Nicolás Avellaneda - Al mediodía harán una raviolada con pollo
Un sector del barrio, unido para ayudar a los más necesitados
El centro vecinal, el Comedor La Esperanza y empresarios locales se organizaron para darle el almuerzo a 300 vecinos. Afirman que “cada vez se ven más las personas que demandan comida”El Comedor La Esperanza, que funciona en Salta al 2610, recibió en los últimos días un impulso por parte del Centro Vecinal Nicolás Avellaneda y otros vecinos para organizar una raviolada con pollo que servirá para alimentar a 300 personas en el mediodía de hoy.
La acción solidaria surgió desde la Comisión Directiva del Centro Vecinal, que apunta a un evento “modalidad vianda”, aunque también con regalos que fueron donando comercios o empresas de la ciudad.
El presidente del espacio barrial, Néstor Mojica; el secretario del mismo centro, Marcos Karmelita, y el empresario Marcos Ramos contaron ayer de qué se trata la propuesta junto a la responsable del comedor, Lorena Gómez, quien espera seguir ayudando a la gente ante una demanda que crece como la crisis.
“Esta iniciativa surge por la necesidad que hay en el barrio”, comentó Mojica.
“La idea es dar un granito de arena y, sobre todo, a la gente que más necesita, para tener también un domingo diferente”, agregó.
Desde el Centro Vecinal, según informó su conducción, que asumió hace cinco meses, se habían llevado también roscas a los vecinos, gracias a la gestión que Mojica realizó como presidente de la Cámara de Panaderos.
Ahora se afrontan los gastos de 300 tarjetas, de las cuales 150 serán para la gente que asiste habitualmente al comedor y la otra mitad irá para la gente del barrio y otros sectores de la ciudad que también necesita el alimento.
“Hay familias que están pasando por situaciones extremas”, recalcaron Mojica y Karmelita.
El comedor
Lorena Gómez contó que “hace seis años que está el comedor” y el espacio ya es oficialmente una asociación civil.
“Actualmente, los martes, jueves y viernes tenemos cena, y lunes y miércoles hacemos meriendas. Por eso trabajamos toda la semana, pero también hacemos distintas actividades. Por ejemplo, juntamos útiles para los chicos que necesitaban para ir a la escuela en el inicio de clases”, contó Gómez.
“Tratamos de hacer lo que más se pueda para la gente más necesitada del barrio, aunque a veces no alcanza, porque no damos abasto con todo lo que se necesita”, puntualizó la mujer.
Gómez contó que “son siete mujeres las que participan, cinco de las cuales son del Nicolás Avellaneda, una del San Martín y otra del San Nicolás. Todas somos madres”.
“Hay chicas que hace tiempo están conmigo ayudándome, y también tengo mis dos hijas que me ayudan para repartir la merienda y la cena”, agregó. Y añadió que las madres que van al comedor ayudan mucho.
El barrio cuenta con tres comedores, pero, aun así, las responsables de cada espacio suelen contar que nunca alcanza por la demanda.
En el caso de La Esperanza, Lorena contó que la situación “es muy difícil, porque ya no tenemos los aportes que teníamos en pandemia, cuando nos ayudaban mucho, entonces se nos complica conseguir ciertas cosas”.
“Por ejemplo, una vez al mes, la Municipalidad nos da un alimento no perecedero, pero de ahí en más tenemos que salir a conseguir la carne, productos de limpieza, productos para la merienda… Todo lo conseguimos a pulmón o pidiendo a gente; hay vecinos que donan habitualmente, pero este año se nota que es difícil la situación”, contó la mujer.
En ese sentido, remarcó que el comedor “tiene recursos para 150 o 160 personas, así que muchas veces hay que salir a poner la cara para decirle a la gente que no tenemos más”.
“Si tuviéramos los recursos, tendríamos que estar dándoles de comer a más de 200 personas, de las cuales, la mayoría es del barrio” Nicolás Avellaneda, contó la responsable del comedor.
Lorena también reveló que buscan la vianda “gente del Botta y San Martín”.
Por otra parte, sostuvo que “son cada vez más jubilados los que se arriman a pedir; ahora se nota mucho eso porque se ve que no le alcanza a los jubilados para los gastos diarios de la comida”.
El colaborador
Marcos Ramos es uno de los colaboradores que tiene el evento que se realiza hoy.
En la Redacción de El Diario, contó que lo hace porque sabe “lo que es no tener nada”.
“Ahora me va bien, no me puedo quejar, pero yo viví lo que es sufrir hambre, pasé por eso y quiero ser parte de quienes pueden dar una mano para que eso cambie”, indicó.
Ramos, quien trabaja en el rubro marmolería, afirmó que, “más allá de las situaciones políticas, se siente una crisis que sufre mucha gente, está difícil”. Y en ese sentido, recalcó que son importantes las propuestas como las que hoy se lleva en el barrio Nicolás Avellaneda.
El barrio
El Avellaneda es uno de los barrios más populares de la ciudad, con aproximadamente 4 mil habitantes.
En ese sentido, Mojica pidió que “el municipio pueda escuchar nuestra voz para ayudar o hacer las obras que se hacen en otros sectores de la ciudad”.
“Desde que asumimos no nos han atendido; necesitamos más diálogo con el intendente o su secretario porque el barrio no puede quedarse afuera”, expresó.
Mientras tanto, se informó que hoy se espera un verdadero acto de solidaridad, con participación de varios vecinos.
