feliz, orgullosa de pertenecer a esta clínica, y a la UOM. Acá aprendí mucho, con cuestiones de computación que no tenía idea. Compartí con grandes médicos y cirujanos de la ciudad. Viví de todo, grandes y lindos recuerdos. Muchas satisfacciones”, contó.
