Calle Raúl Borrás
Un defensor de pura cepa
No es ninguna casualidad que la avenida que lleva su nombre finaliza en la unidad militar de nuestra ciudad. Hace 40 años, el valiente ministro de Defensa de Raúl Alfonsín fue el encargado de comunicar a los integrantes de la Junta Militar que serían próximamente juzgados por los delitos cometidosRaúl Antonio Borrás nació en Alcorta, provincia de Santa Fe, el 13 de junio de 1933. De muy joven se radicó en Pergamino, donde cursó sus estudios. Siendo estudiante secundario se inclinó por la actividad política y se afilió al radicalismo.

Sus padres, Antonio Borrás y Rosa Laura, se dedicaron a la agricultura, a la cría de porcinos y a la construcción de silos, actividad que continuó su único hijo, compatibilizándola y alternándola con la militancia política en las filas de la Unión Cívica Radical.
En 1964, el presidente Arturo Illia lo nombró subsecretario de Agricultura de la Nación, cargo que ocupó hasta el golpe de Estado del 28 de junio de 1966, en que el general Juan Carlos Onganía derrocó a Illia.
Durante los años siguientes se dedicó al periodismo: había sido encargado de la sección agropecuaria del diario La Voz del Plata y colaborador del diario La Opinión (de Pergamino). En esos años fundó y dirigió el diario Pueblo, opositor a la dictadura de Juan Carlos Onganía.
Participó en la formulación de una alternativa a la conducción tradicional del radicalismo, que determinaría, en 1972, la fundación del Movimiento de Renovación y Cambio, liderado por Raúl Alfonsín.
Fue diputado nacional por el radicalismo entre los años 1973 y 1976.
Fue el mismo Borrás quien planificó la delicada trama que a posteriori llevaría al mismo Alfonsín a la Presidencia de la Nación.
Fue un estrecho colaborador de Alfonsín. Durante la dictadura de Videla fue un firme sostenedor de su candidatura presidencial.
Era, a la vez, el encargado de campaña en 1983 y, tras la victoria electoral (el 30 de octubre de 1983), fue elegido como ministro de Defensa.
Desde el principio de su mandato apoyó la reestructuración de las Fuerzas Armadas, con la intención de desmantelar el aparato represivo organizado durante la dictadura.
Secundó al presidente en su intención de someter a juicio a todos los responsables de la represión ilegal en la última dictadura cívico - militar -eclesiástica.
Reformó el Código de Justicia Militar para posibilitar el juzgamiento de los militares por juzgados comunes, quitándolos del fuero militar, en los casos de crímenes contra civiles.
A fines de 1984 fue intervenido de urgencia por un cáncer de pulmón, del que se recuperó para retornar su actividad política.
Volvió a ser internado el 18 de mayo, pero esta vez no pudo sobrellevar la enfermedad y falleció el 25 de mayo de 1985 en Buenos Aires.
Según sus pares, era recordado por haberle tocado la difícil tarea de presidir el Ministerio de Defensa, en el cual aplicó una línea política de integración de las Fuerzas Armadas en el marco institucional. Un “apasionado en resolver entuertos”, se manifestaban en el día que le dieron el adiós final.
Borrás y el histórico juicio a las Juntas Armadas
Raúl Borrás tuvo la delicada, valiente y honrosa misión de notificar a los altos mandos de las Fuerzas Armadas que ellos iban a ser sometidos a proceso, juzgados y condenados.
El 15 de diciembre de 1983, el presidente Alfonsín, haciendo uso de sus facultades como jefe del cuerpo de fiscales, sancionó el Decreto N.º 158/83, que ordenó someter a juicio sumario a nueve de los diez militares de las tres armas que integraron las Juntas que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas, en 1982: Jorge Rafael Videla, Orlando Ramón Agosti, Emilio Eduardo Massera, Roberto Eduardo Viola, Omar Graffigna, Armando Lambruschini, Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Anaya.
La sentencia dictada el 9 de diciembre de 1985 condenó a cinco de los militares acusados y absolvió a cuatro. Videla y Massera fueron condenados a reclusión perpetua con destitución. Viola, a 17 años de prisión; Lambruschini, a 8 años de prisión; y Agosti, a 4 años y 6 meses de prisión, todos con destitución.
Graffigna, Galtieri, Lami Dozo y Anaya fueron absueltos.
