Héctor A. Bertone SA - Una gran empresa, referente en su sector en el país, que no pierde la esencia de lo familiar
HAB: 50 años con los mismos valores y principios, al servicio del productor
No es fácil que una empresa perdure medio siglo en un país con una economía tan complicada como la argentina. Tampoco lo es realizar el recambio generacional en una organización sin perder los valores y los principios fundacionales. Héctor A. Bertone consiguió ambas cosas...“Nuestra fuerza comercial está integrada por ingenieros agrónomos que se capacitan de manera permanente. Es decir que quien le está ofreciendo un producto a un cliente conoce a ciencia cierta cómo debe ser aplicado para obtener el máximo rendimiento... Sabemos que no todos los productores pueden pagar su propio asesor, por eso le brindamos ese servicio a través de nuestros comerciales”, explican los hijos de Héctor A. Bertone.
Y esa es una de las señas de identidad de una empresa en la que se afirma: “El capital más valioso que tenemos son los clientes”, con quienes “la relación es a largo plazo”.
“Si el cliente comprueba que el producto y la recomendación fueron acertados, al año próximo vuelve a nosotros y al siguiente, otra vez...”, se sostiene en HAB SA.
Lo dicen Gastón, ingeniero agrónomo; Pablo, licenciado en administración; Diego, ingeniero agrónomo, y Analía, arquitecta, los hijos de Héctor.
Ellos recibieron la posta en 2007, en lo que bien se podría definir como un recambio generacional exitoso, con transferencia de principios y valores (como la responsabilidad y el respeto), pero también con traspaso de experiencia. Porque para entonces, la empresa Héctor A. Bertone SA había salido airosa de cimbronazos de la economía nacional como el Rodrigazo, la hiperinflación, el corralito y la pesificación asimétrica... por citar solamente algunos. Y en medio de esas crisis, el crecimiento. Con la incorporación del ingeniero Marcelo Sorzana, la apertura de la primera sucursal en Etruria y, desde 1990, la inauguración de las 13 sedes que vinieron por detrás (Pozo del Molle, Carrilobo, Hernando, Villa Ascasubi, Despeñaderos, Laguna Larga, Monte Cristo, Oliva, Luque, Las Junturas, Río Tercero, Las Varillas y Arroyito), todas nacidas “con el objetivo de estar más cerca del productor agropecuario”.
En 2000, la firma dio inicio a la actividad de acopio de cereales. Y a medida que fueron pasando los años fue incursionando en la modalidad de canje, facilitándole al productor la operatoria.
Y llegó el citado año 2007, cuando Héctor comprendió que sus hijos ya estaban en condiciones de asumir el desafío de mantener en pie y hacer crecer la empresa. Fue entonces cuando delegó en ellos definitivamente la dirección.
Antes, tuvieron que conocer cada lugar, cada puesto de trabajo en la compañía. “Fuimos cadetes, trabajamos en el depósito, hicimos las veces de cobradores, trámites bancarios”, recuerdan los hermanos.
Y así, partiendo del conocimiento pleno y con los mismos principios fundacionales, lograron convertir a Héctor A. Bertone SA en una empresa reconocida a nivel nacional.
En el año 2014 produjeron en HAB SA una auténtica transformación, a partir de la comercialización de granos.
Mientras tanto, la principal estrategia de crecimiento y desarrollo siguió basada en la formación y la transmisión de conocimiento de los productos que la firma comercializa, todo un sello distintivo que perdura.
La empresa también incursionó en el mercado de capitales para dar una mejor asistencia financiera a los clientes, al tiempo que adquirió un predio de 7 hectáreas en las cercanías de Villa María, donde se están desarrollando varios proyectos agroindustriales. Además, con el fin sustentable de lograr un impacto positivo en el medioambiente, HAB invirtió en una planta de generación solar, para que las actividades que se realizan en el complejo sean abastecidas con energía verde.
Una familia de trabajo, que apuesta por el crecimiento, que se nutre de profesionales surgido de nuestras casas de altos estudios con las que mantiene convenios... a la que se le desea lo mejor para el futuro.
NÚMEROS
1973 EL AÑO EN QUE HÉCTOR A. BERTONE FUNDA LA EMPRESA
2007 CUANDO EL FUNDADOR DEJA LA CONDUCCIÓN EN MANOS DE SUS HIJOS, LUEGO DE QUE SE FORMARAN EN CADA UNA DE LAS ÁREAS DE LA FIRMA
14 SUCURSALES TIENE LA COMPAÑÍA
160 LOS EMPLEADOS QUE SE DESEMPEÑAN EN LA EMPRESA
80 EL PORCENTAJE de dependientes que son profesionales
35 LOS ING. AGRÓNOMOS QUE SON PARTE DEL PLANTEL
El comienzo de una rica historia. Héctor A. Bertone empezó a gestar su empresa en 1973 en Villa María, cuando él tenía 26 años y trabajaba en sanidad animal. Por aquel entonces, Carlos Flanagan, comercial de Eli Lilly and Company, le ofreció iniciar un emprendimiento basado en el desarrollo y la venta de un producto distinto: el Treflan, un herbicida novedoso, desafiante, de presiembra, incorporado en el suelo.
Fue por ello que el 1 de julio de aquel año nació la firma Héctor A. Bertone SA, que fue pionera en la venta de fitosanitarios de la zona. Con el tiempo fue incorporando nuevas líneas de productos y semillas para todos los cultivos. Y se fueron sumando profesionales, administrativos, comerciales e ingenieros agrónomos, todos ellos apoyados siempre por la última tecnología que surgía, tanto en semilla como en fitosanitarios.
