El concejal Carlos De Falco llamó a sus pares “a volver a las raíces”

Una muy fuerte crítica al Gobierno local desde dentro del justicialismo

Ve falta de empatía y alejamiento del pueblo. Habló de políticas puntuales
miércoles, 3 de mayo de 2023 · 08:30

“La forma de volver a las raíces es abrir el gobierno y atender a todo el mundo. Nosotros tenemos que preocuparnos por los ciudadanos. Hay que ponerse a trabajar. Creo que ha llegado un punto donde hay  una reflexión y autocrítica necesaria de hacer”.

Las palabras vienen del interior del justicialismo local. Pertenecen a Carlos De Falco, concejal, expresidente del Concejo Deliberante, exintendente interino y quien ocupó diversos cargos de importancia a lo largo del proyecto político que se inició en 1999 en la conducción de la ciudad.

Dentro del peronismo local, todos saben que De Falco está enojado con gran parte de la dirigencia de su partido en la ciudad. La crisis se acrecentó luego del verano en el que se hizo cargo de la Intendencia cuando Martín Gill se fue a la Secretaría de Obras Públicas de la Nación.

El paso del edil por el Ejecutivo duró menos de dos meses porque el hombre elegido por Gill para ese lugar fue Pablo Rosso, y para ello hubo una movida para que el exdecano de la UTN se convirtiera en presidente del Deliberante, y por ende, en el remplazante natural de Gill.

“Hicimos muchas cosas bien,  y hay cosas que me parece que tenemos que revisar, porque los años te van como corriendo un poco de la sociedad. Tenemos que volver a la sociedad, volver al barrio, volver a la empatía, volver con los comerciantes, hay que generar estamentos de gobierno donde participen los comerciantes, los industriales, los prestadores de servicio, los trabajadores”, dijo en una larga entrevista con El Diario.

-Hay un distanciamiento muy grande entre el pueblo y la dirigencia política. ¿Lo percibís, no? 

-Sí, claro.  Ahora que vienen las elecciones, llegan mensajes de gente que dice: ¿me pueden dar una casa? Como dando por hecho que uno tiene que dar prebenda para los votos, hay cosas como esas que a vos te tienen que llamar la atención, no por el vecino, porque el vecino necesita y cuando vos necesitás usas cualquier medio. La crítica es para mí, no para la persona. Hemos generado eso.

El concejal hizo críticas sobre la política en torno al comercio y al emprendimiento local, a la seguridad, al tránsito y al sistema de transporte público de pasajeros.

“Hay que reducir en términos reales, no nominales, el peso tributario que tienen el comercio y la industria. Esa plata que nosotros no percibimos en un tributo, hace motorizar al comercio y vuelve, y genera trabajo. Tenemos que armar el Compre Local, generar planes de turismo en la región”, consideró.

Llamó a “generar condiciones de tránsito”.

“El estacionamiento medido es una buena iniciativa, que va a permitir el estacionamiento en los sectores céntricos para mucha gente que viene de los pueblos. A Villa María entran seis mil autos por día,  tres mil vienen acá”, apuntó.

Dijo que lo recaudado por esto debe ir al transporte urbano, con lo cual “haríamos un transporte urbano de mejor calidad,  de más frecuencia y de mejor precio, para que la gente de los sectores más carenciados pueda venir en colectivo y no cuatro en una moto o tener que tomar un taxi que cuesta caro”.

“El tránsito es uno de los problemas más graves, porque tenemos una exorbitante cantidad de vehículos y porque el transporte público de pasajeros no anda. Hay que pensar en otra cosa, pensar en que la gente humilde no tiene ni siquiera para pagar un boleto”, declaró.

“Los jubilados de los barrios tienen que venir hasta el centro a buscar su plata porque todos los cajeros están en esta zona. ¿Y en qué vienen? Tienen que esperar el colectivo una hora.  Hay que pedirle al Banco Central. Ya lo pedí como concejal, y creo que una vez cuando estaba a cargo del Ejecutivo. Imaginate una persona, tiene que tomar un taxi de un barrio al centro. Son $900. ¿Y cuánto cobra de jubilación? Son cosas que están desfasadas”, resaltó.

También apuntó hacia la seguridad. “Tenemos elementos que son muy importantes, las cámaras, que hay que ponerlas bien en funcionamiento. Tenemos vehículos, tenemos personal. Tenemos que conformar un grupo de policías retirados que a través de los adicionales o a través de un convenio podamos subirlos a los coches de Seguridad Ciudadana para dar la vuelta preventivamente por la ciudad.  Como lo tienen en la provincia de Buenos Aires”, sugirió.

“No podemos portar armas, pero sí podemos colaborar. Tenemos una estructura municipal muy importante. Y tenemos que volver a la alarma Villa María, en la que vos apretabas un botón y te localizaban y te hablaban para saber cuál era el problema”, recordó.

En un momento mencionó al Instituto Municipal de la Vivienda y señaló que “hay que ver cuánto gastamos en administración y cuánto hacemos de vivienda”. Allí le preguntamos por qué no se hacen viviendas Eva Perón, si a tal fin llega dinero de un porcentaje de la recaudación de las tragamonedas. “No lo tengo en claro, no tengo claro las respuestas.  Ahí hay que hacer una ingeniería, al igual que con la obra pública. La obra pública en general, no solo la de este gobierno, sino desde que tengo uso razón, siempre ha sido sinónimo de corrupción. Tenemos que ser muy transparentes, muy muy transparentes”, lanzó.

Recordó que se planteó “una comisión que pueda tener la capacidad de revisar y dictaminar sobre el valor, sobre la calidad, sobre los pliegos”. “Generé una ordenanza de comisión de la vigilancia de la obra pública, que estaba integrado por los concejales.  Cuando como presidente del Concejo pedí la integración a cada bloque, varios concejales no quisieron integrarlo, diciendo que había organismos a tal fin”, advirtió.

Luego valoró la política de salud local.

Por otro lado, aseguró que “más del 60%” de las personas que llegan a verlo al Concejo lo hacen por trabajo.  “Buscan un trabajo digno. Después alguno va por un problema de un remedio, algún comedor comunitario a pedir un poco de dinero, alguna persona que tiene alguna urgencia. Es que hay mucho trabajo informal, donde la gente ni siquiera llega a ganar el salario mínimo y la canasta alimenticia ha aumentado mucho más que la inflación”, subrayó.

“El gobierno que viene va a tener que pensar mucho en el ser humano y en la empatía, no solamente en los que menos tienen, sino en los que motorizan el trabajo. Tenemos que tener un Estado que sea lo suficientemente amplio para cubrir muchas cosas, pero que sea lo suficientemente chico para que la gente lo pueda soportar”, opinó.