La mayoría es la primera generación de universitarios en sus familias

­­Son más de dos mil alumnos quienes ingresaron a cursar en la UNVM

El secretario académico Javier Díaz Araujo contó, entre otras cosas, que alrededor del 65% de los estudiantes llega desde la región y que hay una presencia significativa de chicos de Santa Fe y Buenos?Aires
martes, 11 de abril de 2023 · 08:09

La tendencia todavía se mantiene: la mayoría de los estudiantes que comienzan el primer año en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) es primera generación  en sus familias.

Es casi el mediodía del día después del inicio de las clases y el secretario académico de la universidad, Javier Díaz Araujo, habla de la alegría de ver a los chicos iniciando una carrera y dice: “Es un momento lleno de expectativas. Me parece que esa es la sensación que nos atraviesa”. Y, destaca, también, que la responsabilidad es “mucha” porque “en cada una de esas personas” hay aspiraciones que la universidad “tiene que cumplir”.

Poco más de dos mil son los alumnos que cumplieron con todas las obligaciones (entrega de la documentación y finalización del cursado) y, el lunes 3 de abril, llegaron a las aulas del Campus. En este sentido, el funcionario resalta que cada año se registra “un crecimiento” tanto de inscriptos como ingresantes. Al respecto, él precisa que de quienes se anotan, “la mitad” termina todos los procedimientos.

Por otra parte, describe una serie de “problemas felices” y señala:?“Tenemos algunas dificultades que esperamos poder resolver en lo edilicio. Se empieza a sentir eso”. Sobre este aspecto, hace algunos días se observó, por ejemplo, que una clase multitudinaria -de agronomía- se dictó en la biblioteca.

“La universidad se consolidó como una opción académica. Tiene cada vez más presencia en el sistema, en el ámbito científico”.

En otro plano, Araujo cuenta que “en los últimos años” se percibe a inscriptos “más grandes”. Acerca de los motivos por los que advierte esta situación, se detiene en distintos factores. “Creo que los jóvenes, hoy, probablemente hagan algunas otras experiencias antes de ingresar a la universidad. Probablemente,  la situación socioeconómica obligue a que tengan que insertarse en el mercado de trabajo más temprano”, reflexiona. Ya no ingresan, necesariamente, quienes concluyen el secundario.

Con respecto a la procedencia de los estudiantes, se conservan los porcentajes históricos: alrededor de un 65% es de la región y buena parte de los restantes del conglomerado Villa María-Villa Nueva. A la vez, apunta que aumentó de manera significativa la cantidad de alumnos que se inscriben a carreras cuya modalidad es a distancia.

De igual manera, comenta que ha crecido la presencia de gente que viene de provincias como Santa Fe y Buenos Aires. “Se ha extendido el límite, la frontera”, sostiene. Y entre los motivos de estas transformaciones considera que quienes arriban desde Santa Fe lo hacen porque Villa María “aparece como una ciudad amigable, tranquila, que permite a los padres confiar en que sus hijos van a poder estar cómodos y tranquilos con relación a otras ciudades grandes que pueden ser más conflictivas”.

Y, en relación con Buenos Aires, dice: “Es una provincia muy grande que tiene una zona rural muy importante y tenemos de allí estudiantes que vinieron a nuestras carreras de agronomía”.

Luego, añade: “Pero también creo que es porque la universidad se ha consolidado como una opción académica muy significativa. Tiene cada vez más presencia en el sistema universitario, en los ámbitos científicos. Es claro que hay mucha gente interesada en nuestra universidad, ya no necesariamente de Córdoba”.

Después habla de la incorporación a cada instituto -Sociales, Humanas, y Básicas y Aplicadas- de los espacios curriculares “Introducción al aprendizaje de las Ciencias Básicas y Aplicadas”, “Introducción al aprendizaje de las Ciencias Sociales” y seminario para Enfermería, que se implementaron durante el cursillo de ingreso.

Aumentó de manera significativa la cantidad de estudiantes que cursan carreras cuya modalidad es a distancia.

Cabe recordar que antes solo se dictaban “Problemática universitaria”, “Estrategias de aprendizaje” y, en algunos casos, “Introducción a la matemática”.

Acerca de esta modificación, dice: “Estamos muy conformes. Ha sido muy auspicioso el adelantamiento o la vinculación temprana con los contenidos específicos de la carrera. Teníamos un curso de ingreso antes que no tenía contenidos específicos; todos cursaban espacios comunes que eran generales, de aproximación a la universidad”.

Y agrega: “Este año incorporamos estos espacios que han sido muy interesantes porque los chicos han podido tomar contacto con conceptos, con textos, con metodologías que van a ser propias de la carrera y ha tenido muy buenos resultados; ha afianzado mucho la vocación previa”.

Por último, se refiere a esta camada de estudiantes, más distantes de la pandemia. “Se empieza a recuperar cierta idea de vínculo físico presencial con la universidad. Por eso también la cantidad de chicos que tenemos estudiando. Me parece que vienen a buscar en el Campus y sedes un vínculo, no solamente un espacio de aprendizaje”, concluye. 

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