Curioso caso - Quiso venderlo y se lo secuestraron
Apasionado de la náutica indicó que la Justicia no le devuelve su kayak
Lo investigaron por haber puesto a la venta la embarcación que, para la Policía, era robada de hace días atrás, aunque la compró en 2011...Ezequiel Bertorello es un vecino de la ciudad que afronta por estos momentos un caso curioso y espera que la Justicia lo resuelva.
En diálogo con El Diario, contó ayer cómo perdió un kayak que tenía desde hace más de diez años y ahora no sabe cómo hacer para recuperarlo, a pesar de que una supuesta investigación lo puede complicar más de la cuenta.
“En 2011 empecé a practicar náutica; es algo que siempre me gustó, desde chico. Entonces me compro mi primer kayak”, comenzó relatando Bertorello.
“Se lo compré a Gastón De Lorenzi, una persona que vendía la marca South Pacific y es especialista en el tema”, afirmó. Y siguió:?“Más adelante también me compré otro kayak, un touring 430, pero lo usé poco, lo pinté y lo vendí, publicándolo en Marketplace”, de Facebook.
“Con la venta de ese kayak me compré un canobote para hacer pesca, mientras me seguía quedando el kayak de río-mar que tenía desde entonces”, relató.
“En Facebook e Instagram tengo todavía la foto de cuando me lo compré, estaba pintado con la bandera de Jamaica, pero con el tiempo, la parte de color me molestaba con el calor, entonces lo pinté del color de la bandera argentina”, indicó Ezequiel.
Hasta allí, el joven -casado, con hijos- seguía disfrutando de su pasión por la náutica, llevando el canobote o el kayak a todos lados.
“Este año, me pongo manos a la obra, llevé el kayak al taller de chapa y pintura de un amigo, miro la marca, los colores que pintaba, turquesa y celeste agua, entonces hago preparar ese color y lo pinto. Le saqué fotos y decido venderlo, subiéndolo de nuevo a Marketplace, a mediados de marzo, porque me hacía falta el dinero”.
Aguas profundas
Lo que iba a ser una despedida “con honores” de la embarcación que lo acompañó más de una década, empezó a ser una puerta a una historia de problemas para el apasionado de la náutica.
Bertorello contó al respecto:?“A la semana y media de haber publicado el kayak, se contacta conmigo una mujer de Villa María, por Facebook, preguntándome por el kayak, entonces le pasé mi dirección y le dije dónde me podía encontrar”.
“Al día siguiente, a la hora que teníamos acordado, se presenta una persona por la peluquería frente a mi casa, con la que compartimos patio. Se asomó la chica que atiende la peluquería y me preguntó si tengo un kayak a la venta. Le dije que sí, pero cuando salgo a atender la persona que me buscaba, no había nadie afuera de casa”.
“Ella (la peluquera)?me decía que era un chico de remera naranja el que me buscaba y me puse a buscar en las cámaras de seguridad, comprobando que, efectivamente, era un hombre de 38 o 39 años”.
“Después que me pasó eso, me volví a contactar con la mujer para decirle que estaba al otro día, pero no respondió más”, afirmó.
La sorpresa
Al día siguiente, Bertorello dijo que se sentó a almorzar en su trabajo y, automáticamente, lo llamó su mujer.
“Me dijo que estaba la Policía con una orden de allanamiento;? al principio descreí, pensé que era una broma porque justo estaba la época que venía mi mamá de viaje desde México. Pero me fui asustado a mi casa porque no entendía la situación. Y me encuentro con tres policías vestidos de civil. Me hicieron un acta de allanamiento y me dijeron que el kayak era robado”, expresó.
“Le manifesté que hacía 12 años que lo tengo, mientras él me decía que hubo un robo unos días atrás y dicen que este kayak era el robado;?no lo podía creer”, expresó.
A la Fiscalía
Tras perder el kayak recién pintado y en venta?(con un valor mayor a 100 mil pesos en estos momentos), Bertorello debió moverse.
“Al día siguiente caí con las pruebas a la Fiscalía porque el kayak es de mi pertenencia. Me tomaron el testimonio y a los 20 días me volví a acercar, les pregunté qué había pasado y me dijeron que no estaban sobre eso”, sostuvo.
Bertorello entendió que hay cosas más complicadas que seguramente maneja la Fiscalía (a cargo de René Bosio), al tiempo que recibía la información de que iban a llamar a testigos e iban a hacer un comparendo “para que puedan decir que el kayak era mío”.
“Pero nunca llamaron a los testigos, entonces volví a ir con más pruebas y, en la tercera vez que voy, me atendió una policía que conozco y me contó que al tema mío lo tenían cajoneado”, se quejó.
Bertorello dijo que nunca pudo hablar con el fiscal, pero sí con una secretaria que supuestamente le hace saber que es “culpable”.
“Tengo el teléfono de la persona que me lo vendió en 2011, precisamente hablé con él y me lo reconoció;?de hecho, me manifestó que en Villa María hay dos kayaks de ese estilo, uno es el mío y el otro uno que estaba viejo y él lo tenía atado a un árbol”, contó.
¿Y ahora?
Bertorello contó que la situación empeoró y no vislumbra una solución inmediata.
“Algunos ??me dicen que hasta me pueden pintar los dedos y me detengan; otros cuentan que de alguna forma se va a resolver. El caso es que la otra gente que reclama el kayak ya puso abogado; pero a mí nunca me dijeron quién es la otra parte porque está bajo secreto de sumario. Y yo lo que quiero es hablar porque están equivocados”, comentó.
“No sé si la Policía investigó bien o mal, pero en mi Facebook tengo las fotos del kayak desde hace diez años, nada más que pintado de otro color;?no es difícil darse cuenta de que no es robado de este año. Es más, cuando fui a decirles que corriendo un burlete aparecían los colores de la bandera de Jamaica, comprobaron que era así... No sé qué más”, expresó Ezequiel, quien recordó que el kayak es un bien no registrable, sin numeración.
