Calle Buenos Aires
La más larga de todas
Comienza a la altura de nuestro río, es límite de doce barrios de la ciudad, cruza la autopista y se transforma en camino rural para terminar en un cementerioEn el 0 de la calle Buenos Aires los nomencladores indican que a un lado comienza Bruno Ceballos y al otro la avenida Libertador General San Martín, exactamente frente al Polideportivo Evans
Es quizás la columna vertebral de Villa María y cobra mayor importancia por tener el recorrido más largo y ser la arteria límite de doce barrios de la ciudad.
Cuando llega al fin con su denominación ciudadana, a la altura de la autopista, continúa su recorrido como camino rural hasta llegar al cementerio de La Playosa, a 40 kilómetros del centro de Villa María.
Según expresó Bernardino Calvo en su trabajo de “Villa María y los barrios”, en la etapa fundacional de nuestra Villa esa vía de comunicación era conocida como el “Camino a las colonias”, ya que por dicho lugar se introducían los productos agrícolas-ganaderos de la región, con destino a la estación ferroviaria, desde donde eran transbordados a Rosario, en su mayoría, pero también a otros puntos del país. La división catastral efectuada el 25 de noviembre de 1903 adoptó la calle Buenos Aires como referencia norte-sur: a pocas cuadras del entonces “Bulevar de circunvalación” (España-Alvear), sobre esta arteria y la que sería la calle Independencia, el emprendedor Silverio Vijande, en medio de una maraña de árboles y arbustos, erige, a comienzos de siglo, su característica vivienda de dos pisos, un palacete que era una réplica del que tenía su familia allá en España, junto a su carpintería y aserradero, hasta donde llegaban los troncos, talados unos kilómetros más arriba y transportados en pesados carruajes.
Algunos vecinos afirmaban que dicha edificación se erigió allí porque Vijande creía que el ferrocarril francés, proveniente de Santa Fe, haría su ingreso por la “Calle de las colonias”.
En 1905, los vecinos afincados en el sector, especialmente afectados por el intenso tránsito que se realizaba sobre la calle, se dirigieron al entonces intendente municipal, Arsenio de la Colina, protestando por el mal estado de la misma y reclamando su reparación inmediata.
Desde aquellas etapas fundacionales hasta nuestro presente, la calle de la que nos ocupamos hoy fue fiel testigo de la historia misma de la ciudad. Innumerables acontecimientos sociales y de todo tipo se dieron cita allí: competencias deportivas, reclamos sociales, procesiones religiosas, acontecimientos políticos, ferias comerciales... se desarrollaron en su largo recorrido, cuya numeración urbana alcanza el 4600 (altura donde se construye un nuevo loteo).
