Salud - Los laboratorios de Villa María y la provincia podrían dejar de hacer análisis clínicos en dos semanas

La bioquímica está... “en jaque”

A través de un comunicado, varias entidades provinciales que nuclean a los profesionales del sector, encabezados por la Federación de Bioquímicos de Córdoba (Febico), informaron sobre las crisis de insumos y precios que están atravesando. Hablamos con su presidente, Carlos Navarro
lunes, 21 de agosto de 2023 · 07:00

La devaluación del 22% de peso frente al dólar, llevada a cabo por el Banco Central un día después de las PASO, ha afectado de forma por demás importante a todos los rubros y sectores de la economía nacional. Sobre todo a aquellos que para funcionar dependen en gran medida de las importaciones; a tal punto, que algunos pueden incluso dejar de funcionar, no solo debido a los altos costos de los insumos, sino por la falta de los mismos.

Tal es el caso de la bioquímica, sobre todo enfocada al sector salud, sea a nivel local, provincial o nacional. En Córdoba existen 700 laboratorios privados de análisis clínicos y un total de 1.700 bioquímicos en todo el territorio provincial. A través de un comunicado advirtieron que, de no modificarse en breve las medidas que afectan gravemente a su funcionamiento, en pocos días quizá no podrán brindar más sus servicios.

El comunicado fue consensuado por la Federación de Bioquímicos  de Córdoba (Febico), entidad que nuclea a los profesionales de Villa María y la región, el Colegio de Ciencias Bioquímicas de Córdoba, la Asociación de Bioquímicos de la Ciudad de Córdoba, el Centro de Bioquímicos Regional de Río Cuarto y Bio Red SA.

 

Carlos Navarro

Precisamente, El Diario se comunicó con el presidente de la Federación de Bioquímicos de Córdoba, Carlos Navarro, un referente histórico de esta profesión en el Departamento General San Martín, y también miembro del Consejo Directivo del Círculo de Bioquímicos de Villa María y la Región, quien confirmó la situación que están viviendo.

“La última devaluación del 22%, anunciada por el Gobierno el pasado lunes 14 de agosto, profundiza la crisis que ya venía atravesando el sector. En realidad, todo el sistema de salud vinculado a la seguridad social se ve afectado con los índices inflacionarios, pues además de afectar la economía del sector asalariado, es posible afirmar que el más afectado es el profesional de la salud y, en este caso, los bioquímicos”, expresó.

 

Los pagos  se devalúan

Explicó que esto sucede porque el trabajo que se hace hoy se percibe de acá a 60 o 90 días. Es decir, que las negociaciones que llevan a cabo las instituciones “para tener mejoras en los aranceles, con el argumento de los incrementos que se generan a partir de la inflación, terminan siendo absorbido en ese lapso de dos o tres”.

“Esta nueva devaluación ha generado aumentos que van de entre un 25 y 30%. Lo que pone en jaque o al límite a muchos laboratorios para mantener la actividad o al menos realizar la totalidad de las prácticas bioquímicas”, detalló.

Navarro ahondó en la importancia del trabajo de los laboratorios en el sector de la salud y, por ende, de la población, puesto que hay estudios que indican que el 70%  de las decisiones médicas se fundamentan a partir de un resultado de laboratorio, “y si esto se pone en riesgo, obviamente, las decisiones pueden generar malos diagnósticos,  no poder hacer un seguimiento adecuado o prevenir la aparición de una patología, que es lo que verdaderamente hacemos los bioquímicos”.

 

Debido a la devaluación de la semana pasada, los análisis clínicos en laboratorios están en riesgo

Reunión en asamblea

Por este motivo, todas las entidades antes mencionadas se reunieron en asamblea el viernes pasado, donde “se tomó la decisión de solicitar a la seguridad social una recomposición inmediata de un 30% sobre el valor contratado en las prestaciones actuales” y que, a su vez,  ese porcentaje sea aplicado a las prestaciones del mes de julio.

“Mientras tanto, para poder mantener la actividad, se busca establecer el cobro en el concepto de atención bioquímica y recupero por esta emergencia, y hasta tanto den respuesta los financiadores, de un monto establecido a nivel provincial de 3.000 pesos. Sabemos que esto no resuelve la crisis generada y, seguramente, si la inflación sigue avanzando, vamos a tener consecuencias que dañen aún más al sector”, dijo.

Estos 3.000 pesos serían un copago, un mecanismo extremo y  transitorio que cada paciente deberá abonar por cada pedido médico “hasta que este escenario se modifique”.

Carlos Navarro dijo que esta medida fue la forma que generaron en consenso con todas las entidades y los bioquímicos de la provincia para tratar de seguir trabajando y  brindar los servicios que la población necesita, “mismos que esta dura crisis pone en riesgo y que ya está de manifiesto con el cierre de laboratorios en distintas partes del país, porque no es una problemática que solo afecte a Córdoba”.

Para finalizar, respeto a la relación con la seguridad social, indico que “el diálogo es permanente, pero insisto: los contratos establecen estos tiempos de pago, cosa que hemos intentado acortar en el transcurso de los últimos años, pero hasta el momento no se ha logrado y por esa razón se aplican estas medidas. Esperemos que den resultado y que también haya respuesta por parte del sector financiador y que al corto plazo podamos tener una solución y así poder seguir trabajando, que es para lo que nos hemos preparado profesionalmente”, concluyó.

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