Informe de gestión del intendente en el Concejo Deliberante

“Si la política no conduce, conducen grupos minoritarios en pos de sus propios intereses”

Martín Gill se refirió a esta época de crisis y odios, y reinvidicó a la política como herramienta de construcción
sábado, 1 de julio de 2023 · 08:30

“Si la política con mayúsculas no conduce a la sociedad, la conducen grupos minoritarios en pos de sus propios intereses, que solo proponen desigualdad y mayor poder para los que más tienen, y así estamos con millones de personas esperando eternamente”.

Esa fue una de las frases del tramo final del extenso discurso que brindó ayer el intendente Martín Gill en el Concejo Deliberante, adonde concurrió a brindar el primer informe de  gestión del año, el último de su segundo mandato.

El mandatario repasó su gestión, brindó múltiples datos, y señaló que su Gobierno estuvo signado por una “profunda huella humanista”.

Hubo un anuncio sobre remodelación de más cuadras céntricas (ver página 5). El resto fue una descripción de lo que se hizo, lo que se hace y de lo planeado. Dijo que gestionará hasta el final.

Habló de tres ejes; educación, salud y seguridad.

No estuvo la oposición. Los concejales del PRO y del radicalismo decidieron faltar (ver página 6), hecho que causó revuelo.

“Los votantes están dejando de creer que la democracia representativa sea eficaz para resolver los problemas”, diagnosticó cuando, tras repasar su gestión, ingresó al terreno más político de su exposición, que tuvo sabor a despedida y una cruda advertencia sobre los tiempos que vivimos.

“Es un tiempo donde la política parece perder la capacidad de articular y dar solución a las múltiples necesidades de una sociedad que cambia, y que se torna más compleja todos los días”, consideró.

“Los medios de comunicación, las redes y el big data, proponen un ritmo que deja a la política y su capacidad de gestión continuamente desactualizada. Siguiendo siempre de atrás los problemas que se van presentando”, analizó.

 Dijo que “hoy aparece un ciudadano digital que puede comunicar inmediatamente por las redes sus malestar, sus necesidades” y que “muchas veces los tiempos de reacción de dirigentes y sus equipos llegan a otra velocidad, generando reclamos y continuas situaciones de enojo, y una sensación de que nada funciona como debería”.

Entonces, ante este escenario, muchas veces “el mensaje de la anti política se nutre de estas dificultades con las que se encuentra todos los días el Estado para satisfacer y solucionar las cambiantes necesidades de los ciudadanos, logrando calar a fondo en la percepción de los ciudadanos, de los dirigentes y de las instituciones”.

Resaltó que “la sociedad cambió y su forma de manejar la información también”.

En varios momentos de su discurso mencionó a sus dos mandatos en el marco de los 24 años que lleva el proyecto político, el que iniciara Eduardo Accastello en 1999 y que comprendió también la Intendencia de Nora Bedano, hoy legisladora provincial, presente ayer en el Concejo.

 

“La única herramienta”

“En 25 años (textual) podemos encontrar miles de acciones construidas con otros, podemos encontrar en cada acción que hacemos el rostro humano como su destinatario, encontrar las experiencias que sí nos muestran que es la política la que sigue siendo la única forma de transformar la realidad de los que menos tienen y sigue siendo la única herramienta para lograr el bien común, sigue siendo a pesar de todo la herramienta efectiva para construir comunidad”, subrayó.

Describió el presente como una “época de odio, época de grietas, donde todo vale, donde la política se pone al servicio del caos”.

En este marco, dijo que “hemos llegado hasta acá con una ciudad pujante, progresista, innovadora, con menor pobreza, con mejor tasa de empleo, con universidades, con educación, con acceso inicial a la educación temprana, con instituciones sólidas, con instituciones deportivas, culturales” y apuntó que se resiste “a que tratemos de ir para atrás”.

“No creemos en una visión pasatista de la actividad”, apuntó y sostuvo que “no es tampoco para improvisados”.

“La dirigencia tiene que construir comunidades, conducirlas”, recalcó y criticó la política en base a encuestas.

“Si la mayoría piensa que está bien un golpe cívico militar como el de 1976, ¿vamos a decir que está bien? No. Hay cosas que están bien y hay cosas que están mal y es la dirigencia la que debe conducir con criterios de claridad hacia donde vamos como comunidad”, ejemplificó.

Hay una “creciente desigualdad, la participación electoral disminuye, los partidos políticos tradicionales nos debilitamos, el debate se polariza”. “Es nuestra labor proponer alternativas para que la sociedad y sus instituciones estén cada día más fuertes, para que sean creíbles y útiles al conjunto social, es en este camino que nos encontramos y es en este camino donde seguiremos andando y a donde nos van a encontrar porque nunca apostamos a la lucha entre nuestros vecinos ; no entendemos que uno pueda desarrollarse sin el otro”, afirmó.