“El sistema está plagado de trámites que no conducen a nada”
Tres hermanitos, presos de un sistema ineficiente que no los resguarda
La integrante de una familia que los cobijó expuso el doloroso camino de los chicos y la inoperancia de la SENAFLa convocatoria abierta para cuidar a tres hermanitos cordobeses por un tiempo reflejó la larga historia de los niños, el dolor de una familia de Villa María, la tristeza de una mujer y la ineficiencia de los organismos estatales.
Para resguardar la privacidad de los chicos, no publicaremos identidades.
“La nena tiene 5 años, es dulce, traviesa y muy sobreprotectora con sus hermanitos. El del medio, de 4 años, puedo asegurar que le robaría el corazón a cualquier persona, es muy inteligente y compañero. Y el bebé, de 2 añitos, dijo sus primeras palabras en brazos de mi hermana, y dio sus primeros pasitos conmigo, es risueño, cariñoso y muy divertido”, contó una mujer de la ciudad en sus redes sociales (luego, la historia fue chequeada por El Diario).
“Pasaron por cuatro casas previo al período en que los niños vivieron con mi familia. Mi madre se hizo cargo durante ocho meses de los pequeños, y la tenencia finalizó en octubre del año pasado. Doy fe que, durante dicho tiempo, ningún miembro del SENAF se hizo presente en el domicilio. Concluido el plazo, mi mamá no tuvo otra opción más que obedecer a la SENAF (sistema inhumano y nefasto que debía proteger a estos niños) y se los entregaron a su madre biológica; la cual no posee pleno uso de sus facultades mentales, algo que la SENAF sabía”, relató.
La SENAF es la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia de Córdoba, y en la ciudad tiene su sede en calle Walt Disney 76, en el barrio Santa Ana, un espacio por años ocupado por El Gurisito, un hogar para niños en situación de vulnerabilidad.
“¿Saben cuántas veces esta institución perversa visitó a los niños durante los últimos seis meses? Ninguna. Ante el insistente reclamo de mi madre para un mayor cuidado y supervisión de las criaturas, la respuesta frívola de una persona que integra la SENAF fue que no hay presupuesto, que cobra un sueldo bajo, que trabaja ocho horas”, reveló.
Esta familia conoció a la mamá de los niños: “los quiere criar, cumplió todos los pasos del programa para volver a estar con sus hijos, pero la triste realidad es que no puede”, por su salud mental.
A la familia le “duele saber que estos niños, en el transcurso de una semana, van a convivir hasta con cuatro familias provisorias”. “¿Se imaginan el tiempo que va a llevar conseguirles una familia? El sistema está plagado de burocracias, de un sinfín de trámites que no conducen a nada”, sostuvo la villamariense.
Se preguntó sobre el dinero público en obras que no tienen sentido, y exigió que el Estado construya un hogar para niños y niñas en esta situación de manera “urgente”.
Cabe señalar que muchas personas vinculadas al trabajo con la niñez vienen exponiendo sus críticas al funcionamiento de la SENAF desde hace mucho tiempo, al no obtener respuestas adecuadas a las graves problemáticas existentes.
