La gente caminó hasta Tribunales donde habló el padre, una tía y donde se hizo una suelta de globos
Marcharon al grito de “Emiliano, presente, ahora y siempre”
Familiares del pequeño y vecinos se concentraron en plaza Centenario para recordar al niño que murió a los 2 años y 10 meses en diciembre de 2021 producto de malos tratosA las cinco de la tarde, dieciséis grados y cielo cubierto, unas 30 personas ya se habían convocado, como estaba previsto, en plaza Centenario, en la esquina de calles Buenos Aires y General Paz.
Poco después, un hombre llegó con unas 10 pancartas y las apoyó en el tronco de un árbol. “Con los chicos no”, decía una con fondo amarillo y letras rojas. “Toda justicia que tarda es injusticia”, decía otra con fondo celeste y letras negras y azules.
“Estamos viviendo en una sociedad muy violenta y con muchas frustraciones de adultos”, dijo Nancy Messa.
Mientras, seguían llegando mujeres, jóvenes, niños y hombres: hombres como ese que se llama José Messa, de 30 años, que llevaba puesta una remera con la frase “Justicia por Emiliano” y una imagen de Emiliano, ese pequeño por el que todos se concentraron, su hijo, que murió en el Hospital de Niños de Córdoba a los 2 años y 10 meses un 21 de diciembre de 2021 y cuya muerte se le atribuye a la madre Ana Yael Piedra, y a la pareja, Jonathan Fernández, ambos detenidos y acusados de haberlo maltratado.
Crecía la cantidad de pancartas y de telas con frases como “Sin justicia no hay paz” y “Los ángeles no pueden pedir justicia, nosotros luchamos por ella”. Había, además, globos blancos con el nombre “Emi” y con dibujos de estrellas y corazones; esos globos que más tarde se soltarían frente a Tribunales.
Aproximadamente cien personas son las que, minutos antes de las 17.30, comenzaron a movilizarse, guiados por Andrea Paredes (ver abajo), representante -en Córdoba- del Movimiento Lucio Abel Dupuy. Ella decía: “Emiliano”. La gente respondía: “Presente”. Ella seguía: “Ahora”. Los demás: “Y siempre”.
Caminaron por?General Paz, doblaron en Santa Fe, giraron otra vez en José Ingenieros y por último en Buenos Aires alternando el “ahora y siempre” con “Justicia es perpetua”. Y, de este modo, al llegar nuevamente a General Paz, continuaron por esa calle hasta el palacio tribunalicio, al que llegaron 17.45.
La gente se ubicó en la vereda de Tribunales y se quedó allí quieta, en silencio, mirando hacia la calle, donde quedaron José Messa y Nancy Messa, docente y tía-abuela de Emiliano, que les hablaron.
Nancy habló primera y se refirió a este hecho, al que calificó como “aberrante” porque “no debería ocurrir”. Y, en este sentido, expresó: “Estamos viviendo en una sociedad muy violenta y con muchas frustraciones de adultos, que son volcadas hacia los niños, niños inocentes que no pidieron venir a este mundo y que lo único que quieren es ser felices y vivir”.
Así, hizo énfasis en todos aquellos que “quedaron en el anonimato porque nadie los escuchó ni hizo nada”.
Destacó, asimismo, que hace 19 meses que están luchando y pidiendo justicia, y aclaró que, en realidad, es un pedido “simbólico” porque el Poder Judicial “actuó impecablemente”.
Por último, deseó que este caso, y la condena, de efectuarse, “sirva como ejemplo” para que no se repitan estos episodios. “Una criatura no tiene la culpa de absolutamente nada”, cerró.
Por su parte, el padre de Emiliano le agradeció a quienes se acercaron y mencionó que hay que “poner fuerza para que los asesinos tengan la pena que se merecen, que es perpetua”.
En la vereda de Tribunales, junto al grupo de gente, una mujer también habló: se llama Marita Cabrera -conoció a la imputada en la escuela y de la que fue amiga- y dijo que la Justicia debería “ocuparse un poco más de los casos de niños vulnerables” y propuso que se hagan, por ejemplo, visitas. En esta dirección, también apuntó:?“Los padres muchas veces no son escuchados. Las mujeres sí. Pero los papás no”.
Después, para terminar con la marcha, se produjo la suelta de globos en memoria de Emiliano. “Uno, dos, tres”, contaron todos juntos y los globos, blancos, se perdieron por encima del edificio de Tribunales, en el cielo.
“Hay que tener empatía”
Andrea Paredes es representante -en Córdoba- del Movimiento Lucio Abel Dupuy, ayer estuvo presente en la movilización por la muerte de Emiliano Messa y dijo que “cuando pasan estos casos hay que apoyar más allá de que a uno no le haya pasado”. Y añadió que es fundamental “tener empatía”. Cabe recordar que Dupuy es el chico que murió a los cinco años en La Pampa, también por una golpiza, por la que fueron consideradas culpables su madre, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez.
