A pesar de tener dos sentencias judiciales a su favor, no puede ver a sus dos hijos desde hace ocho años

“Solo quiero ver a mis hijos”

Richard Oscar Vélez (50) es padre de dos niños de 12 y 10 años, pero su madre le impide verlos. Sin denuncias en su contra, y aun cuando la ley le da la razón, sigue sin poder reunirse con ellos
domingo, 18 de junio de 2023 · 08:30

Hace ocho años que Oscar no disfruta el Día del Padre con sus hijos. “Todo porque ella decidió no permitirme ver a mis hijos”, afirma.

No existe denuncia alguna de violencia de género ni nada parecido en contra de quien trabaja independientemente como gasista, plomero y en tareas de construcción, sobrellevando cuadros de asma y diabetes. En su mirada se proyecta una profunda tristeza. Lo único que pide es que la madre de sus hijos se los deje ver, disfrutar, acariciar. Tan solo eso.

Sin embargo, aunque la Justicia dictó dos sentencias a su favor en un régimen comunicacional, que es muy limitado (establece que puede verlos martes y jueves de 17 a 20 horas, sin tener en cuenta fines de semana, cumpleaños de los nenes o de él, ni Navidad, ni Año Nuevo), la mujer se niega rotundamente a cumplir contra lo que los juzgados han dictado.

Los abogados de Vélez, Silvina Medina y Luciana Lazos,  indican que la mujer no tiene abogado, que no asistió a las audiencias, y que hace caso omiso de las resoluciones judiciales que llegan a su domicilio. Y los funcionarios de Tribunales tampoco hacen nada por Oscar y por sus hijos, que también anhelan ver a su padre. Sobre todo el mayor, de 12 años, que “entiende todo”.

El de 10 tiene una discapacidad madurativa y hace una terapia que le cuesta al papá 50 mil pesos por mes, según las mismas profesionales.

Una de ellas, Lazos, explicó en entrevista con El Diario, que no se entiende por qué la Justicia, ni nadie, hace cumplir las sentencias, “y no hablamos de un régimen común, como sería uno o dos días por semana los niños con su padre y un fin de semana de por medio, sino que estamos hablando tan solo de un régimen comunicacional que establece que él puede verlos dos días a la semana tres horas; casi nada”.

“Hace 10 años le pregunté a mi expareja (no estamos casados): ¿venís conmigo o te quedás con tu mamá? Y bueno, todavía espero que me conteste”, cuenta Oscar.

Es decir, estaban juntos, pero vivían con la madre de ella. Cuando él creyó que era tiempo de que se independizaran, ya con los dos hijos que tenían, la madre de sus hijos no solo no contestó su pedido, sino que se quedó con los hijos de ambos. E impidió que él los viera desde entonces, salvo en contadas y muy breves ocasiones.

La primera denuncia la hizo con otro abogado, en 2015. Durante los primeros años trató de solucionar las cosas de manera pacífica, entre padre y madre, pero, en lugar de mejorar, la actitud de la madre fue cada día fue peor. “Hasta que cambió de abogado, en mayo del año pasado, y llegó con nosotras -contó Lazos-, e intentamos que se le permitiera, al menos, que sus hijos pasaran el Día del Padre del 2022 con él, pero fue inútil. No hubo resolución. Nada. Como si Oscar y el calvario que vive no existieran”.

 

Dos sentencias a su favor

Según Medina, la otra abogada, jamás hubo denuncia o restricción legal de esta mujer en contra de él, pero sí hubo “una conducta reacia de ella para que él no tuviera contacto con sus hijos: se lo impide permanentemente desde hace ocho años, si bien los dos primeros años, más o menos, la pudo llevar. Hoy en día, Oscar no sabe lo que es pasar con una fiesta de cumpleaños, una Navidad o Año Nuevo, un fin de semana y menos un Día del Padre”.

Por su parte, Lazos explicó: “El expediente se inició en 2015 por régimen comunicacional. Ahí se fijó una audiencia para la escucha de los menores, donde también la citan a ella, pero nunca comparece. Jamás compareció en el juicio, ni con un letrado ni sola. Todas las notificaciones se realizaron al domicilio. Al no comparecer se dicta el primer régimen comunicacional por sentencia, donde se da cuenta de que jamás hubo denuncias de violencia ni de género previas en contra de Oscar. Como la sentencia no se cumple, él viene a nosotras en mayo del año pasado. Lo primero que hacemos es una presentación para que él puede pasar el Día del Padre con sus hijos. Sin embargo, no nos hicieron lugar, e hicimos una denuncia penal por impedimento de contacto”.

El año pasado se fijó otra audiencia donde, una vez más, la madre de los nenes no comparece, por lo que sale la segunda sentencia en octubre de 2022. Sobre ese punto, Medina explicó que “el régimen es muy limitado y se entiende, por los niños, quienes, al no haber pasado tanto tiempo por el padre, deben ir conviviendo con él progresivamente y que la relación no sea de golpe, porque primero está el bien superior del niño, el mismo que no se está respetando, porque ni siquiera un régimen tan limitado se cumple”.

Hay que decir que este diario tiene copias de las dos sentencias e incluso capturas de pantalla de WhatsApp en las que la madre le pide dinero a cambio de ver a los niños.

 

La Justicia, bien, gracias

Oscar afirmó que, aunque va y toca a la puerta de la casa de madre los días y en el horario que le corresponde, según el régimen comunicacional dictado, trata de evitar cualquier tipo de problema con la madre, por lo que “si no me contesta, y aunque incluso mis hijos se asoman a la ventana a verme muy tristes, después de tocar a la puerta, simplemente me voy”.

Por esta situación -que no terminan de resolver la Justicia y quienes están encargados de hacer cumplir sus resoluciones-, por consejo de las abogadas, el pasado 18 mayo hizo una nueva denuncia por impedimento de contacto. Volvió a ir… Y nada.

Entonces “lo enviamos a la Comisaría de Villa Nueva, donde levantaron una denuncia con un formulario de violencia de género en lugar de hacerlo con el de impedimento de contacto y, al estar mal hecho el trámite por responsabilidad de quienes lo tomaron, esta se archivó”, explicó Lazo.

Además, la profesional contó que le pidieron hace unos días al juzgado que le dejaran a Vélez ver a sus hijos este domingo, Día del Padre, tras hacer un recuento de todos estos hechos. “El secretario nos dijo que presentáramos un escrito y que nos resolvía rápido. Y una vez más, no pasó nada”.

Oscar Vélez, mientras tanto, pasa hoy otro Día del Padre sin poder ver a sus hijos, a pesar de que la Justicia le ha dado la razón. Sin embargo, parece que nadie hace nada por cumplir la ley. Y, según las abogadas, hay muchos casos similares, donde “padres de familia, honestos y buenas personas, no son escuchados”, y quedan con sus sentimientos a la deriva.