La actividad se desarrolló en el Parque Pereira y Domínguez desde las 14
Las mascotas desfilaron y varias fueron adoptadas
Cuatro gatos y tres perros encontraron hogar. Además, las familias que se acercaron vacunaron a los animales y participaron de una clase de ritmosHabía por todas partes: algunos llevaban a sus perros con correa, otros en brazos. Varios, por supuesto, iban sueltos. Eran las 16.15 de este sábado y la tarde tenía resabios de verano: hacían 29 grados con un cielo limpísimo y el viento, que unas horas antes irritaba, en ese momento ya molestaba menos.
Como estaba previsto, a las 14 ya había comenzado en el Parque Pereira y Domínguez “Un maravilloso día de perros” que, entre otras cosas, proponía múltiples actividades: una instancia de destreza, un desfile de mascotas, una campaña de vacunación y adopción, cabalgatas, exposición de animales de granja y clases de ritmos.
En cercanías de la esquina de General Paz y Rawson se dispuso un sector para vacunación. Allí, una gran cantidad de personas se acercó con sus perros y gatos para colocarles la antirrábica. “Le tiene un terror”, le dijo una chica de unos seis años, que estaba junto a su padre y sostenía a su perra de la correa, a la mujer que estaba por vacunarla. Sin embargo, la mujer se la colocó y el animal pareció no darse cuenta.

Cuando faltaba aproximadamente una hora para que concluyera esa propuesta, la mujer contó que habían vacunado a 96 animales y que, por otra parte, ya se habían adoptado cuatro gatos y tres perros.
En la zona de adopción, mientras, esperaban más perros -algunos cachorros- y, en una jaula, gatos. Chicos y no tan chicos estaban alienados ahí, agachados, tocando el lomo de los perros, la cara de los gatos.
La gente también estaba desparramada por el Parque: en reposeras, en el césped, en bancos, tomaban mate, merendaban, conversaban, se acercaban a comprar algodones de azúcar, pururú.
En otro espacio había una ruleta con ocho números y una gran fila. De acuerdo con la cifra, la persona podía ganarse premios como bolsas de alimento balanceado, comederos, mantas y correas.
En los playones deportivos, los más pequeños jugaban al básquet, al fútbol. Y en uno de los playones, además, se desarrolló la clase de ritmo por la que cinco personas -dos adultos y tres niñas- recibieron como premio, de parte del centro ecuestre Los Baguales, paseos a caballo.
De este modo, tras la entrega de los galardones -y de otros premios por una competencia por postas en inflables-, la profesora que había hecho bailar al público, previamente, volvió a subirse al escenario, acompañada por tres pequeñas, y todo continuó: el público, debajo, disfrutó del cuarteto “Ya no más” y de “Tesouro De Pirata” de Axé Bahía.
Por lo demás, todos esperaron el desfile, que concentró a muchas de las personas que estaban en el pulmón verde villamariense y que permitió observar los diferentes disfraces, creativos, por cierto, que vistieron las mascotas.
En este sentido, hubo perros vestidos de Superman (y con antifaces), de Batman, de pancho, con camisetas de clubes del fútbol argentino, con vestidos, faldas de tul y pañuelos.?Inclusive, uno atravesó la pasarela en un cochecito, junto a un bebé.
Así, a medida que la tarde avanzaba y el sol se ponía, sobre el Parque empezó a extenderse una sombra como un manto de alivio y la gente se quedó allí para terminar de aprovechar lo que quedaba del sábado junto a sus mascotas, en un día que fue, como se anunció, maravilloso.
