El secretario de Gobierno del municipio señaló a El Diario que la prueba podría iniciarse en mayo

Experimental: ocho barrios tendrán las primeras alarmas comunitarias

Posibilitarán alertar a Bomberos, el servicio de emergencias, la Policía u otra dependencia. Habrá 40 puntos de instalación, lo que derivará en la prueba piloto con 1.600 pulsadores
domingo, 2 de abril de 2023 · 09:04

En principio y de modo experimental, las primeras alarmas comunitarias que tendrá Villa María estarán repartidas en ocho barrios de la ciudad.

No tienen costo directo para las vecinas y los vecinos, y posibilitarán alertar a Bomberos, el servicio de emergencias, la Policía u otra dependencia.

Será clave el compromiso comunitario.

Esos son algunos de los lineamientos que se destacó de la consulta que El Diario le realizó ayer al secretario de Gobierno del municipio, Eduardo Rodríguez, quien se reunió con el secretario de Justicia de la Provincia, Claudio Stampalija, y representantes de la Policía de la Provincia, para avanzar en la instalación de las mismas en la ciudad.

Se definió que comenzará a relevarse la factibilidad eléctrica de los 40 puntos de instalación, lo que derivará en la prueba piloto con 1.600 pulsadores.

Previo a esto se capacitará sobre su correcto uso a los vecinos y vecinas que serán usuarios del sistema.

El sistema dispone de una cobertura de 50 metros a la redonda. El mismo tendrá una sirena bitonal y un reflector de tecnología led de alta potencia. Al momento que se activa el dispositivo, el equipo envía 10 mensajes de texto a referentes barriales -previamente cargados- individualizando al vecino que presionó el botón. De esta manera se desarrolla un sistema solidario de colaboración comunitaria.

“En esta medida experimental vamos a llegar a ocho barrios que han sido seleccionados bajo el criterio del mapa del delito de la Policía, la prefactibilidad de conexión, las características del barrio, los pobladores del sector y el compromiso de la gente del sector. Lo hemos ido trabajando todo este tiempo con los vecinos y los centros vecinales”, explicó Rodríguez ante la consulta de este matutino.

El funcionario estimó que en mayo podría comenzarse con la operación. “Tenemos que relevar los cuarenta puntos para determinar la factibilidad de conexión eléctrica. En algunos lugares puede que la electricidad surja de la línea municipal y en otros de la provincia. En la de la provincia lleva un trámite extra”, detalló.

“Si esos cuarenta puntos son factibles de tener energía eléctrica, dentro de aproximadamente 10 días empezaríamos con la revisión de la empresa y eso demandaría unos 30 días”, estimó.

Como “se trate de un dispositivo que es activado por los propios vecinos, se prefiere generalmente a aquellos barrios donde la población está más presente en su casa”. “Nos pidieron en la Secretaría de Justicia que no revelemos cuáles son” esos sectores, adujo ante una pregunta.

Remarcó que “es un programa experimental en el sentido de la provisoriedad del lugar y del sector barrial, puede que allí funcione o no funcione y entonces es factible cambiarlas”. “Si el sistema funciona, también es factible que lo ampliemos”, comentó Rodríguez.

Puntualizó que funciona con un pulsador símil al de la apertura y cierre de los autos, o de los portones eléctricos, y que está la posibilidad de activarla con sonido o sin sonido, con luz o sin luz.

“Al dispararse la alarma sale un mensaje de texto a diez números que han sido precargados en la central de la alarma. Se trabajará con quienes van a ser los receptores de esos mensajes para ver qué tarea les tocará hacer”, precisó.

Hizo foco en la capacitación que se hará, “primero para que no se active por cualquier cosa”. “Una vez activada, cada uno de los vecinos tendrá un rol en particular. La base de funcionamiento de la alarma comunitaria es la participación y la solidaridad vecinal”, explicó.

Consultado sobre si vecinas y vecinos tendrán que pagar por esto, informó que las mismas son provistas por la provincia a través del programa Creando Seguridad Ciudadana, mientras que el costo de instalación y mantenimiento está a cargo del municipio. “Al vecino no le cuesta nada, salvo cambiarle la pila al control remoto después de dos años”, apuntó.