Funcionario nacional respaldó el agravamiento de imputación decidido por el fiscal Bosio en un severo caso
“Si uno toma y sale a manejar, sabe lo que puede generar”
Dijo que la acusación con dolo eventual “pone en duda el statu quo de lo que se venía pensando” en la Justicia ante siniestros de tránsitoMartín El Tahham, el director nacional de coordinación interjurisdiccional de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), respaldó ayer la decisión tomada por el fiscal de Villa María, René Bosio, quien agravó la calificación legal por un siniestro de tránsito que el año pasado causó la muerte de Iara, una niña de 12 años.
“Es un gran paso que los jueces tienen que animarse a dar”, dijo el funcionario al estar en la ciudad para el acto de habilitación de la Base Operativa de la ANSV, en calle Juramento 51, barrio Ameghino (a media cuadra de calle Buenos Aires).
En diálogo con la prensa, El Diario le consultó sobre la decisión de Bosio de imputar a Franco Rubén Acevedo por homicidio con dolo eventual, y no homicidio culposo, como se estila generalmente en casos de tránsito.
El acusado manejaba con 1,23 gramos de alcohol en sangre por la ruta, cuando llovía, y el accidente causó la muerte de Iara Medina y heridas graves a dos familiares directas.
El homicidio culposo representa matar sin intención, mientras que cuando hay dolo eventual significa que la persona debió representarse que su conducta podía provocar la muerte.
Organizaciones que trabajan en la temática reclaman hace años el agravamiento de imputaciones para estos casos, considerando que en muchas situaciones quienes provocan accidentes incumplieron normas que los llevaron a tener que representarse que sus conductas podían desembocar en un hecho fatal.
“No es habitual (que un fiscal tome esta determinación), porque se toma a los siniestros como algo que puede suceder, como algo del destino, pero nada de eso es así”, consideró ayer el funcionario nacional.
“Si uno toma y sale a manejar, sabe que puede generar accidentes porque sus reflejos no son los mismos”, destacó y agregó que “una medida como esta pone en duda el statu quo de lo que se venía pensando, es muy valioso y hay que resaltarlo”.
El Tahham evaluó que “es un gran paso que los jueces tienen que animarse a dar”.
“La realidad es que una persona que sale a conducir con exceso de velocidad, por la banquina, o habiendo consumido alcohol o drogas, habla de un total desprecio por la vida”, expresó.
Señaló que “es difícil de creer que no se configure que puede llegar a matar a alguien”. “Cualquier persona que sale a conducir cualquier tipo de vehículo, que sabe que no está en condiciones y que lo hace no respetando normas tan básicas como, por ejemplo, las de velocidades máximas o circular por la banquina, tiene que tener una sanción acorde a la conducta que está desarrollando”, opinó.
Por otro lado, hablando en general, indicó que alcohol y velocidad son “los factores que más siniestros graves producen”.
Consultado sobre el porcentaje de conductores que circulan bajo efectos del alcohol, de acuerdo a lo que se ve en los controles, mencionó que viene en caída.
“Venimos desarrollando actividad de alcoholemia federal desde diciembre de 2020. Habíamos notado al principio un alto nivel de positividad y eso ha ido descendiendo drásticamente, a fuerza del sostenimiento de controles”, destacó El Tahham. “Ayudó la ley de límite cero. Nadie quiere que la gente no tome, sino que no se mezcle la conducción y el alcohol”, subrayó.
