Marcha Mundial de la Marihuana - Un grupo de personas se reunió en el Teatrino del Subnivel
“La solución sería sacar al cannabis de la lista de sustancias prohibidas”
Gastón López, de una asociación de cultivo, dijo que “todo uso es medicinal”, en la medida que genere un bienestar en tiempos “tan agobiantes y estresantes”Hace 27 años, Gastón López era un chico de 16, que probó la marihuana como suele hacerlo cualquier chico de esa edad: con sus amigos, en el barrio.
Aquella vez probó lo que se conoce como “prensado”: un producto que se adultera para abaratarlo. Ayer, sentado en uno de los escalones del Teatrino del Subnivel, él, ahora de 43 años, dijo que ese “prensado” al que tenían acceso tenía un “montón de sustancias que no tienen nada que ver con la marihuana”. Y añadió: “Podía haber pasta base, tierra, bosta de caballo, fertilizantes, insecticidas; incluso agregados para que haga efecto”.
Luego, destacó: “Poder hablar de autocultivo hoy y tener acceso a una calidad muy superior a la de los 90, cuando yo empecé a usar cannabis, es un avance muy grande y esto se da gracias a la legalización, gracias a la apertura del Estado”.
Hace alrededor de un año, López creó en Villa María la “Asociación de Cultivo Cannábico Libre Mente”, que está integrada por diez personas. “Es una iniciativa mía porque tengo una sala de cultivo importante. Podía dedicarme al mercado negro y no, preferí hacerlo desde el lugar legal que existe en este momento”, sostuvo.
Además, explicó que como la producción excede su uso personal, decidió con los demás “compartir los gastos, la cosecha y sus derivados”. Y agregó: “También hay personas que no son usuarios tradicionales o que no fuman marihuana, pero sí hacen sus tratamientos con aceites o con otras extracciones”. En esta dirección, a la vez, subrayó: “Cumplimos el rol del Estado garantizando el acceso al cannabis. Hospitales públicos, obras sociales y medicinas prepagas deberían estar cubriendo los tratamientos y no lo están haciendo”.
Ellos se agruparon, comentó, para tener “acceso real” a la Ley 27.350 -que establece el marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados-.
Ayer, en el marco de la Marcha Mundial de la Marihuana, que por primera vez se hizo en Villa María, él dijo que lo que piden, principalmente, es la derogación de la Ley 23.737, que castiga la tenencia y tráfico de estupefacientes, “o por lo menos que se quite de la lista de sustancias prohibidas al cannabis”.
Asimismo, él apuntó:?“Es una contradicción enorme la que nos plantea el Estado argentino, por un lado, nos dice que una sustancia es nociva y por el otro lado hay una ley que nos garantiza el acceso y nos dice que es fundamental para la salud de las personas”.
En este sentido, remarcó: “No tiene sentido que haya solamente una excepción a una ley de estupefacientes que nos sigue criminalizando, estigmatizando. Y además nos patologiza: antes éramos enfermos por el uso de esta sustancia y ahora para poder tener acceso tenemos que declararnos enfermos. Entonces creo que la solución más lógica sería sacar al cannabis directamente de la lista de sustancias prohibidas”.
“No es una planta milagrosa”
“El cannabis no es para todo; no es una planta milagrosa que va a curar todas las enfermedades que existen”, indicó López. Y resaltó que, sin embargo, sí es “un paliativo muy importante y mucho más saludable que los medicamentos” que ofrece la industria farmacológica. Al respecto, insistió en que las consecuencias sobre el cuerpo también son menores.
De igual manera, aclaró que es necesario, en primer lugar, consultar a un médico para definir si se va a emplear, o no, esta o cualquier otra terapia.
El uso del cannabis
López, por otra parte, habló sobre el uso del cannabis y prefirió no hablar de “uso recreativo”. En este plano, afirmó que “todo uso es medicinal” y se refirió a una salud integral.
De esta manera, hizo hincapié en que en estos tiempos en que “la vida es tan agobiante y tan estresante”, si el cannabis “te hace sentir bien, solamente eso ya es suficiente para tomarlo en cuenta como algo medicinal”.
Después hizo énfasis en lo que llamó “uso adulto” y dijo que cada persona “tiene todas las capacidades para decidir qué hace con su vida, en su intimidad”. Y concluyó: “Es desde ese lugar que nos posicionamos”.
