Especial - Hoy: Olegario V. Andrade
Su nombre sabe a verso
Ocupa dos cuadras en barrio Rivadavia. Comienza en bulevar Sarmiento y termina en Las HerasLa calle lleva ese nombre desde el 30 de noviembre de 1955 por Decreto 151 “R”, emitido por el comisionado Isidro Fernández Núñez.
Olegario Víctor Andrade nació en Alegrete, Río Grande do Sul (Brasil), el 6 de marzo de 1839. Era hijo de Mariano Andrade, santafesino, quien ejercía como juez de paz, y Marta Burgos (entrerriana). A causa de diferencias políticas de su padre con el Gobierno, el matrimonio tuvo que abandonar la Argentina rumbo al Brasil, donde nació Olegario, el mayor de tres hermanos. Poco después de haber nacido, regresan al país para afincarse en Gualeguaychú, ciudad donde transcurriría toda la infancia y la juventud de los hermanos.
Los hermanos Andrade quedaron huérfanos de padre y madre a muy temprana edad (1847) y Olegario se hizo cargo de los dos menores, Wenceslao y Úrsula.

El mayor estudió en el Colegio de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde se mostró dotado para la literatura y la polémica. A los nueve años, en ocasión de festejarse en el establecimiento el 9 de Julio (transcurría 1848), compuso una alocución patriótica que dejó sorprendidos a los presentes, entre ellos al coronel Rosendo Fraga, quien decidió recomendarlo al Gobernador de ese entonces, Justo José de Urquiza, quien a su vez dispuso hacerse cargo de la educación de Olegario.
Al terminar los estudios oficiales, Olegario se casó con la uruguaya María Eloísa González Quiñones (1857), con quien tuvo cinco hijos: Agustina, considerada la principal poetisa entrerriana del siglo XIX, Eloísa, Mariano, Olegario y Lelia.
Urquiza, entonces gobernador de la provincia, le ofreció viajar a Europa para completar su formación, junto a Juan Bautista Alberdi, que era entonces ministro de la Confederación Argentina. Andrade rechazó la oferta y se dedicó al periodismo en Entre Ríos.
Desde 1859 se destacó por su pluma y a los 21 años fue nombrado secretario personal del presidente de la Nación, Santiago Derqui.


Por esa misma época comenzó a redactar columnas apoyando la causa federal en El Pueblo Entrerriano, de Gualeguaychú; en 1864 fundó su propio medio, El Porvenir, en el que criticaba vehementemente la política porteña y sobre todo la Guerra del Paraguay. En 1866 publicó un inteligente folleto, titulado “Las dos políticas: consideraciones de actualidad”, donde explicaba la divergencia entre los intereses porteños y los del interior del país.
El presidente Bartolomé Mitre ordenó, al año siguiente, la clausura de El Porvenir, lo que motivó a Andrade a mudarse a Buenos Aires para publicar en El Pueblo Argentino.
Colaboró con Carlos Guido y Spano y Agustín de Vedia en la redacción de La América, en apoyo a la candidatura presidencial de Urquiza. Dirigiría luego La Tribuna Nacional, además de enseñar Historia Clásica en el Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1878 fue elegido diputado nacional y reelecto tres años más tarde.
Fue un poeta de cariz lírico y también épico, aunque publicó muy poco. Las obras épicas abordaron los mismos temas de la historia nacional que había tratado como periodista. Posiblemente, sus mejores versos podamos hallarlos en sus obras “El nido de cóndores” y “Prometeo”.
Andrade falleció el 30 de octubre de 1882.
