En julio deben desocupar su sede actual

Rinconcito de Luz necesita un nuevo espacio

El comedor busca un lugar en barrio Las Acacias para seguir alimentando a los 30 niños que asisten a la entidad
lunes, 17 de abril de 2023 · 08:30

El comedor Rinconcito de Luz necesita un nuevo espacio para seguir funcionando en el barrio Las Acacias. El espacio solidario debe abandonar su sede actual, ubicada en Los Ceibales 937, el próximo julio y no podrá seguir alimentando a los 30 niños que asisten al lugar.

En diálogo con El Diario, Fabiana Rodríguez, quien encabeza la iniciativa, comentó sobre la situación que atraviesa el comedor. “En poco tiempo me quedo sin lugar físico donde sentar a los niños. Necesito un lugar para poner los tablones donde ellos comen”, dijo la vecina y agregó: “No recibo ayuda de ninguna institución, ni del municipio, no del Centro Vecinal”.

“Me parece que al ser el único lugar que asiste socialmente a los niños tendrían que darme una mano, pero no sucede. Solo cuento con las donaciones de la gente”, mencionó.

A su vez, relató: “Al comedor asisten 30 niños cuyos papás están ausentes, tienen 4, 5 o 6 años y vienen caminando solitos, incluso, a veces, traen tuppers a ver si le puedo mandar comida para sus papás”. “Tengo buena relación con los padres, pero deben entender que hay días en que trabajo sola, cocinando, sirviendo y lavando, y nunca una madre se arrimó a decir ‘che, te corto el pan’”, contó.

“Pensé en cerrar el comedor, pero cuando escuché que los niños me pedían que no lo cierre me partió el alma. Cuando por algún motivo no estoy, me doy cuenta después que los niños comen salteado y vienen con mucha hambre”, dijo Fabiana y agregó: “También, pensé en hacer viandas, pero considero que la comida debe ser prioridad para los niños. Además, en el comedor encuentran un espacio para compartir entre ellos y despejarse de las situaciones que vivencian en el día a día”.                                   

En el comedor, los días lunes, martes y viernes, los niños asisten a cenar, en tanto los miércoles concurren a merendar. “En la merienda compartimos la palabra de Dios, porque  soy cristiana evangélica y a ellos les encanta escuchar, sacan muchas cosas, dolores y otros sentimientos que hay en su interior y te cuentan cosas que viven. Entonces, sí les damos alimento, pero también hay mucha contención espiritual y de cariño, que tanto necesitan”, afirmó la vecina.

“Me gustaría que la gente conozca nuestra situación y llegue alguna propuesta para que el comedor pueda seguir funcionando. Para el 20 de julio debo encontrar un lugar donde sentar a los niños, si no deberé cerrar el comedor. Muchos me dijeron que lo haga debajo de un árbol, pero vamos a estar en pleno invierno y no se puede comer en el patio”, señaló.

Por último, Rodríguez reiteró que el espacio funciona gracias a las donaciones de la gente y solicitó que, quienes puedan ayudar, pueden llevar sus donaciones a Los Ceibales 937.

Para cualquier interesado en colaborar, el contacto de Fabiana es 3534253846.