Economía - Relevamiento en los comercios de la ciudad
Buenas ventas en el día de papá
El Diario recorrió algunos locales comerciales del centro de Villa María. Los negocios ya estaban cerrados en más del 90%, pero algunos de los que abrieron contaron cómo les fue el fin de semana
Ayer lunes por la mañana, la primera impresión que se tenía del centro de nuestra ciudad, además del frío -no tanto como los días anteriores- y de que estaba totalmente nublado, era la de una casi absoluta desolación. Parecía que la mayoría de los vecinos y vecinas se quedaron en casa mirando el partido de Argentina - Indonesia (la albiceleste festejó con un 2 a 0 los primeros seis meses como tricampeón mundial). O quizá se ‘tomaron el palo’ aprovechando el fin de semana largo por el Día de la Bandera; tal vez prefirieron dormir merecidamente un poco más o por ahí se quedaron en casa evitando las bajas temperaturas.
Sin embargo, El Diario salió a patear las calles del centro, bajo el asombro de que la gran mayoría de los comercios tenían las persianas y puertas cerradas. Poca gente a la vista, salvo honrosas excepciones, sobre todo algunos que buscaron el calor de un cafecito caliente y alguna factura, y hasta por ahí un desayuno completo en alguno de los -esos sí- varios cafés que estaban abiertos (la gran mayoría).
“Sí, esta última semana la verdad que fue muy marcado, y repuntaron muchísimo las ventas”.
Tienda deportiva
Cuando todo parecía indicar que deberíamos cambiar de tema y hacer una nota sobre que la ciudad estaba prácticamente vacía el lunes del fin de semana largo (en lugar del hoy, el Día de la Bandera real), nos encontramos, afortunadamente, afuera de un café, en un hotel de la calle San Martín, a Guillermo Morelatto, de una conocida tienda de ropa y artículos deportivos, que amablemente nos contó cómo se desarrolló para el negocio la semana previa al Día del Padre.
Guillermo dijo que la semana pasada, en la tienda deportiva, “fue buena, porque se juntaron varios factores, sobre todo porque finalmente se vino el frío, y es que la temporada de frío siempre suma, así que puede decirse que sí, fue buena”.
Contó que la mayoría de las ventas, y sobre todo en cuanto a regalos que piden los clientes para el Día del Padre, se vendió “mucha indumentaria, bastante ropa frizada, ropa pesada, camperas, buzos, pantalones, conjuntos y por supuesto zapatillas que siempre se regalan”.
Confirmó que el incremento de las ventas fue evidente, porque “sí, esta última semana, la verdad que fue muy marcado, y repuntaron muchísimo”.
Respecto a cómo viene el año, dijo con altibajos.
“Tuvimos una buena época antes de que comenzaran los colegios. El tema que nos complicó mucho fue más que nada que no venía el frío, llegó más tarde que otros años, y eso hizo que estuviéramos un poco parados. Creo que el hecho de que llegara el invierno justo para el Día del Padre ayudó mucho”, explicó.

Rubro gastronómico
Durante el recorrido por la Peatonal todos los negocios estaban cerrados. En uno incluso había un letrero que decía: “Sábado y domingo abierto. Lunes y martes cerrado”. Entonces entramos en uno de los locales gastronómicos más nuevos del centro, situado en una esquina de la Peatonal, frente a otro mítico café-bar villamariense.
Ahí nos atendió la encargada del turno, Agustina Pérez, quien dijo que el mismo domingo del Día del Padre, aunque tenían expectativas de que hubiera un mayor flujo de gente, “pero no fue tan así”.
“En la mañana estuvo bastante flojo, quizá porque ese día la mayoría de la gente prepara o espera al papá con un asado o una comida en la casa, o al menos es lo que nosotros imaginamos que pasó. Después del mediodía, sí, se empezó a mover más, y vino bastante gente a almorzar un poco más tarde que de costumbre”, dijo.
Además, explicó que es muy diferente en el Día de la Madre, donde verdaderamente explota todo, “sin embargo, este domingo pasado fue muy promedio, casi nada de gente en la merienda e inclusive mucho menos a la noche”.
Comercio polirrubro
Tras dejar el café, la búsqueda de negocios comerciales abiertos en pleno feriado continuó. Y quién lo iba a decir, sobre Alem, uno de los comercios polirrubro más grandes y emblemáticos de Villa María, el cual tiene “una bomba” de cosas para que la gente compre para el Día del Padre, estaba más que abierto.
No solo eso, sino que su dueño, Ariel Isabettini, nos recibió personalmente para darnos un amplio y detallado recuento sobre cómo fueron las ventas en su local la semana previa al día que se festeja a los papás y particularmente en un fin de semana largo.
“Sí, la verdad que sí, se incrementaron bastante las ventas, y por eso estamos muy conformes. El tema es que estaba muy atrasado el frío, y como nosotros vendemos mucha ropa para el invierno, pues es un aspecto que lo tenemos muy en cuenta”, explicó.
“Pero bueno, al final llegó tranquilidad en las ventas, más en una semana en la que se mezcló la llegada de la temporada invernal, la previa al Día del Padre y un feriado largo, por lo que terminó siendo una semana muy buena”, detalló.
Explicó que si bien la mayor parte de sus clientes son de Villa María, llegaron muchos clientes de la región a comprar no solo ropa de invierno, sino obviamente también regalos para los papás.
Respecto a qué tipo de cosas son las que más se compraron para regalar, dijo: “Tenemos la parte de regalería y la de bazar, con una variedad muy amplia, y ahí se compran muchas cosas para los padres. Por ejemplo, regalería se ha movido muy bien, muchos mates y termos, juego de vasos y copas. También mucha ropa y ni se diga el calzado, y muchas zapatillas que son un clásico para regalar en ese día tan especial”.
Contó que el sábado fue tanta gente a comprar que incluso hubo un momento en el que colapsaron, pero “la verdad es que estamos muy contentos. Quizá el año pasado, como acabábamos de remodelar todo el negocio y abrimos en mayo, hubo mucha expectativa y las ventas fueron más grandes que este año. Pero estamos más que satisfechos con las ventas”, finalizó.
“La verdad que se incrementaron bastante las ventas, y por eso estamos muy conformes”, contó Ariel Isabettini, de La Bomba.

Una ferretería ‘de fierro’
Al final del céntrico recorrido, cuando parecía que no habría más posibilidad de encontrar algún otro comercio abierto, apareció una ferretería situada en la esquina de San Luis y 9 de Julio, por la que hubo otra oportunidad de preguntarle a su dueño, Adrián Ranciglio, cómo había transcurrido en su negocio la semana previa al Día del Padre.
“La verdad que no se notó mucho en la ferretería, un poco sí, pero no tanto”, dijo Adrián. Y ante la pregunta de si la gente suele comprar regalos para el Día del Padre en un comercio de estas características, explicó:
“Y, la verdad que algunas cosas, pero poco. Suelen llevar alguna parrilla, las palitas y demás utensilios para el asado, quizá por ahí alguna herramienta específica, pero no es que precisamente este sea el rubro que la gente elige para comprar para el Día del Padre, aunque algo sí, no mucho”.
Al salir, hacia el mediodía, lo poco que había abierto sus puertas ya estaba cerrando. Y seguramente no abrirían por la tarde.
Queda un poco la sensación que, tal vez, el hecho de que hubiera tan poca gente en la ciudad y tantos comercios cerrados, se explique porque mucha gente, al coincidir el fin de semana largo con el Día del Padre, haya regalado un viaje o un paseo a las sierras, a Córdoba o algún otro rincón de la provincia o el país, tal vez, por qué no.
Igualmente, hacia el miércoles o jueves ya tendremos más información, a través de las cifras de ventas en comercios que seguramente entidades como Aerca proporcionará. Y se sabrá con mayor precisión si fue una semana “de los papás” exitosa o no.
Pero por lo que El Diario pudo relevar en su recorrido este lunes, fue bastante buena.
