Opinión - Cartas - Debates - El concejal Romeo Benzo habló sobre la inseguridad que afecta a la ciudad
Adolescentes, víctimas de asaltos exprés
A través de una nota de opinión, el edil advirtió que los jóvenes son emboscados cuando regresan a sus casas y dijo que es necesario encontrar una salida integral que los proteja, y que el poder disuasivo sea eficiente en todos los órdenesLa inseguridad ha comenzado a inquietar a los habitantes de nuestra ciudad. Y la verdad es que no se equivocan, ya que no es ninguna sensación, es realidad de máxima pureza.
Lo que todos deberían saber es que ante la creciente ola de delitos, la Policía de la Provincia carece de los recursos humanos y logísticos suficientes para lo que demanda un conglomerado de más de 120 mil almas. El disimulo publicitario que pretende aturdir al habitante común a través del aparato de propaganda provincial, da una ecuación en que la sobredimensión de obras de cemento es proporcional a la deficiencia en servicios de salud, educación y el de seguridad.
En este último caso, nuestra ciudad no puede depender de los arreglos o desarreglos prioritarios del Gobierno provincial, sino que debe intervenir en la prevención, y para ello se requiere de una Seguridad Ciudadana profesionalizada. Si bien esta carece de poder coercitivo, tampoco porta armas, el poder preventivo genera una disuasión importante para no dejar avanzar al delito. Para ello se necesita poner proa a un programa serio, que demuestre alta voluntad política para proteger a los villamarienses. Hoy, el organismo cuenta con personal contratado, con deficiencia laboral en muchos aspectos, y con recursos humanos que no pasarían las pruebas de la exigencia de una fuerza de prevención entrenada, eficiente y profesional. Así las cosas, solo atiende problemáticas de tránsito vehicular, control de motocicletas en la costanera, o el operativo blanco a la salida de las escuelas. No es eficiente en el control de ruidos molestos que provocan las salidas motoqueras, y con escapes libres, en distintos sectores y barrios de la ciudad, generando una queja prácticamente crónica y sin vista de solución.
Pero en esta oportunidad, debo advertir que últimamente uno de los modus operandi delictivos es con los jóvenes, quienes ya no salen seguros de los lugares de esparcimiento y son asaltados frecuentemente a las salidas de las famosas “canarias”, “lecheras”, “misas”, etcétera, que son bailables organizados por estudiantes de distintas escuelas para sus viajes de egresados, en días viernes o previas de feriados. Los adolescentes son víctimas de asaltos exprés, son marcados y emboscados por asaltantes, en algunos casos armados, o, en su defecto, patoteados. Los que concurren en alguna motocicleta son despojados de sus móviles. Los asaltan por dinero, celulares, camperas y zapatillas. Y lo más grave del asunto es que la mayoría de estos hechos no son denunciados o contados a sus padres, por el temor a que signifique coartar una salida la próxima vez.
Además, los lugares de esparcimiento como boliches, o salones de fiestas, no cuentan con la posibilidad de transporte que los regrese a zonas más céntricas, como es el caso si vuelven de establecimientos ubicados sobre ruta 158 o ruta 9, o cualquier lugar desde Villa Nueva, en donde una procesión de chicos caminan a la vera de la ruta y al oscuro. Cruzar los puentes, viniendo desde la vecina ciudad, comienza a resultar todo un desafío para cientos de incautos jóvenes.
Para esta situación se hace necesario plantear el tema sobre la mesa, y encontrar una salida integral que proteja a los chicos adolescentes, que las vías de salida se transformen en corredores seguros, y que el poder disuasivo sea eficiente en todos los órdenes. La seguridad no es solo controlar el flujo automotor, las condiciones de los móviles o el orden de los papeles, sino también la integridad física de las personas.
Las condiciones socioeconómicas no ayudan, y facilitan la actividad criminal, pero si a esta escalada no se la empieza a cortar de raíz, sufriremos consecuencias de violencia con vidas que lamentar a futuro. Los hechos y las estadísticas en crecimiento están a la vista y ya son de dominio público. Desde el Concejo me comprometo a poner la temática en debate, esperando que el oficialismo recoja el guante y generemos soluciones.
Romeo Benzo Concejal del bloque Vamos Villa María
