Identidad - Heliana Phillips busca imperiosamente saber quiénes son sus padres biológicos
La importancia de saber quién sos
Esta mujer, que a los 25 años supo que no era hija biológica de sus padres, algo que sospechaba desde muy chica, se acercó a El Diario buscando ayuda para poder averiguar su verdadero origen. Para ella es vital saber quién es en realidadHeliana Phillips es fotógrafa de fútbol. Tiene alrededor de 40 años. Su fecha de nacimiento dice que vio la luz el 16 de julio de 1982. Sin embargo, ella no tiene seguridad de que sea así. A los 25 años supo por una amiga que no era hija de sus padres, que era una niña apropiada. Algo que desde muy chica siempre sospechó, porque se veía físicamente muy diferente a sus padres adoptivos, y a sus dos hermanos más chicos.
“Además era muy distinta en la forma de ser. Desde los 6 años ya les preguntaba si de verdad eran mis papás, y ellos me decían que sí”, explicó Heliana, para agregar que nació en Córdoba capital, y que según lo que ha averiguado nació, supuestamente, por una partera llamada Raquel Moreno de Porta, en la calle Mariano Fragueiro 1440, en el barrio Cofico.
“Quizá nací en julio, pero no lo sé realmente. Tengo un primo, el hijo del hermano de mi mamá, que nació ese mes y año, pero el 18. Y hace tres años supe que mi mamá cuidó a la suya cuando nació. Así que si yo nací el 16 no tiene lógica, porque mi madre, por lo que dice, quería tanto tener un bebé que cuando ‘me tuvo’ tenía miedo que me robaran, así que no me iba a dejar sola para cuidar a otro recién nacido”, expresó.
Evidentemente, quienes saben la verdad, son sus padres y abuelos. El asunto es que su madre murió hace unos años. El día que falleció, indicó Heliana, antes de morir le dijo que tenía que decirle algo muy importante, pero no alcanzó a decírselo.
“Quienes saben la verdad son mi papá adoptivo y mi abuela, la madre de mi mamá. Pero ninguno quiere hablar. Dicen que no recuerdan bien cómo fue el proceso. Por eso no me hablo con mi padre, porque no se entiende que no me quiera decir la verdad que yo necesito, para saber de dónde vengo, quién soy, quiénes fueron mis padres biológicos, es una necesidad saber quién soy, y una angustia enorme no saberlo”, confió.
Cuando supo que no era hija de ellos enfrentó a su madre, que le confirmó que era adoptada. Supuestamente le dijeron que era sietemesina, y que pesó 1,700 gramo.
“Dicen que me acogieron desde que nací. Mi papá dice que cuando me fue a buscar yo estaba en una cama sola, desnuda, que había nacido hacía tres días, aunque si era prematura es imposible. Obviamente no me están diciendo la verdad. Él insiste en que no se acuerda, pero más bien no se quiere acordar, no me quiere decir la verdad”, detalló.
La mujer explicó que cuando supo que era apropiada se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo. Tiene el ADN hecho, pero dio negativo. Su prueba genética está en el banco. Porque más allá de que los nietos que busca la agrupación son de antes de 1980, y Heliana nació en 1982 (las muestras se toman hasta el 83, porque hasta ese año duró la dictadura), hay otra forma de saber el origen de hijos que no saben su identidad.
“Desde marzo pasado hay un programa que se llama ‘Madres que buscan’, para mujeres que sospechan que sus hijos nacieron vivos o que fueran apropiados sin saber, o sin su consentimiento, y así puedan ser hallados a través de esas muestras de sangre. Hay más de 3 millones de personas en el país que no saben quiénes son sus padres biológicos”, ahondó.
Dice que en Abuelas la han tratado de maravilla, y muy contenida. Además, forma parte de un grupo en Córdoba que se llama “Nosotros buscando nuestra identidad biológica”, “con quienes nos juntamos una vez al mes, es un grupo donde nos ayudamos para buscar, aunque la verdad es muy difícil. También acudo al grupo ‘Hermanos y hermanas del alma’, acá en Villa María”, dijo.
Este último que tiene que ver con el caso de la partera Mafalda Journade, que entre 1955 y 1991 se apropió de miles de bebés y los vendía.
Cuando Heliana -que está en pareja y tiene dos hijos, de 5 y 15 años, este último como mamá soltera- cuenta su historia, es evidente que lleva tanto tiempo buscando la verdad, que lo más probable es que la tiene ahí nomás. La sabe su padre y su abuela, quienes dicen no recordar, aunque en realidad no quieren hablar.
Dijo creer que por algo le han dicho que fue comprada a través de un contacto de su abuelo, “y por ahí me han dicho, no sé qué tan cierto sea, que pagaron por mí el equivalente a un auto 0 kilómetro”.
“He buscado en todas partes, incluso en el Registro Civil, pero no tienen mi certificado de nacimiento, no existe. Tengo una partida, pero cómo la llenaron, cómo sacaron los datos. Hubo algo ilegal. Desde que me enteré de esto me siento detenida en el tiempo, no puedo ser feliz al 100%. He hecho terapia, pero siento que no me ha ayudado”, añadió
Y para finalizar, pidió que si alguien sabe algo se acerque a El Diario. “Y quiero decirles a las mamás que tiene dudas sobre hijos que tuvieron, que les obligaron a dar, se los sacaron o les dijeron que murieron, que busquen, y sigan buscando. Que se acerquen al banco genético, nadie las va a juzgar. Que acudan a la Conadi, a Abuelas. Así, las posibilidades de los millones que buscamos nuestra identidad, crecen”, concluyó.
