Economía - Recorrimos comercios del rubro autopartista en la ciudad para saber cuál es la realidad del tema
Faltan autopartes y los precios imposibles
Desde hace meses faltan piezas de autos en la Argentina, sobre todo las importadas, haciendo a veces imposible conseguirlas. En Villa María, aunque con matices, también está pasando. Todos los vendedores se quejan, pero mucho más de los preciosMucho se está hablando últimamente de la falta de autopartes en la Argentina.
Esto se debe a la inflación y la subida del dólar, puesto que impacta directamente en piezas específicas que los autos necesitan. Sobre todo en las importadas, provocando que escaseen los repuestos originales, lo que lleva a los automovilistas particulares, talleres y seguros a optar a veces por productos nacionales -que se ve beneficiados, tema no menor- , así como alternativas no originales, segundas marcas o hasta “truchas”.
Incluso, para conseguir una pieza original, se puede esperar días, semanas y hasta meses. Pero hay otro detalle: el precio. Según lo que El Diario descubrió a través de un recorrido testimonial de varios locales de autopartes de la ciudad (sobre todo de los bulevares Alvear- España), más allá de que sí, es verdad que en muchos casos faltan autopartes (otros no lo ven tan así, sobre todo en lo referente a piezas nacionales), el tema que más preocupa son los precios.
Las subas se dan entre un 10% y un 15% mensual, y a veces incluso aumentan semana a semana. Eso es lo que más preocupa al sector autopartista, que ya no sabe cuál es el valor de las cosas que venden, aunque varios indicaron que ven atrás de esto también subas injustificadas, especulativas, aunque algunos entienden que se están cubriendo “las espaldas, por una posible devaluación o inflación, que no para, y más antes de las elecciones”.
Negocios de autopartes, enojados
En un comercio del rubro en bulevar Alvear, entre Mendoza y Entre Ríos, nos atendió Marcelo, quien indicó que el tema está muy difícil y que ya no saben más qué hacer.
“El tema de faltante es general. Está afectando la situación del país, la suba del dólar. Entonces nuestros proveedores no entregan. Y bueno, creo que a eso se debe. Así que sí, nos afecta porque falta mercadería. No hay toda la necesaria.
Explicó que, al menos en ese negocio, falta de todo, y específicamente en varias líneas importadas. “Nos faltan muchos amortiguadores y muchas cosas que vienen de Brasil. No sé, o por qué no pasan por la Aduana, o por qué la fábrica no te vende, no sé si es porque no tienen o no quieren vender ahora, quizás porque se están cubriendo por si vienen nuevos aumentos y sobre todo por las elecciones, pienso yo”.
“Como todo el mundo, por esta situación, los clientes se quejan mucho, o porque no hay, o porque el presupuesto que le dimos 10 días atrás resulta que ya es otro. Porque todo sube, es ya lo normal, como en todos lados, en el rubro que sea. El tema es la suba del dólar”.
Todo mal, con matices
Mientras tanto, en otra conocida casa de repuestos, con casi 50 años de existencia, sobre bulevar España, nos atendió muy amablemente José Luis, quien contó su punto de vista, además de dar fe de la falta de piezas, pero con sus matices.
“En mi rubro, con marcas muy específicas, dependemos del 70% de la importación, o sea que son productos importados o utilizan insumos importados. Sí, hay faltantes. Sobre todo líneas principales. Un poco por la situación económica, otro poco por efecto pandemia que todavía se nota, hay algunas situaciones que tiene que ver con eso. Y también por el contexto mundial que ha cambiado”, explicó”.
Por otro lado, ve que al ser un mercado emergente (Argentina), las grandes firmas priorizan el mercado de Europa, Asia, Brasil, “y como nosotros somos el último orejón del tarro, por ahí nos tiran algo. Por eso, por ejemplo, en alguna marca de embragues importantes demoran hasta un año en enviártela. Son las menos”.
“Nosotros igualmente hoy por hoy no nos podemos quejar, nos es tan grave, salvo excepciones. Sí, tenemos muchos faltantes, pero sí los conseguimos, pero con demoras. Esta situación nos ha obligado a reforzar el stock. Tenemos proveedores con quienes somos socios comerciales, y tenemos buena onda, así que nos tiran ofertas que, aunque no te hagan falta, las aprovechamos. Y si necesitamos algo, muchas veces no hacen la gamba”, detalló.
Lo que sí es que para él “los precios han subido escalofriantemente. Tenemos subas del 10% al 15% mensual, y te diría que anual está en el 150%. Eso nos come, sobre todo cuando te tardás en reponer. Siempre es mejor comprar antes de la actualización, pero ahora ya nadie te avisa, y ya llega todo con aumentos”.
Contó que los clientes ya ni se enojan, sea porque no hay lo que buscan, sea porque los precios son exorbitantes, porque “ahora estar resignados, al igual que nosotros. Qué va a hacer”.
Bien, pero muy caro
En otro negocio, del mismo bulevar, no fueron tan drásticos con la situación, quizás porque este negocio de autopartes vende, sobre todo, producto nacional, aunque igualmente se quejan de que los precios están imposibles.
“Hasta ahora no tenemos problema de que no haya mercadería. Tenemos el faltante normal, quizás. Pero me parece que los que tienen problemas son los que venden las piezas importadas y como nosotros básicamente vendemos productos nacionales, ese problema no lo tenemos”, expresó el encargado del lugar, quien no quiso dar su nombre. Además, destacó que los aumentos “se dan todas las semanas. El promedio mensual está entre 10% y 15%. Más o menos”. Mientras tanto, en otro comercio del rubro, de la misma zona, aunque especializada en rulemanes, rodamientos, correas, poleas, etcétera, Jorge Marcelo, dio su punto de vista, y dijo: “Puede haber faltantes, sí, si uno quiere específicamente alguna marca puntual, pero en general se consigue de todo. Tal vez no con la variedad con la que se conseguía antes, tomando en cuenta que la mayoría de los productos con los que trabajamos, son importados. De una u otra manera ningún cliente se ha quedado sin repuesto, porque también podemos conseguir los faltantes, en algunos casos, de la industria nacional”, detalló. Explicó que no entra tanta variedad como entraba antes, de distintas marcas, y es justo ese inconveniente, “pero te digo si no es una marca, es otra, y al final la encontramos. De alguna forma se soluciona. Eso sí, los precios son un descontrol total. No sabe el precio real de las cosas. Es difícil”, finalizó.
