Día del Educador Católico - Participaron más de 800 docentes el Salón Bomarraca
Los establecimientos educativos “son espacios contraculturales”
Lo afirmó el doctor en Ciencias Sociales Darío Pulfer. Hizo hincapié en que las escuelas van a contramano de las tendencias dominantes del capitalismo informacional actualA las 10.30, en el Salón Bomarraca, el profesor de Historia y doctor en Ciencias Sociales Darío Pulfer, de 60 años, encabezó ante docentes una conferencia en el marco del Día del Educador Católico. Mientras, en el Instituto del Rosario hubo actividades para un grupo de padres y en el Instituto San Antonio hicieron lo propio alrededor de cien estudiantes.
La instancia de este martes, en la que participaron más de ochocientas personas, se trató de una jornada de capacitación, cuya presentación estuvo centrada en el desarrollo de un pacto educativo global, bajo el lema “Construir una aldea de la educación”.
Esta consigna se asienta en una propuesta del papa Francisco y, de acuerdo a lo señalado por Pulfer, parte de dos constataciones: de una ruptura entre el mundo de la educación y de lo social, y otra ruptura entre generaciones.
En este sentido, el profesor, oriundo del Gran Buenos Aires, caracterizó a la sociedad actual, vinculada a “procesos de aceleración, de rapidación de cambios continuos, de mutación cultural, de mutación antropológica, de debilitamiento de las instituciones y de crisis de la consistencia de la identidad personal”.
De este modo, él indicó que a partir de este contexto, la educación se ve “interpelada”: debe modificarse y elaborar una propuesta “distinta y ambiciosa que ayude a revincular y a suturar las fracturas sociales y generacionales”.
El profesor, además, mencionó que “la idea de pacto recorre distintos niveles” y, en esta dirección, se preguntó si hubo en el pasado algún pacto que pueda ser tomado como válido. En este plano, hizo hincapié en “identificar las problemáticas reales” y hacer acuerdos entre familia y escuela, entre directivos y docentes, y entre docentes y alumnos. Así, sostuvo que es fundamental “no pensar que hoy las cosas se dan natural y espontáneamente, sino que requieren de una decisión y un compromiso”.
Los procesos de socialización
Al hablar del modo en el que es necesario trabajar con los jóvenes, aseguró que en primer lugar es significativo habilitar una instancia de escucha para, entre otras cosas, “analizar cómo son sus procesos de socialización y de subjetivación”.
Asimismo, remarcó que es importante observar la relación que tienen los chicos y chicas con la tecnología y examinar “las características que asume el individualismo contemporáneo, que impacta fuertemente en la cultura juvenil”. Es un paso, comentó, que tiene que ver con el “reconocimiento”.
Un segundo momento, apuntó, consiste en “hacer una reflexión crítica acerca de qué es aquello que es válido y qué se puede recuperar en función de la propuesta educativa”.
Luego se refirió al accionar y habló de la responsabilidad del mundo adulto en la “transmisión de la propuesta cultural que supone el lenguaje, la expresión, la historia, la geografía, el formar parte de una cultura nacional”.
La “fractura social”
Pulfer también explicó los efectos del “modelo de globalización neoliberal” y expuso que, como consecuencia, se generan procesos de “fractura social” en los que se genera una “disociación” entre lo educativo y lo comunitario.
Por tanto, aquí se vuelve significativa la idea de pacto para “reconectar” aquello que se ve interrumpido.
“Esa idea del capitalismo informacional, acelerado, telecomunicacional, de instantaneidad inmediata, es una lógica cultural distinta a la que tiene la escuela: la escuela es un ámbito que tiene una cadencia distinta, tiene pausas, tiene momentos reflexivos, de interiorización, de trabajo, de estudio, de apropiación”, analizó el doctor en Ciencias Sociales.
Y aclaró: “No estoy planteando que la escuela no deba incorporar la tecnología. La tiene que incorporar con su propia finalidad educativa. Y generar, en el ámbito de la escuela, un espacio y tiempo distinto al de la cultura contemporánea”.
Este es el motivo por el que, hacia el final de la conferencia, planteó que los establecimientos educativos son espacios “contraculturales, que van a contramano de las tendencias dominantes del capitalismo informacional actual”.
¿Nativos digitales?
El profesor descartó la idea de “nativos digitales” -término acuñado por el autor estadounidense Marc Prensky- porque, sostuvo, el concepto parte del supuesto de que “por la fecha de nacimiento, dentro del ámbito audiovisual y digital, hay como un aprendizaje invisible por parte de los niños y los jóvenes que los dotaría de unas capacidades y unas competencias que los adultos mayores no tienen”.
Y expresó: “Para mí, los jóvenes se socializan en ese ambiente y lo hacen a través de la presencia de instituciones como son la familia, la escuela, donde aprenden y sistematizan incluso los conocimientos que se vinculan a lo tecnológico”.
Al respecto, Pulfer también precisó: “El mundo digital no pertenece solo a quienes nacieron en él, sino que nos pertenece a todos y el desafío del mundo adulto es apropiarse y ponerle sentido y orientación”.
Para terminar, dijo que al pensar en “nativo digital” se pone en cuestión “la idea de que es necesaria una transmisión entre las generaciones”. Y cerró: “La idea de nativo digital es que ya nacen sabiendo y no necesitan o pueden prescindir de un adulto que los guíe y de una forma institucional que sistematice la transmisión”.
