Entrevista al ministro de Trabajo de la provincia, Omar Sereno

La recuperación del empleo fue con trabajo informal e independiente

Dijo que en las Pymes se dan las mayores pérdidas de fuentes laborales. Habló de los puestos que se generan en el sector privado y el público
sábado, 6 de mayo de 2023 · 08:30

La recuperación del empleo después de la pandemia se dio con “puestos de trabajo informales y con el crecimiento de trabajadores independientes y monotributistas”, confirmó el ministro de Trabajo de la provincia, Omar Sereno.

Entrevistado por El Diario, habló de la situación laboral en la provincia, y dijo que a partir de nuevas formas de laburo, como las remotas, hay que  incorporar  a los empleados “a algunos de los niveles de protección del empleo con mecanismos normativos especiales, con inclusión en los convenios colectivos”, llamando al sindicalismo a apuntar a ese sentido.

Sereno señaló que Córdoba cuenta con un buen nivel de registro de trabajadores del sector privado en relación con el sector público, a diferencia de muchas provincias de la Argentina, motorizadas a partir de fuentes laborales públicas.

“En el sector privado en la provincia hay alrededor de 545 mil trabajadores registrados,  es más o menos el 8,5% del PBI nacional. Córdoba tiene un buen nivel de registro de trabajadores privados si se lo compara con la cantidad de trabajadores en el sector público.  Es una de las provincias que tiene el mejor decil de relación proporcional entre trabajadores de ambos sectores”, indicó ante la consulta.

“Esta es una realidad distinta e inversa en muchas provincias de la Argentina, que tienen como generadora de empleo casi exclusivamente al sector público”, acotó.

El sector público tiene en Córdoba alrededor de unos 140 mil trabajadores. “Hay un equilibrio razonable que permite tener también un equilibrio presupuestario importante, que es clave en términos del adecuado equilibrio del gasto público”, analizó.


El desempleo

“Un alto porcentaje del desempleo privado en nuestra provincia y en general en el país lo generan las pymes, sector que en muchas oportunidades tiene algunas dificultades para el sostenimiento de la fuente de empleo, pero la realidad de Córdoba en este tema es relativamente aceptable”, aseguró al dialogar con este diario en una de las oficinas del Centro Cívico de Villa María.

En este sentido, dijo que “hay que trabajar a través del mejoramiento de las políticas macroeconómicas, de políticas de empleo que la provincia tiene”, para mejorar la situación.

“Obviamente en un contexto de más equilibrio macroeconómico, quizás con menos presión sobre el sector empresario, fundamentalmente menor presión impositiva y con una mayor inversión y productividad -que creo que hace falta- se podría mejorar la demanda laboral”, estimó. “Es una cuestión que Argentina tiene que resolver a través de los consensos necesarios para integrarnos a un modelo productivo de este tiempo, del siglo XXI”.

 

Monotributistas

Consultado sobre la cantidad de monotributistas que hay en la provincia, dijo que no son datos que maneja el Ministerio de Trabajo. “Sí, te puedo decir que después de la pandemia, que provocó una pérdida importante de empleo formal o semiformal, el proceso de recuperación  tiene dos componentes fundamentales que llaman la atención: por un lado, una recuperación de puestos de trabajo informales, y por el otro, el crecimiento de trabajadores independientes y monotributistas, lo que seguramente ha incrementado los niveles que existían antes”, advirtió.

 

Trabajos desde la casa: Sereno llamó a pensar en la protección

En cuanto a cómo se reconfiguró la modalidad laboral pospandemia, apuntó que este proceso se viene dando desde antes por la incorporación de la tecnología.

“La robótica y la automatización fue eliminando puestos de trabajo y reconvirtiéndolos por otros. Acá aparecen algunos elementos que son importantes como la calificación profesional y la polivalencia funcional, es decir, trabajadores que debieran o que deben permanentemente adquirir calificaciones especiales o específicas, impulsadas por la incorporación de la innovación tecnológica”, describió.

Este proceso, que comenzó a finales del siglo pasado “se aceleró fuertemente en este tiempo por efecto de la digitalización y fundamentalmente de la inteligencia artificial, es decir, la cuarta etapa de la revolución industrial”.

Graficó que “la movilidad en los empleos es mayor, las exigencias de calificación también aumentan” y destacó que todo este cuadro “también implica la aparición de nuevas formas de trabajo, donde la expresión es cierta flexibilidad con respecto a las formas rígidas de empleo que conocimos durante el siglo XX”.

Enunció: “trabajadores que están deslocalizados de su lugar de trabajo, que trabajan en la casa, remotamente, en el tiempo que ellos disponen en función de esta nueva realidad en el cumplimiento de metas previamente acordadas”.

Apuntó que esto provoca la “difícil detección por parte de los sindicatos, porque ya no los tienen en la planta”, y también del Estado “si los tiene que controlar, porque ya no están en la empresa”. “También están fuera de las facultades de organización y dirección del empleador, porque trabajan en su casa, trabajan a distancia”.

Señaló que desde la cartera que conduce vienen proponiendo “intentar ordenar eso, organizarlo, incorporarlos a algunos de los niveles de protección del empleo con mecanismos normativos especiales, con inclusión en los convenios colectivos, lo que implica también que las organizaciones sindicales deben aquí dar un salto de apertura,  porque son trabajadores muchos de ellos vinculados a las actividades tradicionales trabajando con modalidades no tradicionales y que tienen todo el derecho de gozar con los beneficios del convenio, en la parte que sea compatible con su manera de prestar tareas”.

“Esto es una misión histórica que tienen los sindicatos en este siglo”, analizó. “La otra es que deben contribuir cada vez más como agentes formadores de las personas que ellos pretenden representar”, remarcó al cierre de la nota.