Salud - Tadeo se recupera en la Neo del Sanatorio de la Cañada
En Villa María operaron del corazón a un bebé “prematuro extremo”
El pequeño pesaba 900 gramos al momento de la cirugía. Hoy, si bien sigue en la Neo con los riesgos de todo prematuro, va mostrando día a día una buena evoluciónSe realizó en la Neo del Sanatorio de la Cañada una operación cardíaca a un bebé que nació en la primera quincena de abril con tan solo 24 semanas de gestación, es decir, que se trata de lo que los especialistas califican como “microprematuro”, edad gestacional que marca el límite de viabilidad de un ser humano.
El bebé había nacido con 800 gramos, llegó a pesar 600 y al momento de la cirugía, había alcanzado los 900 gramos. Esto da una idea de la complejidad de la operación a un coranzoncito que no mide más de cuatro o cinco centímetros.
Roger Tissera, responsable de la Neo de esa institución de salud, dijo a El Diario que todo empezó cuando una mujer de Leones que cursaba la semana 24 de gestación, inició su trabajo de parto. Fue trasladada a Marcos Juárez y desde allí en coordinación con el Hospital Abel Ayerza de esa ciudad, al Sanatorio de la Cañada de Villa María, donde nacieron los dos bebés.
“El gemelar I (Donato) desde su nacimiento estuvo más grave y falleció a la semana de nacer”, explicó Tissera. Tadeo, gemelar II, sigue estando en la Neo con todos los riesgos de un prematuro extremo, hoy ya con más de 1.000 gramos de peso, fue creciendo con más fortalezas. “Con él logramos una extubacion precoz, quedando con ventilación no invasiva precozmente y con bajo requerimiento de oxígeno suplementario; pero llegó un momento donde el ductus abierto no lo dejó avanzar más”, señaló el neonatólogo.
El ductus es un vaso sanguíneo adicional que tenemos los seres humanos dentro del vientre materno e inmediatamente después de nacer, el mismo debe cerrarse; pero en los bebés prematuros no siempre sucede, generando problemas debido al flujo excesivo de sangre que va a los pulmones, como así también dificultades para subir de peso, taquicardia, y riesgos a nivel del aparato digestivo. Actualmente, esta cirugía se realiza con menor frecuencia en todas las neonatologías gracias a los medicamentos que existen para cerrarlo, pero no tienen el 100 % de efectividad. En el caso de Tadeo, hubo que programar la cirugía.
La operación se hizo el 8 de mayo, cuando llegaron dos cardiocirujanos pediátricos de Córdoba al Sanatorio de la Cañada. “Es imposible trasladar un paciente tan frágil y de riesgo al quirófano, así que operamos en la Neo. Ese día preparamos todo como un verdadero quirófano en la terapia para intervenir allí mismo”, explicó el profesional. Contaron con una unidad especial, una servocuna, que es una especie de incubadora abierta que genera y mantiene el calor del paciente y a la vez, permite el ingreso de las manos de quienes van a realizar la intervención.
En la cirugía, sumado a los dos cardiocirujanos, estuvo el equipo de enfermería neonatal, las instrumentadoras, el anestesista y dos neonatólogos.
“Es una operación de alrededor de una hora en la que se cierra el este conducto llamado ductus. Este tipo de operación es una novedad para una institución privada del interior provincial”, remarcó Tissera.
“Las primeras 48 horas después de la cirugía fueron críticas, debiendo utilizar medicamentos para el corazón, mantener la tensión arterial y ayudar a los riñones. El cuerpo tiene que aprender a que funcione el sistema circulatorio de una manera diferente. Pero poco a poco, Tadeo va mejorando. Hoy está sin medicación cardíaca, ya llegó al kilo de peso y es un vivaracho. Pasó un momento crítico y hoy está estable, lo que no quiere decir que esté exento de riesgos, porque recordamos que es un bebé prematuro extremo que sigue en la Neo”, concluyó.
