Entrevista a Juan Carlos Mansilla, psicólogo, especialista en el tema de adicciones
“Estigmatizar no ayuda a nadie”
El psicólogo prefiere llamar “usuarios de drogas”, antes de estigmatizar con términos tales como “drogadicto”, a quienes consumen de manera problemática estupefacientesUno de los especialistas más reconocidos en tratamientos de adicciones en la Provincia de Córdoba es el psicólogo Juan Carlos Mansilla, quien disertó en las jornadas de Psicología en Emergencia que organizaron Bomberos Voluntarios de Villa María. En su paso por esta ciudad, dialogó con El Diario sobre la problemática de las adicciones y también, aseguró que hay que poner esperanza en los tratamientos.
-Uno de los temas que abordaste en la charla es la necesidad de dejar de estigmatizar a las personas que consumen drogas.
-Sí, porque la idea era generar en los servidores públicos, los bomberos que habían asistido a las jornadas, este concepto que, cuando están frente a una persona con problemas de drogas, se debe establecer un vínculo desde una posición absolutamente humana, con el sentido de ayudar y sin ningún tipo de estigmatización. Porque los servicios de salud, los servicios públicos, a veces estigmatizan a las personas. La prensa misma estigmatiza mucho al consumidor de drogas a partir de ciertas expresiones, como la de “drogadicto”, considerándolo como alguien que vive así porque quiere, entendiendo que él eligió eso. Y no es así.
También mencioné en esa charla que los prejuicios que tenemos hacia las personas que consumen están anclados en historias personales, porque todos tenemos alguien en la familia que abusa de alcohol o de otra droga y eso impacta.
-Elegís entonces el concepto de usuario de drogas.
- Sí, porque nos ayuda a entender que no todos los usuarios van a ser adictos. Te digo un dato: cada vez hay más usuarios de drogas y proporcionalmente, menos adictos. ¿Qué estamos diciendo con esto? Que la adicción es el último peldaño de una escalera, de un proceso en el que hay distintas etapas. Está el que experimenta, el que usa y el que abusa. Es un proceso que tiene a los adictos en el último escalón. Para definirlo simplemente, el adicto es el que desde que se levanta está pensando en consumir drogas y todo lo que hace es para eso.
El concepto de usuario, también sirve para desarmar ese estereotipo del adicto como alguien que no trabaja ni estudia, que está siempre desaliñado. Sin embargo, hay personas que pueden tener problemas con el consumo de drogas y llevar una vida, digamos, normal.
Pierden calidad de vida, pero siguen más o menos adelante. Y lo interesante es que hay propuestas de tratamiento para todos, incluso, a quienes transitan esa etapa. Sin embargo, los que concurren al tratamiento, en general, son personas que están en la fase de abuso o de adicción.
-Son efectivos los tratamientos.
-Siempre es posible. Hay casos que reflejé en mi libro con historias diferentes. Hay quienes tienen un consumo cíclico, es decir, que recaen. En esos casos, tratamos que la etapa de salir adelante sea lo más larga posible.
Hay otros que salen y directamente se apartan del consumo. No hay un itinerario igual en todas las personas que tiene problemas con drogas. Lo que sí están faltando a veces, sobre todo en el interior, en ciudades más pequeñas, opciones de tratamiento.
Creo que habría que fortalecer las localidades del interior con más centros de tratamiento, especialmente, para tratamientos ambulatorios, para ayudar a que el problema no crezca.
-Hay un tratamiento más efectivo que otro.
-Bueno, en esto no hay muchos secretos. En algunos casos, para bajar la ansiedad de los primeros días sin consumo se requiere cierta medicación, pero fundamentalmente, un tratamiento psicoterapéutico, para ayudar a la persona a vivir sin drogas. Sé que hay opciones, algunas veces desde la religión, la espiritualidad, pero es importante la psicoterapia para poder afrontar las emociones y fundamentalmente, generar un proyecto de vida. Esto es el ABC de la rehabilitación, pasar la desintoxicación y entrar en la rehabilitación emocional y social.
La psicología actual tiene un cajón de herramientas bastante amplio para sobrellevar adelante ese proceso. Hoy se incorpora a la familia y los tratamientos dan más resultados.
- Cómo sería un esquema ideal de prevención.
-La prevención hay que plantearla desde la primera edad, no como una charla acerca de qué te hace la marihuana en el cerebro, sino en educar en el diálogo, en la actitud de escucha de los adultos, en educar emocionalmente. Ahora estamos lanzando desde el Programa Cambio un proyecto de abuelos preventores.
Estamos trabajando en centros de tercera edad, con mayores que están preocupados por el tema del consumo de sus nietos, para que puedan transmitir su sabiduría acerca de cómo han logrado transitar todas esas etapas de la vida.
Al finalizar, dijo que como caldo de cultivo para que muchas personas se acerquen al consumo de drogas es que “hay en la sociedad una filosofía de vida, un poquito hedonista, exitista, que ha jerarquizado el placer por sobre todas las cosas, la satisfacción inmediata de cualquier necesidad y eso se viene instalando como filosofía de vida”.
Las políticas de Estado están enfocadas en la represión
Un dato interesante que aportó Mansilla en la charla con El Diario es que tanto en Argentina como en el resto de Latinoamérica, la inversión que realiza el Estado en materia de estupefacientes se concentra más en todo el esquema represivo para detectar a narcomenudistas y narcotraficantes, que en la asistencia a las personas con consumos problemáticos.
“Del total de lo que se invierte, el 95% es en la parte represiva y el 5% restante para prevención, asistencia y rehabilitación”, dijo. “Invertir más en tratamientos o es una forma de reducir la demanda e indirectamente, se ataca a la oferta”, concluyó.
