Nuevo dato del Centro Estadístico Municipal

Subió la desocupación en la ciudad

Pasó de 5,4% al 5,8% de un trimestre al otro. Es más bajo que el primer trimestre del 2022. La población pobre en la ciudad cuadruplica (y un poco más) a la tasa de desocupación
sábado, 8 de abril de 2023 · 08:30

En el último trimestre del 2022 volvió a subir la desocupación en Villa María.

De un trimestre al otro, el crecimiento fue de 0,4%.

A septiembre del 2022, la tasa local resultó de 5,4%. A fin de año fue de 5,8%.

Este último dato es el que se acaba de conocer, según lo publicado en su página web por el Centro Estadístico Municipal (CEM), el organismo que comenzó a hacer mediciones en el primer mandato de Martín Gill.

La tasa se calcula como el porcentaje entre la población desocupada y la población económicamente activa.

La población económicamente activa refleja la cantidad de personas que tienen una ocupación o bien que la están buscando activamente. Es la suma de los ocupados y los desocupados. En algunas ocasiones, se calcula según límites de edad. Los más usados son de 14 años o más, y de 10 años o más.

El indicador surge de lo que marcan las encuestas que, de manera trimestral, el CEM realiza en más de 800 hogares de 39 barrios de Villa María.

El 2022 se inició con un 6,3% de desocupación en sus primeros tres meses, y a la luz de este nuevo dato, esa resultó la peor etapa del año que pasó.

Del 6,3% descendió a 5,5%,  de abril a junio, y cayó un poquito más de julio a septiembre: 5,4%. Finalmente, de octubre a diciembre experimentó una suba.

Para tener una mayor perspectiva podemos ver lo ocurrido en el 2021.

En aquel período, las tasas resultaron bastante peores: 9,7%; 8,9%; 9,1% y 8,3% en los respectivos cuartos del año.

 

Baja desocupación, pero alta pobreza

No obstante, el dato por sí solo no refleja la situación actual general, que dista de ser buena.

A diciembre del 2022, y tal como informamos la semana pasada, la pobreza en Villa María creció y alcanzó al 26,6% de las personas. Mientras, la indigencia comprendió al 4,2%.

Hoy, contar con trabajo no es algo suficiente para evitar la pobreza, y eso se explica por la persistente inflación, que castiga nuestros ingresos. Mirando ambos indicadores se trasluce que la población pobre en la ciudad cuadruplica (y un poco más) a la tasa de desocupación.

 

Del empleo creado en el país, solo el 21,4% tiene un salario registrado

Días atrás, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, señaló que “hoy hay 1,3 millones más de personas con trabajo que en 2019”, el último trimestre en que gobernó el país el expresidente Mauricio Macri, de Cambiemos.?

El ministro del Frente de Todos se basó con las proyecciones realizadas en base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El problema es que, al analizarse la calidad del empleo creado entre el tercer trimestre de 2019 e igual período de 2022, solo el 21,4% de 1,3 millones de nuevos empleados tienen un salario registrado, mientras que casi el 45,7% tienen trabajos no registrados y el 32,9% son cuentapropistas no profesionales (realizan tareas de baja calificación).

“Si se proyectan a toda la población los datos del informe del mercado de trabajo elaborados por el INDEC para el cuarto trimestre de 2022, en ese período había 20,6 millones de personas con empleo. En tanto, en igual período de 2019 se registraron 19,3 millones. Es decir, una diferencia de 1,3 millones de personas, como afirmó Massa.

Sin embargo, si se desglosan estos ingresos al mercado laboral por el tipo de empleo, se puede concluir que solo el 21,4% es asalariado registrado (es decir, que cuentan con un empleo formal, con beneficios sociales y protección ante despidos)”, señaló una nota reciente del sitio Chequeado.

Por su lado, el 45,7% de los 1,3 millones de empleos creados (unos 675 mil casos) son asalariados no registrados, es decir, que tienen un sueldo fijo, pero no cuentan con beneficios sociales ni protección.

Mientras, el 32,9% es cuentapropista no profesional, por lo que realiza trabajos por su cuenta y son empleos de baja calificación, además de no contar con beneficios sociales.

 

Una mirada

Chequeado publicó un análisis de Nuria Susmel, economista de la consultora FIEL, quien indicó que “hay varios factores que explican la informalidad”.

Por parte de los trabajadores, “dentro de los asalariados hay gente que no quiere estar registrada porque pierden otros planes o las asignaciones familiares”, contextualizó.

Agregó que, desde el punto de vista de las empresas, “está el tema de los costos laborales y toda la carga impositiva, que es alta y juega en contra”. “La productividad es baja para el nivel de impuestos al trabajo que existen”, analizó Susmel.