Análisis - Una mirada local sobre el panorama económico nacional

El dólar agro y lo que se viene

El consultor e integrante del Directorio del Banco de Córdoba, Carlos Seggiaro, avanza sobre lo que puede deparar el escenario en los meses venideros
viernes, 14 de abril de 2023 · 08:35

Esta semana entró en vigencia el llamado dólar agro, que contiene varias novedades con relación a las dos presentaciones anteriores conocidas como dólar soja. Y el especialista Carlos Seggiaro analizó la coyuntura en su habitual informe semanal para las firmas a las que asesora. El Diario tuvo acceso a parte del contenido, que vale la pena conocer

El profesional señaló que inicialmente la actividad en torno a la nueva idea del Palacio de Hacienda fue escasa, “en parte debido a que, al tener esta propuesta más complejidad que las anteriores, mostró varios grises en los decretos y resoluciones complementarias”.

“Entre otros elementos de incertidumbre se encuentra el que se desprende de la intención del Gobierno de limitar la posibilidad de que los productores no se dolaricen a través del do´lar MEP, como ocurri´ó  en ocasión del dólar soja”, explicó.

 

Carne y lácteos

Y avanzó en el análisis para destacar en los decretos diversas normas complementarias de parte de los bancos, AFIP, Secretaría de Comercio Interior y Secretaría de Agricultura, como que “la medida incluye más de 50 productos de economías regionales, donde como novedad figuran la carne y los lácteos”.

“En ese contexto, se incluyeron estos distintos rubros: animales vivos, carne y despojos comestibles, pescados y crustáceos, moluscos y demás invertebrados acuáticos, leche y productos lácteos, huevos de ave, miel natural, productos comestibles de origen animal, no expresados ni comprendidos en otra parte, los demás productos de origen animal no expresados ni comprendidos en otras partes, plantas vivas y productos de la floricultura, hortalizas, plantas, raíces y tubérculos alimenticios. También se incorporó frutas y frutos comestibles, cortezas de agrios (cítricos), melones o sandías, café, té, yerba mate y especias, cereales, productos de la molinería, malta, almidón y fécula, inulina, gluten de trigo, semillas y frutos oleaginosos”, detalló.

Y estimó: “Se supone que la participación es voluntaria, pero se deberá cumplir con los acuerdos de precios para el mercado local que al respecto establezca la Secretaría de Comercio, como así también con las restantes condiciones que establezca el Ministerio de Economía”.

 

Paran los juicios

Otro de los aspectos de la medida que apuntó Seggiaro es que “se suspende hasta el próximo ciclo productivo la iniciación de juicios de ejecución fiscal y medidas cautelares”.

“En ese contexto, el decreto expresa que: si en el marco de dichos procesos se hubieran trabado embargos sobre fondos y/o valores de cualquier naturaleza depositados en cuentas bancarias no bancarias o de pago, o se hubiera efectivizado la intervención judicial de caja, la AFIP deberá arbitrar los medios pertinentes para el levantamiento de la respectiva medida cautelar, sin transferencia de las sumas efectivamente incautadas, las que quedarán a disposición del contribuyente”.

Y añadió que: “Además, se suspende hasta la finalización del ciclo productivo siguiente a aquel en que concluya el estado de emergencia y/o desastre agropecuario, el pago obligatorio de los anticipos a los Impuestos a las Ganancias, Bienes Personales con vencimientos que hubieran sido fijados entre el 1 de febrero de 2023 y la fecha de finalización del período de vigencia del estado de emergencia y/o desastre”.

“Se delega a la AFIP a instrumentar para los beneficiarios planes de facilidades de pago de hasta 48 cuotas mensuales, iguales y consecutivas, con el objetivo de que sean aplicables para la cancelación, total o parcial, de todos los tributos y de los recursos de la seguridad social, incluyendo sus intereses, multas y demás sanciones”, agregó.

Comentó que “a esta altura, va quedando claro que la campaña agrícola 2022/23 va a quedar como una de las peores de la historia del país. Sin embargo, al ponerse a planificar con vistas campaña agrícola 2023/24, surge que se trata de un escenario que muestra aristas muy positivas, por una combinación de factores probables”.

 

De la peor campaña al optimismo

Y seguidamente explicó el anterior supuesto:

1. Mejora en el clima: todo indica que el clima tenderá a normalizarse, e incluso que podríamos asistir a la presencia de un Niño, es decir, un escenario con precipitaciones por encima de la media histórica.

2. Baja de costos de los insumos: la severa situación planteada en la última campaña  también generó caídas casi generalizadas en los precios de los insumos. Así, por ejemplo, la urea muestra una baja interanual del 50%, el glifosato en torno al 40%, al igual que los fertilizantes, etcétera.

3. Baja en los alquileres: las millonarias pérdidas sufridas en casi toda la Región Pampeana restan liquidez para salir a pagar alquileres en distintas partes de la misma. Se trata de un tema controvertido, sin embargo, estamos percibiendo algunas bajas ya a esta altura del año.

4. Un dólar más competitivo: es muy probable que el próximo Gobierno, gane quien gane las elecciones, tienda a mejorar el tipo de cambio, que según el FMI está atrasado entre un 15% y un 20% con relación a  marzo de 2022, cuando se firmó el acuerdo con la Argentina. Un tipo de cambio más competitivo mejorará la rentabilidad de las actividades agropecuarias vinculadas a los negocios de exportación, concluyó Seggiaro.